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viernes, 15 de junio de 2018

GALLO A LA MANTEQUILLA DE AJO Y PEREJIL


Querida madre: Este fin de semana he alterado mis rutinarias tareas semanales. No hubo comida familiar, tampoco hemos ido al pueblo y he dado unas breves vacaciones a mis queridos pucheros.

Kasioles se animó a ir, con dos de sus hijas, a conocer Avilés y Oviedo. ¡Qué ganas tenía de acercarme a Asturias!

Pese a que las previsiones del tiempo no eran nada halagüeñas, ya que la lluvia iba a estar presente en los tres días que duraría nuestra estancia, no nos arredramos y el sábado, antes de las nueve de la mañana, salimos en dirección al norte.


No os podéis imaginar lo que he disfrutado durante el camino al ver ese paisaje tan verde, por momentos me creía que me acercaba a mi querida Galicia.


Desde el coche no pude por menos que disparar alguna foto, lo que pretendía no era perfección, me contentaba con grabar los amarillos chillones de la retama y las tonalidades de verde de la vegetación que se extendía a cada lado de la carretera.



¡Precioso era el pantano de Caldas de Luna rebosante de agua!

El cielo, pese a estar cubierto de nubes algodonosas que anunciaban lluvias, daba paso a un sol que se metía entre ellas para  iluminar el paisaje.





HACÍA TANTO TIEMPO QUE NO ME OCURRÍA….
FUE ENTRAR Y….
ESTABA ALLÍ
ERA UNA SIMPLE FOTOGRAFÍA
Y AUNQUE NADA PODÍA DECIRME
ENSEGUIDA SUPE
QUE RECLAMABA MI COMPAÑÍA.
ME ACERQUÉ,
LA OBSERVÉ LARGO RATO
Y ME IMAGINÉ SU VIDA,
EN UN TIEMPO FUE DICHOSA
LO TUVO TODO:
JUVENTUD, FORTALEZA Y VIDA
FUE NIDO DE AMOR
Y ESCUCHÓ LAS PROMESAS
DE DOS FELICES AMANTES
QUE TODO LO COMPARTÍAN.
HOY SE SIENTE ABANDONADA,
SOLA, VIEJA Y PERDIDA,
YA NO TIENE ILUSIÓN,
PERO NECESITA DE ALGUIEN
QUE LE  DÉ CARIÑOS
PARA PALIAR SU MELANCOLÍA.

Y como ya se acerca la hora de comer, hoy prepararé un pescado al horno que os va a encantar, se trata de un gallo a la mantequilla de ajo y perejil.

INGREDIENTES: Un gallo grande, medio calabacín, una cebolleta y dos tomates, sal, pimienta blanca y aceite de oliva.


PARA LA MANTEQUILLA DE AJO Y PEREJIL: Un trozo de mantequilla de unos 100 gramos, un diente de ajo, el zumo de un limón, pimienta blanca y una cucharada de perejil muy picado.

PREPARACIÓN:
1.-Cortar el calabacín, la cebolleta y los tomates en rodajas finas.

2.-Colocarlas en  hileras, de tal forma, que cubran el fondo de una fuente que pueda ir al horno.

3.-Espolvorearlas con sal, pimienta y un hilo de aceite. Llevar al horno precalentado a 180 grados y dejar unos 20 minutos.

4.-Mientras se ablandan las verduras, limpiar el gallo, darle dos cortes en el lomo e introducir en cada uno medias rodajas de limón. Salar y reservar.

5.-Cuando las verduras casi están, se saca la fuente del horno, se coloca el gallo encima de las verduras y se riega con un hilo de aceite. Volver a meter al horno a 190-200 grados durante unos 10-15 minutos.

6.-Mientras se va haciendo el pescado, se coloca una sartén sobre el fuego con un poco de mantequilla, dejar derretir.

7.-Añadirle un diente de ajo muy picado y cuando comience a tomar un poco de color…

8.-Aromatizar con una cucharadita de pimienta blanca, el zumo de un limón y la cucharada de perejil muy picado. Remover y dejar dos minutos sobre el fuego.

9.-Cuando el pescado está en su punto, se retira del horno y se vuelca por encima la preparación anterior. Servir y degustar, os encantará.


En mi próxima carta os seguiré contando más cosas de nuestro viaje, me he quedado con ganas de volver.

Y ya, para finalizar, me despido con besos y abrazos de todos para todos.

