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viernes, 13 de mayo de 2016

CHIPIRONES EN SALSA DE PUERROS Y CEBOLLETAS

Querida madre: Al juzgar por las mañanas tan grises que tenemos estos días, nadie diría que estamos en primavera y, más concretamente, en el mes de Mayo.


Observo que el cielo está muy triste, ignoro las razones que tendrá, pero tengo la sensación de que pretende descargar su melancolía inundando este lugar.

A fuerza de caer agua, la tierra ya no tiene sed, pero el cielo sigue gris y no cesa de llover.

Me contagia su nostalgia y no quisiera pensar, cuando él, me arropaba con su abrazo y contemplábamos , tras la ventana, nuestra parcela regar.

El domingo pasado nos hemos juntado doce en el pueblo, Willi y su familia no han podido venir.
Aunque me llevó toda la mañana preparar la comida y el postre, pude sacar un ratito para salir a darme una vuelta por la huerta y dejar que las gotas de lluvia mojasen mi cara ¡Qué bien olía a tierra mojada!

Mientras caminaba, dejé volar la imaginación, dejé fluir los recuerdos y el aroma dulzón de las lilas y wisterias, se encargaron de despertar la magia del momento, lo sentí a mi lado y noté ese abrazo apasionado que siempre nos unió.



Tanto las lilas como las glicinias, están en todo su esplendor, tan solo con mirarlas, fluyen las letras mientras escucho esta bonita canción.



EN CASCADAS DE RACIMOS
PRESUMIENDO DE ARROGANCIA
FLORECÍA EN PRIMAVERA
UNA GLICINIA AZULADA.

MAJESTUOSA CUBRÍA
EL MURO QUE LA AMPARABA
Y SUS CASCADAS DE FLORES
LLENABAN DE ADMIRACIÓN
A TODO EL QUE NOS VISITABA.

SUS RAMAS SON INVASORAS
SE ALARGAN Y PROPAGAN
LLEGAN A TOCAR EL SUELO
Y POR ESO HAY QUE PODARLAS.

ANTHONY CUIDABA DE ELLA
¡CON CUÁNTO AMOR LA MIMABA!
AGRADECIDA, LE DABA SUS FLORES
Y ÉL, A MÍ ME LOS REGALABA.


CUANDO HUELO LA GLICINIA
Y VEO LOS LILOS EN FLOR,
SIENTO QUE LO TENGO CERCA
Y NOTO QUE REVIVE  EN MÍ
EL RESCOLDO DE SU 
AMOR




Llega el momento de preparar algo rico.
Siempre que veo en el mercado chipirones, no puedo remediar la tentación de comprarlos, a todos mis hijos les gustan de cualquier manera que se los prepare.
Hoy los haré a la plancha, con una salsa de puerros y cebolletas.
 INGREDIENTES: Kilo y medio de chipirones, 2 puerros, 4 ó 5 cebolletas, dos o tres dientes de ajo, un buen vaso de vino blanco, una hoja de laurel, perejil, 2 patatas, aceite y sal.

PREPARACIÓN:
1-     Limpiar bien los chipirones. Separar los cuerpos de los tentáculos.

2-     Secarlos (para evitar que salten en la sartén) con papel de cocina.

3-     En una cazuela baja, echar aceite de oliva, que cubra el fondo y, una vez que el aceite esté bien caliente, se echan los chipirones para sellarlos. Salar.

4-     Cuando están, se van separando y reservando en una fuente. De igual forma se hace con los tentáculos.

5-     Picar en juliana las cebolletas, cortar los puerros en rodajas y laminar los dientes de ajo.

6-     En la misma cazuela donde hemos hecho los chipirones, se añade un poco más de aceite y se incorporan los ajos laminados, dejar que tomen color.

7-     Cuando los ajos están, es el momento de añadir la cebolla, el puerro y la hoja de laurel, dejar pochar a fuego lento.

8-     Rehogar bien la cebolla hasta soltar la capa que había quedado adherida al fondo de la cazuela al sellar los chipirones.

9-     Cuando la cebolla tiene un bonito color marrón, se añaden los chipirones, los tentáculos y se riega el conjunto con un buen vaso de vino blanco. Subir el fuego para que se evapore el alcohol y luego bajarlo, dejar unos minutos todo junto. Retirar del fuego y servir espolvoreado con perejil picado.

10- Se puede acompañar con rodajas de patata fritas o cocidas, incluso con arroz blanco. Degustar la ración y os encantará.



Aunque esta semana me he retrasado un poco, os mando cariños en  abrazos de parte de todos. Siempre os recordamos.

Más cariños de vuestra

                                    Kasioles

miércoles, 4 de mayo de 2016

TARTA DE FRESAS PRIMAVERAL

Querida madre: Mentiría si te dijera que no te he echado en falta estos días.

