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jueves, 28 de agosto de 2014

CELEBRANDO MI REGRESO A LA COCINA: TARTA HELADA DE MORAS

Querida madre: Tengo muchas cosas que contarte, pero 
antes debo dar prioridad a todo lo que he escrito este verano, mientras disfrutaba de mis largas vacaciones.

Hace unos meses, me enviaron un correo con un fichero pps de una playa preciosa. Después de verlo, dejé volar mi imaginación y escribí algo que me hizo volver a vivir retazos de mi pasado.

Te lo mando, sé que  lo vas a disfrutar.

Lo acompaño con una canción de los Panchos, a ti también te gustaba mucho.



UN RAYO DE LUZ EN MI VIDA

ME IMAGINO, EN LOS OLHOS DE ÁGUA, SENTADA A TU LADO.
ES UNA PLAYA MUY PEQUEÑA DEL ALGARVE, PERO PRECIOSA.
EL SOL NOS ACOMPAÑA Y NO HACE DEMASIADO CALOR.
COGES MI MANO Y VAMOS PASEANDO POR LA ORILLA DEL MAR.
NUESTRA IMAGINACIÓN VUELA Y NOS SENTIMOS TAN JÓVENES….
TUS OJOS BRILLAN DE FELICIDAD Y YO ME DEJO ACARICIAR POR ELLOS.
AHORA RODEAS MI HOMBRO CON TU BRAZO Y ME ATRAES HACIA TI.
ME ESTÁS SONRIENDO Y YO TE DEVUELVO LA SONRISA.
¡QUÉ FELICES NOS SENTIMOS, AMOR MÍO!
 ASÍ, SÓLO CON MIRARNOS, SOBRAN LAS PALABRAS.
NUESTROS CORAZONES TIENEN HOY UN LATIDO ESPECIAL, SE AMAN Y ATRAEN.
SEGUIMOS CAMINANDO, LA BRISA DEL MAR NOS ACARICIA.
QUIERO IMITARLA Y MI MANO SE DESLIZA POR TU MEJILLA.
JUNTAMOS CARA CON CARA Y… SIN DARNOS CUENTA…
NOS FUNDIMOS EN UN ETERNO BESO. 
QUERER COMO YO QUIERO…. TIENE DUENDE, ENCIERRA UNA MAGIA ESPECIAL PARA TI.


Y… Como ya está bien de tantas vacaciones en la cocina, hoy me pongo manos a la obra para dejaros algo dulce que, en estos días de calor, se agradece tomar de postre:
TARTA HELADA DE MORAS. ¡BUENÍSIMA! ¡FACILÍSIMA!

INGREDIENTES: Una plancha de bizcocho redonda (incluso se puede comprar ya hecha si no disponemos de tiempo), litro y medio de helado, el que más os guste. Para decorar: Moras, azúcar, un poco de mantequilla y vinagre de Módena y unas hojas de hierba Luisa o de menta.
Yo he hecho un bizcocho, muy sencillo, al que le he añadido dos nectarinas laminadas.


PREPARACIÓN:
1-     En un cuenco grande, echar tres huevos, un yogur natural y, tomando como medida el vasito en que viene, se añade una medida de aceite de girasol, dos de azúcar y tres de harina mezclada con un sobre de levadura.

2-     Batir y mezclar con batidora.

3- Pelar dos nectarinas, laminarlas y añadirlas al batido, mezclar con una cuchara.

4-   Engrasar un molde redondo y espolvorearlo de harina, sacudir la sobrante.

5-     Rellenar el molde con el batido preparado y meterlo al horno precalentado a 180 grados durante 40-45 minutos.

6-     Retirar y dejar enfriar.

7-     Cuando está bien frío, se corta un disco no demasiado grueso (el resto no se utiliza para la tarta) y se emborracha con  almíbar hecho con: Un poco de agua, dos cucharadas de azúcar y un chorrito de ron, llevar a ebullición y dejar que evapore un poco el agua.

8-     Cubrir con el helado que más guste, se necesitará algo más de un litro, todo depende del grosor de la capa que queramos ponerle. (yo he utilizado uno que tenía en el congelador, era de vainilla con nueces y caramelo). Meter la tarta en el congelador para que no se derrita el helado.

9- Mientras, se preparan las moras. Nada más levantarme, he ido al moral a cogerlas, los pájaros se me habían adelantado, pero había cantidad para compartir.

10-Poner una sartén sobre el fuego con dos cucharadas de azúcar, dejar hacer un caramelo rubio, cuidar de que no se queme. Añadir un chorrito de vinagre de Módena, remover.


11-Incorporar 30 gramos de mantequilla, dejar que se derrita y añadir 250 gramos de moras, remover. Dejar hacer todo el conjunto unos minutos y retirar. Esperar a que las moras estén bien frías.

12-Sacar la tarta del congelador y poner encima las moras formando un pequeño círculo central, adornar con unas hojas de hierba Luisa o algo parecido. Servir y  degustar. Es una tarta ideal para un día de calor.