                                               Kasioles


martes, 5 de junio de 2018

PASTEL SALADO DE CALABACÍN Y JAMÓN

Querida madre: Hoy te escribo viendo la imagen de un cielo pintado de nubes blanquecinas que siguen anunciando lluvias.
No estoy en el campo, hace fresco, nadie diría que ya estamos en el mes de junio.
Desde el cuarto de estar, donde contemplo un trocito de naturaleza que me proporcionan unas cuantas plantas sin flor y veo, a través de la ventana, que un débil sol trata de calentar la mañana, te escribo para contarte, según te prometí, los efectos que la lluvia ha hecho en los alrededores de nuestra casa en el pueblo.



Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, te mando fotos y más fotos, para que seas tú la que juzgues este salvaje panorama.




















Como la tierra está encharcada, no se puede arar y hemos decidido que vinieran unos jardineros a despejar un poco el terreno y la entrada.
Ayer he estado en el pueblo con ellos, estuvieron desbrozando y arrancando matorrales que parece que han nacido por generación espontánea. Dos hombres con una sierra cada uno, se han pasado toda la tarde trabajando y aún no han acabado, cuando vuelvan, traerán una máquina niveladora y un camión para llevarse todo lo  cortado. Cuando lo vea despejado no me lo voy a creer.
Mientras estuve en el pueblo, tiempo he tenido de acordarme de ti y de echarte de menos.


TAN SOLO ME FALTAS TÚ
PARA COMPLETAR MI ALEGRÍA
PARA QUE, AL DESPERTAR,
Y VER DE NUEVO EL DÍA,
BRILLE CON LA MISMA LUZ
QUE CUANDO TE TENÍA.
YA NADA ES IGUAL,
NO SABES BIEN LO MUCHO
QUE AÑORO TU COMPAÑÍA
Y EL SUSURRO DE TU VOZ
QUE EN MI OÍDO TAÑÍA.
RECUERDO, ECOS DE AMOR,
VOCES ENTRECORTADAS,
ABRAZOS  Y BESOS QUE,
SIN NECESIDAD DE PALABRAS,
DECÍAN Y ENAMORABAN.
¡SÓLO ME FALTAS TÚ PARA SENTIRME VIVA, QUERIDA Y APASIONADA!

Y ahora paso a preparar un pastel salado que ha gustado mucho en casa.

INGREDIENTES: 2 o 3 calabacines (según tamaño), 1 puerro, 2 cebollas, 5 huevos, una cucharadita de pimienta blanca molida, 300 c c de leche evaporada, 150 gramos de queso rallado, 125 g de jamón serrano, aceite y sal. Para decorar, unos tomates cherry y unas hojas de endibia.

PREPARACIÓN:
1.-Picar los calabacines y las cebollas en dados, el puerro en aros. Reservar.

2.-En una sartén amplia echar aceite, que cubra el fondo, dejar calentar y añadir las cebollas y el puerro picados. Rehogar unos minutos.

3.-Incorporar los calabacines troceados, remover para mezclar y dejar pochar lentamente.


4.-Mientras, cascar en un bol los cinco huevos (algunos me han salido con dos yemas), batirlos.

5.-Preparar el queso rallado y trocear el jamón.

6.-Añadir el queso y mezclar.

7.-Incorporar el jamón, la pimienta y la leche evaporada, seguir mezclando.

8.-Una vez que las verduras se hayan pochado, escurrirlas bien y añadirlas al batido. Mezclar.

9.-Untar un molde (desmontable) con mantequilla y verter en él la preparación, llevarlo al horno precalentado a 170 grados durante unos 90 minutos o algo menos, a mí me llevó mucho tiempo, creo que ha tardado más en cuajar al tener dos yemas algunos de los huevos que utilicé. Se comprueba si está cuajado pinchando un palillo en el centro, si sale seco es la señal para retirarlo.

10.-Dejar templar un ratito, pasar un cuchillo por todo el borde y desmoldar. Decorar al gusto de cada uno. 



Lo mejor de todo es cuando llega la hora de presentarlo en la mesa, servir un trocito y saborearlo. Tanto frío, como caliente, está para repetir por lo suave, jugoso y delicioso sabor que tiene.
 


Y como por hoy ya te he contado muchas cosas, acabo esta misiva enviándoos cariños de todos para todos  junto con un fuerte abrazo de vuestra.


                                                             Kasioles

lunes, 28 de mayo de 2018

RODAJAS DE MERLUZA SOBRE CEBOLLETAS AL PIMENTÓN

Querida madre: Cuando la soledad se desea, hasta se agradece.
Lo digo porque, en este momento, estoy sola en el pueblo.
Hace un día precioso, soleado, hasta he puesto la mesa bajo el porche para comer al aire libre y, como también tengo la comida preparada, este ratillo es solo para mí mientras espero a que lleguen todos.

Quise escribirte hace ya semanas, pero me ha sido imposible, siempre surge alguna cosa y, al final, no he podido contarte nada.