¡Cómo me hubiese gustado compartir con vosotros estos momentos felices de reunión en familia!

El pasado domingo, ninguno de mis hijos quería que yo trabajase.
Habían decidido llevarme a un buen restaurante para que estuviese relajada y despreocupada de los preparativos de la comida.

No lo lograron, se cansaron de llamar a uno y otro lado y  en todos obtuvieron la misma respuesta: Está todo completo.
Es lógico ¿En dónde iban a encontrar una mesa para tantos en un día tan especial?
Pero yo me alegré, iba a realizar lo que tenía planeado.
Iríamos al pueblo, si hacía frío, encenderíamos la chimenea y allí podríamos estar de sobremesa el tiempo que quisiéramos.
Pero lo que más me alegró, fue el poder llevarte un bonito centro de flores que había encargado el día anterior, aproveché a regar las otras plantas, estuve un ratito con vosotros y aún me sobró tiempo para tener todo a punto a la hora de comer.

Dile a Anthony que han brotado las glicinias y los lilos, dile también que aún recuerdo cuando me traía los ramilletes de lilas recién cortadas, nunca olvidaré el brillo de sus ojos cuando me las daba, gracias, mil gracias, amor mío.

No te olvides de comentarle que, por la tarde, estuve ayudando a tu nieto Lucho, a plantar unas lechugas, cebollas, y unas berzas de asa de cántaro, tengo que preguntarle a un buen amigo, que también es hortelano, si esas son las que crecen en vertical y se utilizan para hacer el caldo gallego.


Comparto contigo mis ratos felices
Comparto contigo las penas que ahogan
Comparto ilusiones, que ya son muy pocas,
Y recurro a ti, buscando consejos,
Porque siempre has sido, mi luz guiadora.

Sigo sin dejarte en paz
Perdóname, si te causo agobio,
Pero dicen que, si no te olvido,
Sigues viva, en ese bello lugar,
Donde quisiera alcanzarte
Aunque nunca lo consigo.

Por esta razón, te escribo
Y te cuento, todo igual,
Como lo haría ahora
 Si tú estuvieses conmigo.

Te necesito, madre mía, tanto…
Como el agua que bebo
El aire que respiro
Como al sol fuente de vida
Y como a la mano que mece
El corazón de una hija
Que se resiste a crecer
Para que su madre la bese.

El día 1 de Mayo, preparé para los míos esta tarta que ha gustado mucho y hoy comparto la receta con vosotros. Tarta de fresas con leche condensada:

NGREDIENTES PARA LA MASA:
250 g de harina, un huevo grande, 3 cucharadas soperas de azúcar, una pizca de sal y 125 g de mantequilla.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO: Un bote pequeño de leche condensada, 3 yemas de huevo, el zumo de dos o tres limones (según tamaño) y las ralladuras de uno de ellos.

INGREDIENTES PARA DECORAR:
He utilizado lo que tenía en casa: 400 g de fresas o fresones, cuatro cucharadas de confitura de frutas del bosque, aligerada con un poquito de agua y tres hojas de gelatina.

PREPARACIÓN: Empezaremos por preparar la masa de la base.
1-     Poner en un cuenco pequeño o en un plato, el huevo, el azúcar y la pizca de sal.

2-     Batir hasta incorporar bien los ingredientes.

3-     En un cuenco, echar la harina formando un montón, hacer un hueco en el centro.

4-     Echar en él el huevo batido con el azúcar y la sal.

5-     Esparcir, por encima de la harina, trocitos de la mantequilla ablandada.

6-     Trabajar rápidamente, con la punta de los dedos, sin amasar casi, con el fin de que la masa sablé quede quebradiza. Engrasar, con un poco de mantequilla, un molde redondo desmontable.

7-     La receta decía que estirase la masa con un rodillo y que cubriese el molde, yo he optado por coger pequeñas porciones de masa e ir cubriendo con ella el fondo y paredes del molde. Cortar el sobrante de los bordes.

8-     Pinchar el fondo con la ayuda de un tenedor y meterla al horno precalentado a 180 grados durante 15 minutos. Dejar que se dore bien antes de retirarla.

9-     Batir las tres yemas con las ralladuras de un limón.

10- Echar poco a poco la leche condensada y seguir batiendo.

11- Incorporar el zumo de los limones.

12- Verter la crema resultante, sobre la base de la tarta ya horneada y crujiente.

13- Decorar con los fresones cortados en láminas.

14- Poner a hidratar en agua fría las hojas de gelatina unos minutos. Calentar en un cazo la confitura de frutos del bosque, escurrir bien la gelatina y mezclarla, hasta disolverla en la confitura. Verter por encima de los fresones y dejar enfriar.

15- Ahora ya sólo queda llevarla a la mesa y degustarla. ¡Ha valido la pena encontrar esta receta en una revista mientras esperaba en la peluquería!


