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martes, 21 de mayo de 2024

HAIKUS PARA MI MADRE Y FILETES CON TIRABEQUES.

 

Querida madre: Estimulada por la cantidad de amigos poetas que asiduamente
nos visitan y arropan con sus letras, hoy quiero enviarte unos haikus que escribí para ti, los acompañaré con muchas flores, las más lindas de la primavera.

 




Me imagino que te estarás preguntando ¿Qué es un haiku?

 


Sencillamente cosiste en una forma muy breve de la poesía japonesa, son poemas muy cortos de cinco, siete y cinco sílabas.

 

Aunque la mayoría de los haikus hablan de la naturaleza, yo siempre sigo los impulsos de mi corazón y en ellos tú ocupas un lugar primordial, para tí son:

 


 

                                   Madre querida

misivas te escribo

van sin destino.

 

Deseo enviarte

florecillas silvestres

recién cogidas.



Son las primeras

salen en primavera

llevan tu nombre.

 



                         Haré un gran ramo

aunado con un lazo

verde esperanza.




 

Quiero que sepas

que te sigo añorando

¡Mi buena madre!

 

En tu recuerdo,

para ti construí un altar

te rezo siempre.

 

Te quiero y querré

presa vas en mi alma

mientras aquí esté.

  

Descansa en la paz

para ti destinada

por tu Dios Amor.

 




Mis hijas me están animando a viajar al Sur, al final acabaré cediendo pese a que me cuesta muchísimo decidirme, los viajes largos no son de mi agrado.

 

Si me quedo en silencio por un tiempo, pensad que estaré tomando el sol en algún lugar de la costa mediterránea.

 


Y ahora os voy a dejar un plato ligero, sencillo y con miras a la operación bikini que se aproxima: Carne con tirabeques al estilo oriental.

 

La receta surgió para dar salida a unos filetes pequeños de tapa que tenía en el frigorífico.

 

INGREDIENTES: Tres filetes de ternera, cuarto kilo de tirabeques o alubias verdes, pimientos rojo, verde y amarillo, medio de cada uno, la parte blanca de un puerro, 1cebolla, sal, pimienta, dos cucharaditas de salsa de soja y unos granos de ajonjoli.





 PREPARACIÓN:

 1- Lavar y quitar los hilos a los tirabeques o a las judías verdes.



 2- Poner a cocerlos en agua con sal unos 10 minutos. Reservar.



 3- Poner una sartén al fuego con un poco de aceite y, cuando esté bien caliente, echar la carne cortada en tiritas finas,salpimentarlas y dejar que se doren por todas partes. Retirar y reservar.



 4- En la misma sartén se añade un poco más de aceite y se echan las verduras troceadas, rehogar y dejar pochar.

 

5- Cuando están, se añaden los tirabeques escurridos, mezclar con las verduras.



 6- Es el momento de añadir la carne, aromatizarla con la soja y poner el punto de sal y pimienta si hiciese falta.



 7- Espolvorear el conjunto con ajonjoli y servir.



 Y con el deseo que os haya gustado este plato ligero, dejo cariños para todos hasta mi regreso, para ti madre mía, un abrazo muy especial de todos nosotros para ti.

 

                                          Kasioles

 

sábado, 4 de mayo de 2024

PARA MI MADRE, STRUDEL DE MANZANA CON NUECES

 

Querida madre: Ni cuenta me daba que este primer domingo de mayo se
celebraba el día de la MADRE. ¿Será por que día tras día te llevo prendida en mi recuerdo?

Tenía la idea de seguir contándote lo del gato salvaje que me visitaba en los veranos, pero lo dejaré para otra entrada, de momento esta carta va dedicada solo a ti.


Bien sabes que desde que has partido no he dejado de escribirte, se han pasado muchos años, pero hay veces que siento como si todo estuviera demasiado reciente.

Todos los duelos son difíciles de superar y afrontar, recuerdo que mi primera etapa fue el rechazo, no aceptaba la realidad y comencé a escribirte como si nada hubiera pasado y te hubieras marchado a un lugar cálido beneficioso para tu salud.

Un día, uno de mis seguidores Julio Díaz Escamilla, ya fallecido, (Seguramente los más veteranos lo habéis conocido), me dejó un comentario en el que me decía que había leído entre letras un sentimiento que reflejaba la pérdida de una madre.