Alexis ha hecho su Primera Comunión y, además de disfrutar del acontecimiento, ya que fue el centro de atención al leer durante la misa una retahíla de peticiones, la alegría fue por partida doble al poder tener a toda la familia reunida.

Ese día me he propuesto no pensar, quise disfrutar del momento, sabía que, de alguna manera, no podríais faltar y estaríais a nuestro lado.

Como ahora las Comuniones parecen bodas, la celebraron en un hotel que tiene unos preciosos jardines, allí tomamos el aperitivo antes de pasar al comedor y los niños aprovecharon para jugar.


Tras una rica comida y amena conversación, tu biznieto volvió a tomar protagonismo y se vio rodeado de regalos., estoy convencida de que la ilusión de ese día se le grabará junto con los más bellos recuerdos de su vida, mi mayor deseo es que sea feliz.


Como también era el día de la madre, sin esperármelo, una de mis hijas me dejó sobre la mesa, este precioso ramo de flores, más tarde lo coloqué en el salón de casa y pude contemplarlo, agradecida, unos cuantos días más, todo es tan efímero…


Me ha encantado ver como cada día se abría un nuevo lilium.


PARA TI, RECORDÁNDOTE
Tu recuerdo, amor,
Es mi continuo tormento
Mis días son grises,
Las noches eternas
Tanto, como si se parase
El gran reloj del tiempo.
El insomnio persiste
Y es entonces…
Cuando fluyen los recuerdos,
Se reavivan momentos
Y, en mi afán de retenerlos,
Torturan mi alma herida
Por haberte amado tanto
Y presenciar tu partida.
Te echo de menos, amor,
                                                                          ¡Cuánto te echo de menos!

Paso a compartir otra receta que, según mi costumbre, siempre va con la carta.
Hace ya bastante tiempo la he visto en Internet pero, como no he vuelto a encontrarla, os daré mi versión, por cierto, sale  buenísima y es muy fácil de hacer.
¡Vamos con la merluza!
INGREDIENTES: Una merluza cortada en rodajas gruesas, 3 o 4 cebolletas, un pimiento verde o rojo, una guindilla de Cayena, 2 o 3 patatas grandes,  5 dientes de ajo, medio vaso de vinagre de manzana (Se me ha olvidado ponerlo en la foto) y perejil para decorar.


PREPARACIÓN:
1.-Picar las cebolletas en juliana y el pimiento en aros o en tiras. Reservar.
2.-Salar las rodajas de merluza y reservarlas en lugar fresco.
3.-Echar aceite en una sartén, que cubra el fondo, dejar calentar y añadir las cebolletas y el pimiento cortados, rehogar y dejar pochar lentamente.

4.-Mientras, pelar las patatas, cortarlas en rodajas no muy gruesas y cocerlas, a fuego moderado, (para que no se rompan) en agua con sal. También se pueden cocer enteras y luego se cortan. Escurrir y reservar.

5.-Cuando las verduras están bien pochadas, (cebolletas y pimiento verde) se les añade una cucharada de pimentón, se separa un poco la sartén del fuego y se remueve para mezclar bien.


6.-En una fuente de horno, que pueda presentarse en la mesa, se cubre el fondo con las verduras pochadas.

7.-Cubrir con las rodajas de patata cocida.

8.-Poner, sobre las patatas, la merluza con un hilo de aceite por encima.

9.-Meter al horno, precalentado a 200 grados la preparación dejar que se haga durante unos 12-15 minutos, dependerá del horno.

10.-Mientras, en una sartén con aceite, echar la Cayena troceada y los ajos laminados, dejar que tomen color y retirar.

11.-Cuando la merluza casi está, abrir el horno y, con ayuda de una cuchara, ir echando, por encima de cada rodaja, un poco del refrito de ajos y guindilla.

12.-En la misma sartén, echar el vinagre y dejar que hierva, añadirle un poco del líquido que ha soltado la cebolla, remover y volcar por encima de cada rodaja de merluza. Dejar dentro del horno 2 minutos más y servir.  
 



Si gusta, espolvorear con perejil muy picadito. La receta es tan buena, que se puede guardar como plato estrella para cualquier celebración. 

Por aquí sigue lloviendo, puede que amanezca un precioso día de sol pero, al poco,  se desencadena una tormenta, el cielo parece estar pintado con nubes de azúcar, algodonosas, son los cúmulos nimbos que presagian lluvias. En otra te contaré como está la huerta y alrededores, casi no se puede andar con lo altas que están las hierbas, da pena verlo.

Y ahora sí que acabo, pero antes quiero enviarte un ramillete de cariños para que los compartas con todos. Os quiero mucho.


                                     Kasioles