Hoy quisiera enviaros un abrazo muy especial, un abrazo de primavera con todos los colores que hoy el campo, al despertar, ha querido ofreceros.

Cariños para todos los que ya no están.

                                               Kasioles

miércoles, 27 de abril de 2016

BIZCOCHO DE AVELLANA CON COBERTURA DE CHOCOLATE

Querida madre: Hoy, pese a que ha salido pronto el sol, el día está gris para mí.







Miro tras los cristales de mi ventana y todo sigue igual, como si no hubiese ocurrido nada. La vida continúa sin detener su marcha.


Pero yo sé bien que la pérdida de una amiga ha vuelto a arañar mi alma, siento que se abre la herida que creía ya cicatrizada.


Pese a estar en primavera, no hay rosas en mi corazón y me doy cuenta de que, tanto a ti madre mía, como a él, os echo tanto en falta…





Vuelve a mí la añoranza y mis pensamientos vuelan a su lado.

Sin querer, retrocedo al ayer, a las tranquilas mañanas cuando estaba conmigo, a las noches en que veía luz con solo sostener su mirada y  al suave roce de su piel cuando me acariciaba. 


Siempre me sonreía al notar mi rubor de mujer enamorada.

También recuerdo, aquellas tardes de invierno en que a mi lado se sentaba, yo apoyaba mi cabeza en su hombro y él, abarcaba con su brazo mi espalda, permanecíamos en silencio pero… ¿Acaso él y yo, para entendernos, necesitábamos palabras?

Estoy segura de que hoy, encontraría los medios adecuadas para liberarme de esta pena y hacer que, mi corazón, encontrase de nuevo la calma y volviese a mí la ilusión.


Si yo encontrara, amor mío,
Las palabras adecuadas
Para hacerte comprender
Lo que aún siente mi alma…

Sabrías que tu vacío
No se rellena con nada
Que tu recuerdo es la mecha
Que estimula mi añoranza.

Sin ti…
El día se torna gris
Y las noches se hacen largas
El sueño huye de mí
Porque es amante de calma.

Sigues en mi duermevela
Amaneces en mi cama
Porque necesito asirme
A esa mano que me amaba
Acariciaba mi piel
Y mi vida aseguraba.

Amor:
Nadie impedirá que te sueñe
Dormida y despierta te siento,
El rescoldo de tu amor
Es la lava de un volcán
Que aún abrasa mi alma.

Mil gracias por todo lo que me has dado.
Y a ti también, que me lees, por tu apoyo y cariño, cuando tratabas de darme ánimos.
Para distraerme y, al mismo tiempo, tratar de no pensar, voy a preparar un bizcocho de avellanas con cobertura de chocolate, se lo llevaré a una amiga a la que también quiero mucho. 

INGREDIENTES: 4 huevos, 250 g de azúcar, 400 g de harina, un sobre de levadura Royal, una pizca de sal, 80 g de avellanas molidas, 11 cucharadas de aceite de girasol,  13 de leche y, para aromatizar, las ralladuras de una naranja.
PARA LA COBERTURA: 150 g de chocolate negro, 90 g de mantequilla y azúcar glass.

PREPARACIÓN:
1-     En un bol, mezclar las yemas de los cuatro huevos con el azúcar. Reservar las claras.

2-     Batir.

3-     Añadir las cucharadas de leche y las de aceite, remover para que se incorporen bien.

4-     Echar, poco a poco, la harina mezclada con la levadura, no dejar de batir hasta obtener una mezcla homogénea.

5-     Incorporar las avellanas molidas, remover para mezclar.

6-     Montar las claras a punto de nieve con la sal y añadirlas a la mezcla anterior con movimientos envolventes.

7-     Aromatizar el preparado con las ralladuras de una naranja y mezclar despacio.

8-     Engrasar un molde redondo, con chimenea, y verter en él la preparación.

9-     Meterlo con el horno precalentado a 180 grados, con calor arriba y abajo (mejor con ventilador) y dejarlo por espacio de unos 50 a 60 minutos. La superficie aparecerá completamente dorada y, para mayor certeza de que está en su punto, se puede pinchar con un palillo o una brocheta, si sale seco es señal de que hay que retirarlo del horno.

10- Dejar templar unos minutos y desmoldar.

11- Derretir al baño maría o en el microondas, durante unos dos minutos, el chocolate troceado con la mantequilla.

12- Cuando el chocolate está fundido, cubrir con él toda la superficie del bizcocho. Dejar enfriar.

13- Decorar a gusto con el azúcar glass.

14- Servir y… ¡Qué rico está!



Y reiterando mil gracias a todos, por haber estado a mi lado, apoyándome, me despido de los míos, enviándoles, a su remanso de paz, mi mejor muestra de cariño en besos y abrazos.

                                            Kasioles