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miércoles, 3 de enero de 2018

FELIZ AÑO CON CREMA DE GRELOS Y BACALAO

Querida madre: Esta es la primera carta que escribo en este año que acabamos de estrenar, un 2018 cuya terminación, al igual que en la lotería, tiene premio.

Y mi sincero deseo es que ese premio se convierta en amor, paz, bendiciones y felicidad para todos los que nos leen y siguen.

Para vosotros, los que estáis al otro lado y ya sois parte de mi corazón, con que no os olvidéis  de mí y que los recuerdos nos unan sin que dejen más heridas, ya me doy por satisfecha y agradecida.

En estas Navidades pasadas, intenté no pensar, quise imaginarme que eran días en que, como todos los fines de semana, nos reuníamos en familia. Lo he logrado, no hubo lágrimas y valoré el ahora rodeada de hijos y nietos.


Pese a todo, no dejé de visitaros y llevaros unas flores. Anochecía cuando llegué al camposanto ¡qué frío y triste me resultó aquél silencio!





Cuando despedimos el año, y sonó el reloj dando las campanadas, con toda la calma que fui capaz, saboreé unas cuantas pasas y sentí que compartía aquél momento con mi padre, éramos los únicos que recibíamos el nuevo año comiendo pasas en lugar de uvas.


A su recuerdo, dio paso otro, fue un tango de despedida que he bailado un tiempo atrás, seguro que una sonrisa de cariño se dibujó en mis labios debido a la huella que dejó en mi corazón. 



A mi madre le encantaba la voz de Libertad Lamarque.

A mí me encanta el tango de rosas. ¿Bailamos?


Hoy tenía intención de poner una receta dulce, pero como me faltan algunas fotos que aún tengo que descargar, lo dejaré para la próxima entrada.

De esta vez, comeremos una crema de grelos con bacalao. ¡Buenísima!
INGREDIENTES: Una cebolla, un chorizo que no esté muy curado, dos patatas, un manojo de grelos, caldo de pollo o una pastilla disuelta en agua, un trozo de bacalao desalado y sin espinas, unas láminas de tocino ibérico o de un buen jamón, sal y aceite.


PREPARACIÓN:
1-      Pelar y picar menuda la cebolla, reservar.

2-      En una cazuela con un poco de aceite, ponerla a pochar.

3-      Cuando esté transparente, se le añade el chorizo en rodajas. Rehogarlo con la cebolla y dejar que se siga pochando conjuntamente.

4-      Mientras, pelar y trocear las patatas, añadirlas a la cazuela, rehogar.


5-      Cuando todo esté bien pochado, se riega con el caldo de pollo, dejar cocer.


6-      Cortar los tallos a un manojo de grelos y dejar sólo las hojas, son las que vamos a utilizar.

7-      Mientras se van cociendo las patatas, se pone otra cazuela al fuego con agua caliente y, cuando hierva, se echan las hojas de los grelos para escaldarlas, no hay que dejarlas demasiado tiempo para que no pierdan el color.


8-      Retirarlas del agua de cocción, escurrirlas y pasarlas por agua fría.



9-      Añadirlas a la cazuela donde están las patatas y el chorizo, dejar que den un hervor.

10-    Mientras, corta unas lonchas finísimas de tocino o jamón ibérico.

11-    Cuando las patatas están bien cocidas, se tritura todo el conjunto con la batidora y se pasa la crema resultante por un chino para que quede más fina. Reservar.


12-    Cortar en trozos pequeños el bacalao desalado y poner a cocerlo al vapor (en este caso se coció en el horno), pero se puede cocer unos minutos en agua hirviendo y luego se escurre muy bien o se seca con un papel de cocina.

13-    Colocar cada trocito de bacalao sobre el plato donde se va a servir y cubrirlo con una o dos lonchitas de jamón..

14-    Aplicar el soplete sobre el jamón para que se derrita un poco el tocino y el resto quede crujiente.

15-    Ya sólo queda echar con cuidado la crema de grelos y estará listo para degustar.

Este exquisito plato me lo ha hecho uno de mis hijos cuando he ido a su casa.    De más está que os diga que es una delicatessen, tan deliciosa, que es ideal para repetirla cuando queramos quedar bien en cualquier celebración.



Y como esta entrada llega a su fin, antes quiero reiterarme en mis mejores deseos para que todos podáis disfrutar de un muy ¡FELIZ AÑO 2018!


Abrazos y cariños de vuestra.

                                          Kasioles

jueves, 14 de diciembre de 2017

JARRETES DE CERDO AL AROMA DE TOMILLO.

Querida madre: La que ahora te mando, es otra de las cartas que he escrito este verano, en ella te decía:

Mis dos nietos, Armando y Francis aún duermen.

Hace un buen rato que me he levantado, ayer me han pedido que les hiciese unos morcillos en salsa de tomillo y, como es una receta que lleva bastante tiempo de cocción a fuego lento, nada más levantarme los he preparado y mientras se van haciendo…


He venido a nuestro antiguo rincón para escribir.

