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sábado, 17 de mayo de 2014

VACACIONES



Querida madre: Cuando por prescripción médica me dicen que debo estar con una “pata” en alto y moverme lo menos posible…Me sobra tiempo para pensar y observo, como si de una extraña se tratase, las páginas de mi vida.
 
¡Qué rápido se van pasando! Y cada amanecer, que despierta a un nuevo día, me va acercando a la línea, donde la 
tierra y el cielo, se juntan en la lejanía. Allí se perderán mis pasos, mis sentimientos, recuerdos y la felicidad vivida.
No pretendo dejar huella, no quiero que nadie la siga.
Los brotes que quedarán, en esta tierra bendita, los quiero valientes y fuertes, deben estar preparados para afrontar, airosos, las adversidades que  les reserve la vida.
No deseo que me imiten y que tampoco hereden, este corazón romántico y sensible que, aferrado a un pasado, transmite nostalgia, desde que perdió   los remos que  guiaban su vida.
Esto lo pienso ahora, pero tú, que me conoces bien, madre mía, sabes que mientras esté por aquí, trataré de continuar el camino donde la esperanza sea la luz que ilumine mi sendero y lo haré con alegría.
 Madre, seguro que nuestros seguidores se estarán preguntando: ¿Qué le ha pasado a Kasioles que tiene melancolía?
 El otro día, al salir de la visita que suelo haceros y regar las petunias, que muy bonitas lucían, pisé una piedra en el cementerio, llevaba un zueco, no era muy alto, pero sí lo suficiente para torcerme un pie y….
 Tuve que ir al hospital a que me hiciesen radiografías, no es muy importante, pero sí lo suficiente para que no me deje andar ni meterme en la cocina.
 Como allí sólo se ven penas, no es de extrañar que mi entrada esté un tanto  entristecida ¡Y eso que sólo ha sido un esguince!
 Y como no puedo ofreceros nada rico, he decidido ausentarme y tomarme unas vacaciones.
Tenemos pensado marchar a primeros de Junio a Chiclana y luego estaré en el pueblo.

Demás está el que os diga, que me acordaré de vosotros, que os echaré de menos y que, seguro, seguro, no podré remediar la tentación y publicaré algo para que sepáis que estoy bien. Lo deseo y espero que  sea cuanto antes.
Nota: ¡Cuidado con poneros zuecos! Pero… ¿A que son bonitos?
En otra os contaré la historia de esa falda, la compré en un mercadillo, daba pena verla, pero así la transformé.


Y ya que de manualidades estoy hablando, te mando las fotos de las cortinas que le hice a Pi. Hace semanas que ya están colgadas en su casa, ahora tengo que hacerle los paños a juego, para las dos mesas que tiene en el salón.
    Aprovecharé estos días de forzoso descanso.
 
Y como en mi blog no puede faltar amor, hoy quiero dejaros las vivencias de dos árboles que se amaron con pasión. 


Se los regalé a Anthony un año, por su cumpleaños. Hoy, su recuerdo, lo acompaño con una de nuestras canciones.


Hoy he visto con sorpresa
Que mi árbol aún vivía
 A punto de secarse estuvo
La nostalgia le invadía.

Y cuando descubrí que el tuyo
Dejó de brotar un día
Abandoné a su suerte
 A su tan fiel compañía.

Fueron dos preciosos árboles
Que te regalé aquél día
Eran árboles de amor
¡Qué felices se sentían!

El uno, enfrente del otro
Se acariciaban en vida
Compartían los momentos
De la dicha que sentían.

Al amanecer charlaban
Y por las tardes reían
Por las noches con caricias
Hermosos sueños tenían.

Y cuando uno murió…
Sentí que mi corazón partía
Y abandoné al otro
Pues ilusión no tenía.

Y hoy, al paso de los años,
Descubro con alegría,
Que el árbol vuelve a brotar
¡Sigue fiel al amor de su vida!

Antes de finalizar esta carta, quiero deciros que intentaré leeros siempre que pueda. Os quiero a todos y os llevaré en el corazón.
Madre, tú y yo, seguiremos  en contacto.
Cariños en abrazos.
                                 Kasioles

viernes, 9 de mayo de 2014

TARTA DEL DIA DE LA MADRE

Querida madre: Al son de una música romántica, soñadora, que suena tras acariciar las teclas de un piano, comienzo a escribir mi carta de esta semana.