Reconozco que, a partir de ese momento, afronté la realidad y , aunque no he dejado de escribirte, poco a poco fui sintiéndome mejor: Comencé la etapa de aceptación. Las cartas que con tanto amor y agradecimiento te escribo, han sido mi mejor terapia.

Nunca dejaré de quererte.


                                       Era niña a tu lado

                                                  Yo tenía una madre

                                                que era una bendición

                                           ¡Cuánto me quería mi madre!

                                                 ¡Cuánto la quería yo!

                                             Antes de nacer la quise

                                                en su seno fui feliz

                                            y la dicha fue completa

                                         cuando me sentí arropada

                                         por el amor de unos padres

                                         que lo darían todo por mí.

                                           La vida se pasa rápido

                                                tanto…

                                       Que un día de un mes de junio

                                          tuve que decirle adiós

                                    a partir de ahí ya no fui la misma

                                         ¡Tuve que hacerme mayor!


Y aún así no puedo contener estas lágrimas que ruedan por mi mejilla al escribirte estas letras.

En todas mis entradas añado un plato de comida casero para alegrar los paladares de los más exigentes.

Hoy hago una excepción para ti e intentaré hacer un postre de tu agrado: Strudel con pasas, manzana, nueces y hojaldre.


INGREDIENTES: 2-3 manzanas dependiendo del tamaño (las que más os gusten), una lámina de hojaldre, mejor con mantequilla, 50g de nueces peladas y troceadas no demasiado finas, 40g de pasas sin semillas (yo las he puesto a remojar en brandy, pero sirve agua o un vino dulce), 50g de mantequilla, 1o 2 cucharadas de azúcar moreno, algo menos de una cucharadita de canela molida y un huevo para pincelar el hojaldre.


PREPARACIÓN:

1- Poner las pasas a remojo en brandy o simplemente en agua. Pelar las nueces y trocearlas no demasiado finas, que se noten cuando nos las encontremos dentro del strudel.




2- Pelar las manzanas y sacarles las pepitas, cortar en dados pequeños. Reservar.


3- Poner al fuego una cazuela baja o una sartén, echar la mantequilla y dejar que se derrita.




4- Es el momento de añadir las manzanas, las pasas, las nueces, el azúcar y la canela, remover para mezclar y dejar pochar todo junto unos minutos, dos o tres serán suficientes.


5-Cuando la manzana comienza a estar un poco melosa, se retira la cazuela del fuego y se deja enfriar.



6- Cuando la preparación está completamente fría, se saca el hojaldre del frigorífico, se extiende y la lámina se divide en tres partes, dejar la central un poco más ancha que las dos laterales. Hacer unos cortes en diagonal de unos 2 cm de anchura en cada uno de los laterales del hojaldre y rellenar la parte central con el preparado de manzana y demás ingredientes.


7- Y ahora viene lo bueno, hay que entrenzar las tiras y como Kasioles no es ninguna experta, no me ha salido todo lo bien que quisiera, pero lo hice con corazón y es lo que cuenta, habrá que mirarlo con gafas oscuras y solo degustarlo. Una vez trenzado, pincelarlo con huevo batido.




8- Precalentar el horno a 190 grados, calor arriba y abajo, yo también le he puesto el ventilador, meter el strudel y en menos de media hora salía doradito, rico y con un olor que abría el apetito a cualquiera.




Madre mía, ya sabes que la repostería no es mi fuerte, pero lo he hecho con todo el cariño para ti.

Una vez más, te mando cariños con un ramillete de flores, este centro lo hemos llevado hoy al cementerio.


Todos te echamos en falta y siempre hablamos de ti recordándote.

Más abrazos.

                            Kasioles


domingo, 21 de abril de 2024

MUCHOS AÑOS DESPUÉS... Y PARA MIS NIETOS: COCHINITA PIBIL

 

Querida madre: Todo comenzó hace tres años en el pueblo, tú ya no estabas, pero ahora te lo cuento:

 

En el atardecer de un caluroso verano y mientras miraba distraída a través de la ventana de la cocina, observé que cerca del lilo había un gato, salí rápido con intención de espantarlo pero nada más oír el sonido de la puerta al abrirse, escapó veloz como un rayo. 


Cuál sería mi sorpresa cuando, al día siguiente y más o menos a la misma hora, volvió y, aunque siempre distante, presentía que me observaba, tampoco me dio tiempo a espantarlo, al verme, salió disparado como un proyectil.