Siempre que me siento en este lugar, no puedo por menos que revivir aquellos momentos en que 


estábamos juntas, los desayunos y tus primorosas labores vienen a mi mente.

Por un momento, todo me ha parecido tan real… Te he sentido a mi lado y te he visto como antes, como si el tiempo no hubiese pasado.

Vuelvo al presente y me doy cuenta de que tu sitio sigue vacío, ya nadie lo podrá llenar. 




La mañana ha amanecido con sol, aunque presiento que no va a hacer tanto calor como estos días atrás ¡menos mal que nos da un respiro





Por el contrario, mi corazón está lluvioso, seguro que es la nostalgia que lo hace llorar, estoy pensando que lo mejor va a ser irme a la cocina y dar vuelta a esos morcillos, más tarde te mandaré la receta, es la segunda vez que los hago y el éxito está asegurado, a todos les habían encantado.




CON LA AÑORANZA A CUESTAS
 CON LOS RECUERDOS QUE TOMAN VIDA
 Y EN LA SOLEDAD DEL CAMPO
 CUANDO YA ENTRADA LA MAÑANA
 NI LOS PÁJAROS SE ATREVEN A PIAR…




               EL SILENCIO SE APODERA
DEL PENSAMIENTO QUE VUELA
A OTROS TIEMPOS EN QUE JUNTAS
REÍAMOS DE FELICIDAD.
TU IMAGEN VUELVE A MI MENTE
Y TUS MANOS NACARADAS
DABAN MIL Y UNA PUNTADAS
                 EN VESTIDOS PARA MÍ.

AÚN LOS GUARDO, MADRE MÍA,
SON COMO UNA PARTE DE TU VIDA
QUE CON UN AMOR INMENSO
ME LA DEDICASTE A MÍ.


 Nunca podré compensar ni agradecer todo el cariño que recibí de ti.

Y ahora que ya tengo la comida preparada y a punto de ser servida, os envío la receta.

INGREDIENTES: Un kilo y medio de jarretes (morcillos) de cerdo, sal y pimientas de colores, 2 hojas de laurel, 2 o 3 cebollas (según tamaño) 1 puerro, dos tomates maduros, 4 dientes de ajo laminados, dos clavos de olor, tomillo, un vaso de vino blanco, una cucharada de pimentón dulce, otra de harina, aceite y agua.


 GUARNICIÓN: Tres patatas, una cebolla, un pimiento rojo o verde, sal, aceite y un chorro de vino blanco.

 PREPARACIÓN:

1.- Salpimentar los jarretes y reservarlos.

2.-En una cazuela amplia, cubrir el fondo con aceite y dejar que se caliente bien. Cuando empieza a humear, echar los jarretes y dejar que se doren por todas partes. Retirar y reservar.


3.-Pelar y cortar las cebollas en trocitos pequeños, el puerro en rodajas finas y los tomates pelados en dados.

4.-En el aceite sobrante de haber sellado los jarretes, echar los ajos laminados y, cuando tomen color, añadir la cebolla, el puerro y las dos hojas de laurel. Dejar pochar.


5.-Cuando las verduras adquieran un color tostado, se añade el tomate, se remueve y se deja hacer el sofrito.

6.-Cuando está hecho, se añade una cucharada de harina, remover y dejar que se cocine un poco, luego añadir la otra cucharada de pimentón, bajar un poco el fuego para que no se queme.


7.-Incorporar al sofrito los jarretes reservados junto con el jugo que han soltado.

8.-Aromatizar con el tomillo y los clavos de olor.

9.-Regar con el vino, subir el fuego para que se evapore el alcohol y cubrir con agua o caldo de carne (yo he utilizado una pastilla de caldo de carne disuelta en un poco de agua). Dejar cocer lentamente hasta que la carne esté tierna.

La guarnición la hice en el microondas..En un recipiente apropiado, trocear las patatas, cortar en juliana la cebolla y en tiras el pimiento rojo o verde, salar, rociar con una cucharada de aceite y dos de vino blanco, tapar el recipiente y ponerlo 10 minutos a máxima potencia. Pasado el tiempo, se retira, se remueve con una cuchara de madera y se vuelve a meter otros 10 minutos a la misma potencia. Pasado el tiempo, ya están listas para servir.

Y como por la carne ya se habrán pasado unas dos horas, más o menos, ya está a punto para ser degustada. Espero que os guste. La salsa la he servido en salsera aparte y los jarretes los he acompañado con un exquisito pan de Valladolid. Os invito a probarlo. Si alguien pregunta por el vino, os recomiendo un Ribera del Duero de la tierra, un crianza estaría bien.



Y como ya doy por concluida la carta de esta semana, ya sólo me queda enviaros todo el cariño de vuestra. 


                     Kasioles