¡Madre! El domingo pasado, te sentí a mi lado, nos habíamos reunido todos y, en el cariño que ellos me mostraron, también he notado el tuyo ¡Cómo hubiéramos disfrutado si estuvieras con nosotros! También era tu día, como el de todas las madres.

Me llenaron de regalos ¡tenías que ver las caritas de tus biznietos cuando me los dieron! Sabes que mis hijos siempre me quieren ver guapa y moderna, como antes, cuando la vida me sonreía ¡Pobre Kasioles! ¡A veces me veo como una lila marchita!

Antes de anochecer, me acerqué al campo santo y regué las flores. De esta vez, os he puesto petunias de colores, quizás sea porque no quiero que perdáis la noción del tiempo y sigáis disfrutando del olor de una nueva primavera.

¡Madre! Tú que estás más cerca, cuídame mucho a Anthony, sabes que le encanta que le quieran y ahora que yo no estoy…¡Dios! ¡Cómo quisiera teneros cerca!

Bueno, ¡basta ya de penas! De momento, todos estamos bien, tus nietos tienen trabajo y tus biznietos, son felices y sacan buenas notas en sus respectivos colegios ¿Qué más puedo pedirle a la vida?

Tú bien sabes, que lo que añoro, sólo es pura quimera.

Hoy tenía pensado escribir un poema para un amigo, un amigo que tengo la sensación de haberlo conocido desde siempre, lo encontré de casualidad, no hace mucho y su voz… Lo dejaré para otro día.

Hoy, al desviar la dirección que debería llevar mi carta, acabo llorando como una tonta, se me pasará, no temas.

 Ahora voy a escribir sentimientos que fluyen mientras pienso  en vosotros.
Cuando el corazón habla
Cuando necesito deciros
Que todavía os llevo
Porque sois mis prisioneros….

A veces logro escribir
Un simulacro de amor
Algo que labro con letras
Evocando vuestro calor.

Pero vosotros sabéis
Que lo que quema mi alma
Tiene más fuerza y pasión
Que lo que escribo con calma.

Quisiera poder grabar
El sentimiento que mana
Cada vez que el recuerdo
Aflora cada mañana.

Quisiera poder besar
Cada poro de vuestra cara
Hacer con mis besos sueños
Que os despierten al alba.

Para teneros en brazos
Rodearos con palabras
Y deciros que, vuestro amor
¡A fuego tatuó mi alma!

Y hoy no soy yo la que se mete en la cocina. Mi hija política, la mujer de mi hijo Willi, me ha hecho esta tarta para el Día de la Madre que estaba buenísima. Salieron a buscar los ingredientes necesarios y yo estuve a su lado observándola atentamente.

INGREDIENTES: Dos yogures griegos de 120g cada uno, dos tarrinas de queso philadelphia de las grandes (350g) 90g de mantequilla, un paquete entero de galletas tipo Digestive, 3 huevos, un limón, 250g de azúcar y tres cucharadas de harina, dos cucharaditas de aroma de vainilla y mermelada de fresas para decorar.

PREPARACIÓN:
1-     Poner en una bolsa las galletas troceadas y, con la ayuda de un rodillo, triturarlas hasta convertirlas en una especie de arena.

2-     Poner las galletas trituradas en un cuenco y añadirles la mantequilla derretida.

3-     Mezclar bien hasta lograr que las galletas queden como  arena mojada.

4-     Forrar un molde con papel de hornear, deberá ser redondo y con aro desmontable.

5-     Volcar en él la galleta y, con la ayuda de una cuchara, ir presionando hasta cubrir todo el fondo y paredes. Meterlo en el congelador.

6-     Mientras, en un cuenco, echar el queso y los dos yogures, añadir el azúcar, mezclar.

7-     Aromatizar con la vainilla, el zumo de medio limón, incorporar la harina, mezclar bien y añadir los tres huevos. Mezclar todo muy bien, hasta que todo esté perfectamente incorporado.

8-     Sacar el molde con la galleta del congelador y volcar en él la mezcla obtenida.

9-     Extenderla bien hasta cubrir toda la superficie.

10-  Tener precalentado el horno a 200º y meter la tarta solamente 10 minutos a esa temperatura, luego, bajarla a 90º y dejar que se vaya haciendo 30 minutos más. Pasado el tiempo, apagar el horno pero dejar la tarta dentro hasta que se enfríe por completo. Deberá quedar con textura de flan.

11- Desmoldar, cubrir con la mermelada de fresa y volver a meter al frigorífico hasta el momento de servirla.

12- Os dejo esa ración para que nadie se olvide de esta tarta. 