Se pasaron unos cuantos días sin rastro del gato, pero una tarde volvió a
aparecer, yo estaba fuera, en el jardín, pero su comportamiento era el mismo, escapaba a la velocidad de un galgo si notaba que me movía.

 


Su constante presencia ablandó un día mi corazón, me dije que seguramente tendría hambre y por eso aparecía atraído por el olor de nuestra cena al aire libre.

 

Y aunque otro día nada más verme también emprendió la carrera, yo le dejé un platillo con restos de comida en el mismo lugar donde había estado.

 

Mi sorpresa fue grande al comprobar que había regresado y dejaba el plato limpio ¡Qué hambre tenía!

 

Otro día continuaré con mi relato, no quiero que esta carta se extienda demasiado.

  

PARA MICHA

 


Confieso que me acostumbré

 a su presencia en verano

 y aunque era peculiar

 también tenía su halo.

 

No me dejaba acercar

 pero paciente esperaba

 la ración de su comida

que a diario preparaba.


Cuando me veía marchar

rápido se aproximaba

y con apetito voraz

el plato limpio dejaba.

 

Carecía de modales

las gracias nunca me daba

y en silencio se marchaba

como señora invitada.

 

Yo la veía alejarse

 escabullirse en zigzag

luego, tras saltar la cerca,

nunca supe a dónde va.

  

Y como la comida no la perdona nadie, me voy a la cocina a encender el horno, el plato que hoy voy a preparar es típico de la cocina mexicana, requiere varias horas de horno, por lo demás, no es difícil de hacer, me estoy refiriendo a la COCHINITA PIBIL ¿Os suena el nombre? En sus orígenes este plato se hace con carne de cerdo (paleta o aguja) envuelta en hojas de platanera y cocido en horno de tierra, pero nosotros nos adaptaremos a lo que tenemos a nuestro alcance y el resultado es también extraordinario ¡Allá vamos!

  

INGREDIENTES: 2 kg y medio de carne de cerdo, yo he usado media paletilla. Dos paquetes de tortillas mejicanas. 

Para el adobo se necesita: Un trozo de cebolla blanca, otro trozo de una rama de canela, 8 granos de pimienta negra, 3 clavos de olor, 6 dientes de ajo enteros y pelados, 150g de pasta de achiote(es imprescindible para hacer la cochinita, (yo la tuve que comprar a través de internet), media taza de naranja y otra media de limón, media cucharada de pimientas negra y roja molidas, media de orégano y otra media de comino y dos cucharadas de sal.

 



ELABORACIÓN:

 1- Primeramente hay que exprimir las naranjas y los limones hasta obtener una taza de cada fruta.

 

2-Seguidamente y en el vaso de la batidora, se echan todos los ingredientes del adobo, se tritura todo hasta que quede reducido a una salsa con algo de consistencia.




 3- Proceder a adobar la carne por todos los lados, os aconsejo poneros unos guantes, la pasta de achiote es escandalosa por su potente color rojo, si sobrase, se volcará el resto por encima de la carne. Taparla con papel film y meterla en el frigorífico unas 10 horas, yo la dejé de un día para otro.


 

4- Al día siguiente, retirar el film y cubrir la fuente (que será apropiada para horno) con varias vueltas de papel de aluminio, tiene que quedar bien cerrada por todas partes.

 


5- Meter al horno a 170 grados con calor arriba y abajo, dejar que se vaya haciendo por espacio de tres horas como mínimo, yo lo tuve tres horas y media. Pasado el tiempo, retirar del horno y desechar el papel de aluminio, Se sabe que está en su punto cuando la carne se ha retraído y los huesos asoman.


 

6- Separar la carne de los huesos y reservar la salsa,

 


7- Ir poniendo la carne sobre un plato y, con la ayuda de dos tenedores se va deshilachando. Mezclar con parte de la salsa, más o menos, según guste, y acompañar con arroz blanco.

 




8- Calentar al microondas las tortillas e ir poniendo sobre cada tortilla un poco de carne, arroz y que lo queráis, a mis nietos les gusta añadir jalapeños, lechuga, tomate, cebolleta etc. Lo tradicional es acompañar la cochinita y el arroz con la salsa yuca-teca.






 


Mis nietos tienen fiesta cada vez que la hago.

 

Y ya termino enviándoos cariños de todos para todos, os llevamos en el corazón, el tiempo no cuenta.

 

Abrazos.

 

                          Kasioles