Si de esta vez tengo suerte, espero que se actualice, quiero invitaros a todos a que probéis esta tarta.

Doy por terminada mi carta y aprovecho para dejarte cariños de todos, siempre surge algo que nos hace recordarte.

Sabes que tú siempre vienes conmigo, te quiero demasiado para olvidarte.


                     Kasioles


jueves, 21 de agosto de 2014

UNOS QUE VIENEN Y OTROS QUE SE VAN….

Querida madre: Quiero hacer con mi regreso, una continuación de mi última carta, como si entre la una y la otra, no hubiesen pasado meses, ya que, de alguna manera, así ha sido.

Me he acordado de todos los amig@s que semanalmente nos arropan con sus letras y también les he echado en falta.

Tengo que confesarles que los quiero y que ya estoy totalmente recuperada de aquella mala pisada, vuelvo con los brazos en cruz para cobijarlos a todos en un fuerte abrazo, de alguna manera debo agradecerles tan cariñosos comentarios.

Ahora quiero contarte algo de lo que hemos hecho últimamente: Una escapada a nuestra querida Galicia profunda.

Estuve con Máriel y Pi en la fiesta del pulpo de Carballiño ¡cuánto me acordé de ti! Disfrutarías un montón con nosotras y participarías de esa alegría que se palpaba en el ambiente.



Con ésta, es la tercera vez que hemos ido y prometimos volver, es algo único que merece la pena ser recordado.

  
Y, al compás de una dulce música de gaita, al mismo tiempo que disfrutábamos de un día de sol y suave calor, recorrimos la calle principal, (José María Mosquera) admirando los puestos de artesanía que, a ambos lados de la calle, nos ofrecían  trabajos creativos. A Paco, o cesteiro, le compramos dos paneras de mimbre.


Para los amantes de las antigüedades, había cantidad de puestos que nos hicieron recordar todo aquello que íbamos desechando de las abuelas. Con nostalgia he vuelto a ver aquellas planchas que se encendían con brasas de carbón, las monedas de tiempos pasados, esos dedales, que si estuvieras conmigo, madre mía, te hubiese regalado uno para tu colección, en fin, cantidad de cosas para todos los gustos.


En la fuente do Concello (Ayuntamiento) me hice una foto, fue construida en el año 1876 y restaurada en 1997.Esa cancioncilla, es preciosa, intentaré hacer la traducción:


Hecha de piedra sonora
la Fuente Municipal
¡rompe su cristal
en música que enamora!


Con pasos vivos, ligeros
el agua baja corriendo
¡las mulas y los arrieros
la llevan tiempo bebiendo!

Con sonido seguro y continuo
la fuente fluye despacio
¡Y la gente de Carballiño
escucha, mira y consiente!






El pueblo nos acogió engalanado para la ocasión, estábamos en la Plaza Mayor con el Ayuntamiento al fondo.



A todos nos obsequiaban con un lazo rojo con letras en blanco, nos lo ponían anudado a la muñeca y  en él se podía leer: VIVAMOS COMO GALEGOS.
Dejo el vídeo de este año, creo que va dedicado a todos los gallegos que viven en Cataluña.





En  la mañana del sábado, al poco de llegar, no he podido remediar la tentación de darme una vuelta por el mercado y he  comprado carne para preparar el churrasco, (lo hacen a la brasa con la parte de la falda de la ternera cortada en tiras finas), la utilizan también, cortada más gruesa, para hacer el plato típico: CARNE O CALDEIRO, simplemente va cocida con unas patatas, pero está riquísima.

También compré costilla de cerdo salada y unos chuletones de ternera gallega. Andrés, que así se llamaba el carnicero, ha sido de lo más amable, me guardó todo en su cámara y me dio el número de teléfono para que, al día siguiente, lo llamara y pudiera dármelo, hasta me regaló una bolsa ecológica  ¡así de atentos son los gallegos!

En la tarde del sábado, sentadas en una terraza, vimos el desfile de las peñas que habían participado en el concurso de camisetas.



El domingo, era el día de la fiesta del pulpo, pero amaneció nublado, al poco empezó a caer un orballo suave que acariciaba mi piel y yo, que hacía tanto tiempo que no sentía el tintineo de esa lluvia, sin abrir el paraguas, me paseé por el lugar destinado a la celebración de la fiesta.


Se organiza  en el Parque Municipal que está situado a orillas del río Aventeiro, lo que más llama la atención es que, de un día para otro, se ve sembrado de cantidad de mesas y bancos corridos donde se podrá degustar las ricas raciones de pulpo que los pulperos y pulperas venidos de Santa María de Arcos, preparan en sus grandes calderos de cobre y acero.



Tampoco faltan los vendedores del rico pan (centeno, maíz, trigo), los puestos de ropa que se entremezclan con los otros que venden quesos, hacen filloas o promocionan sus ricos productos de huerta, en fin, toda una bella atracción para los amantes del rico cefalópodo que acuden de pueblos cercanos y no tan cercanos, triplicando la población del municipio de Carballiño.