NOTA: La tarta no es original, la descubrió en  Internet y ha sido todo un éxito. Dejo aquí mis felicitaciones y mi agradecimiento para los autores.
Y para finalizar, hoy, en nombre de todos, os mando besos, cariños, abrazos y mi sentimiento de amor que dejo volar para que llegue a vuestros brazos.

                      Kasioles

sábado, 3 de mayo de 2014

CREMA DE ESPÁRRAGOS DE CALAHORRA



Querida madre: El día 1 de Mayo, por ser fiesta, nos hemos dado cita todos en el pueblo.
Hizo un día fenomenal, el sol salió con fuerza y puse la mesa al aire libre para poder disfrutar del dulce olor a hierba cortada y del verdor de los alrededores.
Mientras llega Willi con su familia, aprovecho este ratito para escribirte. Acaba de llamar diciendo que están en un atasco y que tardarán un poco más.
No hace muchos días, te he mandado fotos de las lilas que me traía Anthony cada primavera. Cuando me acercaba a ellos, era como contemplar una explosión de aroma, luz y color. Pero esta semana, nada más llegar y ver el árbol…  comprendí lo efímera que es la vida ¡que pena me dio el ver que estaban todas marchitas!
Tan marchitas… como los años de mi dulce vida a su lado.
Hay veces que me pregunto, si lo que he vivido, ha sido realidad o sólo producto de mi fantasía, uno de esos sueños que se quedan grabados para siempre en el recuerdo como algo mágico, irreal, una mezcla entre utopía y quimera. Pero, al acercarme al lilo…. Escuché, como si me susurrase, que  me hablaba y decía: Kasioles, fue real, yo le daba mis flores para ti, las mejores y más hermosas que tenía ¡Con cuanta ilusión las recogía!.
¡Y pensar que tengo que esperar otra primavera para ver florecer el lilo…!
Y hoy, que se acumulan en mi mente bellos recuerdos, no puedo por menos que decirte: ¡CUÁNTO TE QUIERO, AMOR MÍO!

Te quiero.. ..
Como ama la luna a la marea
Como la ola que llega
Para acariciar la arena.
Y aunque se va…
Al poco vuelve, regresa
Es tal la atracción que siente
Que sólo es feliz cuando besa.
Y es tanto mi querer..
Que lleva la fuerza del mar
La del viento huracanado
La del amor desbocado
Que sólo desea dar.
Por eso, en las noches
Cuando contemplo la luna
Y noto que acaricia mi cara
La tibia brisa de tierra…
Sueño que tú eres el mar
Y yo me convierto en arena.

Como no tengo mucho tiempo, ya que he de disfrutar el fin de semana de hijos y nietos, paso rápidamente por la cocina y dejo la receta de una crema que hice con unos espárragos que compramos en Calahorra, ha sido un viaje relámpago, ya te contaré con más detalles en otra carta.
Como los espárragos eran extraordinarios, he utilizado para la crema la parte más dura, esa que se suele desechar.
 INGREDIENTES: La parte más leñosa (parte inferior) de kilo y medio de espárragos, dos puerros, una cebolla, cinco patatas pequeñas, dos dientes de ajo, caldo hecho con dos pastillas y unas verduras..
 
 
PREPARACIÓN:
1- Limpiar los tallos de los espárragos retirando, con ayuda de un pelador, toda la parte fibrosa. Reservar. 

2- Preparar un caldo con las dos pastillas de ave, la parte verde del puerro, un tomate, un trozo de cebolla y un rama de perejil, cubrir de agua, dejar cocer durante un cuarto de hora, colar y reservar.

3- Mientras, picar en trocitos pequeños las patatas, los puerros y la cebolla.

4-Poner en una cazuela el aceite suficiente para que cubra el fondo, filetear los dos dientes de ajo, echarlos  y dejar que tomen color.

5- Incorporar las patatas, los puerros, la cebolla y los espárragos, todo debidamente troceado.

6- Rehogar durante unos minutos hasta que los puerros y la cebolla estén transparentes.

7- Cubrir con el caldo reservado y dejar cocer hasta que todo esté tierno, unos 15-20 minutos serán suficientes.

8- Triturar con un batidor eléctrico hasta formar una crema. Como estos espárragos no tenían apenas hebras, no me hizo falta pasar la salsa por el chino para que quedase más fina y eliminar algún hilo que pudiese tener.

9- Servir con unas virutas de jamón serrano por encima. ¡A disfrutar!

