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sábado, 18 de mayo de 2013

PARA MI AMIGA AMBAR


Querida madre: Esta semana me toca agradecer.

Y… ¿Para qué engañarme? A mí me gusta que me quieran.

Por eso, cuando me llega una muestra de cariño, cuando noto que alguien me ha dedicado su tiempo y compruebo que ese sentimiento que sale de su corazón es como un bordado hecho letras… no puedo por menos que sentir emoción.

Gracias amiga mía, muchas gracias porque me siento halagada, porque me siento querida, porque he tenido la suerte de tropezarme, un buen día, con una almita especial, muy parecida a la mía.

Para aquellos que todavía no la conozcan, aquí os dejo su blog: PENSAMIENTOS EN AMBAR.

Yo he escrito para ella:
        
Porque tú eres el AMBAR
Donde se refleja amor
Cuando demuestras cariño
Mandándonos una flor.                      
Y siempre pendiente estás
De aquellos que necesitan
Un poquito de esa paz

Que a algunos la vida quita.
Por eso, sin darte cuenta
Vas penetrando, sin prisas
En aquellos corazones
Necesitados de risas.
Gracias amiga AMBAR
Gracias, de corazón
Tu alma es un imán
Que ÉL, te dio en galardón.

Ella me ha dedicado este power point haciendo un mix con parte de lo que hay en mis pucheros.


video


Y ya que de agradecimientos se trata, también recuerdo con mucho cariño a Rosana Martí, Rosa María Villalta y Escarlet por los poemas que, en su día, me han dedicado.

Y como esta entrada se ha prologado un poco, dejaré la receta para otra semana.

Madre, aunque nuestros comienzos han permanecido muy en silencio, hoy estamos rodeadas de gente que nos quiere y nos arropa.

Y para arroparte, te mando un abrazo muy especial, sabes que siempre estoy contigo.

                                  Kasioles.

domingo, 12 de mayo de 2013

TARTA DE REQUESON CON FRESAS


Querida madre: Según te prometí, seguiré con la historia que he venido observando, semanas atrás, desde mi ventana.



Y ya sabes que no se han ido ¡qué alegría me llevé!





El otro día temprano, al poco de amanecer, la vi salir de su nido, en busca de qué comer.





Ahora me explico su ausencia, por qué no se dejaba ver pues, cuando juntas decidieron, ese nido rehacer, de su amor semillas nacen y al tener que eclosionar, de ellas saldrán polluelos que al poco volarán.












Y también aquí contemplo, ese instinto maternal, él hace que una se quede, mientras la otra, volando, trata de buscar el pan.





La última vez que he visto a las dos, me parecía que hablaban, estaban tan felices juntas, que no quería asustarlas y, tras los cristales dobles, que tiene mi actual ventana, logré hacer estas fotos, que hoy os muestro encantada.


Nunca sabrán mis urracas, que hay una intrusa cerca, es la vecina fisgona, que se entera de sus vueltas.


Nada malo yo deseo, a esa feliz pareja, tan solo yo las observo y con cariño agradezco, el que logren, con su amor, hacerme soñar despierta.

La dicha reina en sus vidas y se les nota a las leguas, al contemplarlas de lejos, revivo yo, cuando aún era, aquella niña pequeña que, rodeada de amor, soñaba siempre contenta.


Y ahora me voy a la cocina, quiero hacer, para ti, una tarta de requesón con fresas.

INGREDIENTES: 375g de requesón, 200ml de nata líquida, 200g de azúcar, 50 g de harina, 3 huevos y las ralladuras de un limón.



INGREDIENTES PARA EL FROSTING: 150g de mantequilla, 100g de queso philadelphia, 150 g de azúcar glass, una cucharadita de esencia de vainilla (a gusto) y un poco de leche.


PREPARACIÓN:
1-   Calentar el horno a 180 grados.
2-   Rallar la piel de un limón, reservarla.
3-   En un cuenco grande, echar el requesón troceado e ir añadiendo el resto de los ingredientes. Por último echaremos las ralladuras del limón.


4-   Triturar todo con la ayuda de una batidora eléctrica. Hay que tener cuidado de que no queden grumos.


5-   Engrasar un molde ligeramente con mantequilla, verter en él la mezcla.


6-   Meterlo en el horno.

7-   Dejar cocer durante una hora o algo menos. Si al pincharlo con un palillo, sale seco, es señal de que ya está.


8-   Retirar y dejar enfriar.

DECORACIÓN: Preparar el frosting.
1-   Trocear la mantequilla y atemperarla a punto de pomada (que esté blandita)


2-   Añadirle el queso, el azúcar glass y un poquitín de leche para aligerar la mezcla, batir con varillas.


3-   Meter el frosting en una manga pastelera con boquilla rizada y decorar la tarta.


4-   Rellenar el centro con mitades de fresas.



5-   Decorar el borde con fideos de colores y azúcar dorado. Cada uno puede dejar volar su imaginación y decorar como más os guste.

6-   Meter en el frigorífico hasta la hora de servir.

Como todavía no la hemos probado, no puedo adelantaros nada, yo espero que esté rica.

Hoy estoy contenta, el día amaneció con un sol radiante, la temperatura es ideal, dentro de un rato nos iremos a comer al pueblo y, para completar, estaremos todos reunidos, ha venido  también Willi con los suyos.

Sabes que siempre estarás a mi lado, te reservaré un sitio.

Abrazos llenos del cariño de tu hija

                                                       Kasioles