Siempre que salgo de viaje, vengo cargada con lo típico de la tierra que visito, no podía dejar a los míos sin que probasen todo aquello que nosotras habíamos degustado in situ.


La cena del domingo, la preparé al aire libre en el pueblo y allí no ha faltado de nada, todo era fresco, rico, sabroso y aún traía olor a orballo, a carballo, a tierra mojada, al verdor de los campos y al amor de Kasioles que con toda la ilusión lo he traído y preparado para ellos.


Madre, hoy esta carta se alarga, debo acabarla, pero antes, puedes decirles a todos los que están contigo, que he vuelto, que me siento mejor, que no os olvido y que os llevo en el corazón.

Dejo abrazos y cariños a montones para compartir con todos nuestros lectores.

                                        Kasioles


sábado, 17 de mayo de 2014

VACACIONES



Querida madre: Cuando por prescripción médica me dicen que debo estar con una “pata” en alto y moverme lo menos posible…Me sobra tiempo para pensar y observo, como si de una extraña se tratase, las páginas de mi vida.
 
¡Qué rápido se van pasando! Y cada amanecer, que despierta a un nuevo día, me va acercando a la línea, donde la 
tierra y el cielo, se juntan en la lejanía. Allí se perderán mis pasos, mis sentimientos, recuerdos y la felicidad vivida.
No pretendo dejar huella, no quiero que nadie la siga.
Los brotes que quedarán, en esta tierra bendita, los quiero valientes y fuertes, deben estar preparados para afrontar, airosos, las adversidades que  les reserve la vida.
No deseo que me imiten y que tampoco hereden, este corazón romántico y sensible que, aferrado a un pasado, transmite nostalgia, desde que perdió   los remos que  guiaban su vida.
Esto lo pienso ahora, pero tú, que me conoces bien, madre mía, sabes que mientras esté por aquí, trataré de continuar el camino donde la esperanza sea la luz que ilumine mi sendero y lo haré con alegría.
 Madre, seguro que nuestros seguidores se estarán preguntando: ¿Qué le ha pasado a Kasioles que tiene melancolía?
 El otro día, al salir de la visita que suelo haceros y regar las petunias, que muy bonitas lucían, pisé una piedra en el cementerio, llevaba un zueco, no era muy alto, pero sí lo suficiente para torcerme un pie y….
 Tuve que ir al hospital a que me hiciesen radiografías, no es muy importante, pero sí lo suficiente para que no me deje andar ni meterme en la cocina.
 Como allí sólo se ven penas, no es de extrañar que mi entrada esté un tanto  entristecida ¡Y eso que sólo ha sido un esguince!
 Y como no puedo ofreceros nada rico, he decidido ausentarme y tomarme unas vacaciones.
Tenemos pensado marchar a primeros de Junio a Chiclana y luego estaré en el pueblo.

Demás está el que os diga, que me acordaré de vosotros, que os echaré de menos y que, seguro, seguro, no podré remediar la tentación y publicaré algo para que sepáis que estoy bien. Lo deseo y espero que  sea cuanto antes.
Nota: ¡Cuidado con poneros zuecos! Pero… ¿A que son bonitos?
En otra os contaré la historia de esa falda, la compré en un mercadillo, daba pena verla, pero así la transformé.


Y ya que de manualidades estoy hablando, te mando las fotos de las cortinas que le hice a Pi. Hace semanas que ya están colgadas en su casa, ahora tengo que hacerle los paños a juego, para las dos mesas que tiene en el salón.
    Aprovecharé estos días de forzoso descanso.
 
Y como en mi blog no puede faltar amor, hoy quiero dejaros las vivencias de dos árboles que se amaron con pasión. 


Se los regalé a Anthony un año, por su cumpleaños. Hoy, su recuerdo, lo acompaño con una de nuestras canciones.


Hoy he visto con sorpresa
Que mi árbol aún vivía
 A punto de secarse estuvo
La nostalgia le invadía.

Y cuando descubrí que el tuyo
Dejó de brotar un día
Abandoné a su suerte
 A su tan fiel compañía.

Fueron dos preciosos árboles
Que te regalé aquél día
Eran árboles de amor
¡Qué felices se sentían!

El uno, enfrente del otro
Se acariciaban en vida
Compartían los momentos
De la dicha que sentían.

Al amanecer charlaban
Y por las tardes reían
Por las noches con caricias
Hermosos sueños tenían.

Y cuando uno murió…
Sentí que mi corazón partía
Y abandoné al otro
Pues ilusión no tenía.

Y hoy, al paso de los años,
Descubro con alegría,
Que el árbol vuelve a brotar
¡Sigue fiel al amor de su vida!

Antes de finalizar esta carta, quiero deciros que intentaré leeros siempre que pueda. Os quiero a todos y os llevaré en el corazón.
Madre, tú y yo, seguiremos  en contacto.
Cariños en abrazos.
                                 Kasioles