NOTA: Para enriquecer la crema, en lugar de las pastillas de ave, se puede hacer un caldo de carne o de ave cociendo carcasas de pollo o un trozo de carne de ternera con un hueso y unas verduras.

Con la parte mejor de los espárragos, después de haberlos cocido al vapor, hice una ensalada que estaba buenísima 

Tus nietos y biznietos, me han dicho que te mande un montón de abrazos, yo también quiero dejarte el mío junto con mis cariños.
                                                              Kasioles

domingo, 27 de abril de 2014

TARTA PRIMAVERA DE QUESO Y FRESAS



Querida madre: Hoy tengo que contarte algo nuevo.
Tu nieto Willi, por motivos de trabajo, ha tenido que viajar a ese trocito de tierra, bañado por el mar, que las dos queremos tanto.


A mí también me gustaría volver, pero antes necesito sentirme más fuerte, así podré recordar mi niñez con alegría y no con la nostalgia y la tristeza que hoy me invade, al revivir un  pasado, al lado de mi padre, que ya creía tener adormecido.

 













Padre mío, ayer tu nieto se acercó al cementerio, hizo un alto en su trabajo, cogió un taxi y fue a visitarte. 

Estoy segura de que tu emoción (cuando le has visto hecho un hombre y padre de una linda niña) se la has transmitido pues, su voz, temblaba cuando me lo contaba por teléfono.
Allí te dejo un ramillete de cinco rosas (representan a cada uno de tus cinco nietos) y dos calas blancas, una es por mamá y la otra es por mí ¡cuánto le agradecí que tuviese ese detalle!

También me mandó dos fotos de esa pequeña playa donde su abuelo tenía varada la barca y en la que solía ir  a pescar los fines de semana.
Como verás, hoy todo ha cambiado muchísimo.

  
¡PADRE!

No creas que yo me olvido
Y aunque cartas no te escribo
En cada cosa que hago
Tú siempre vendrás  conmigo.
 Pese al tiempo transcurrido
No he dejado de quererte,
De añorarte y,
Sobre todo, cuando escribo….
¿Cómo yo podré  olvidar
 lo que de ti he aprendido?
 Recuerdo, padre
Tu paciencia infinita
Al corregir mis deberes
Cuando aún era chiquita.
 Y si mi letra es clara
Te lo debo a ti,
Si no cometo faltas
Lo aprendí de ti.
Si soy como soy…
Es porque tú estás en mí.
Y ahora al recordarte…
Siento que te tengo cerca
Y escucho que, muy pausado
Me dices: Así no, ¡Así!

Y conteniendo mi emoción, sé que tengo que ir a la cocina.  Hoy prepararé una tarta de queso con fresas. Es facilísima, se hace rápido y no necesita horno.


INGREDIENTES: 200g de galletas trituradas tipo Digestive, 75 g de mantequilla,150g de chocolate negro para fundir, dos tarrinas de queso para untar tipo philadelphia, el zumo y la cáscara rallada de un limón, tres cucharadas de azúcar, las ralladuras de la cáscara de una lima con su jugo y, por último, un poco de azúcar glas que utilizaremos para espolvorear las fresas que utilizaremos para decorar.
  
PREPARACIÓN:

1-Poner en un cazo el chocolate troceado con la mantequilla, llevar al fuego, al baño maría, remover hasta que se derrita y se forme una mezcla brillante y homogénea. Retirar y reservar.



2-Triturar las galletas, las podemos meter en un bolsa y con un rodillo las vamos desmenuzando hasta formar una especie de arena con ellas.


3-Echarlas en el cazo del chocolate y remover para mezclar.



4- Volcarlas en el molde donde haremos la tarta. Extender la mezcla presionando con ayuda de una cuchara de madera o con las manos, deberá cubrir toda la base del molde. Reservar en el frigorífico.



5-Mezclar el queso de las dos tarrinas con el azúcar.


6- Añadir el zumo del limón y el de la lima, junto con sus ralladuras, batir para mezclar.




7-Extender el queso sobre la base de galletas que estará bien fría,



8- Decorar con fresas, a las que echaremos por encima un poco de azúcar glas y unas tiras de las pieles del limón y de la lima.


9- Servir y saborear ¿Verdad que está rica y refrescante?

 

Hoy tengo que mandar cariños especiales para los dos pilares más importantes que he tenido en mi vida, gracias a ellos, soy lo que soy.

Gracias, padres míos. Os quiero y siempre os llevaré en mi corazón.


                                   Kasioles