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sábado, 30 de abril de 2011

COCKTAIL DE LANGOSTINOS, GAMBAS Y PIÑA

Querida madre: Ya todo ha vuelto a la normalidad. Atrás han quedado los días de Semana Santa y todos hemos vuelto a nuestros quehaceres cotidianos: los niños al colegio, sus padres y tías al trabajo, Anthony a sus clases de música y yo he reanudado las mías en la Universidad.

Como verás, la vida sigue su ritmo y el tiempo no para.

Me estoy dando cuenta que este domingo tendré que volver a celebrar el Día de la Madre sin ti ¡cuánto te voy a echar en falta!

Mis hijos y Anthony, me traerán contentos sus regalos y yo, por no variar, me tocará otra vez enviarte el que tengo para ti ¡cuánto me gustaría llevártelo!

Sigo manteniendo la opinión de que el Día de la Madre no debería ser sólo uno al año. Las madres están ahí, a nuestro lado, día a día, minuto a minuto, incansables, siempre pendientes de los hijos ¿habrá otro amor más constante y desinteresado?

Hoy, en especial, quiero enviarte mi agradecimiento por todo el amor que has depositado en mí a lo largo de la vida. Hay veces que las palabras son insuficientes para poder expresar todo lo que siente el corazón.

Hoy me limito a decirte: TE QUIERO, pero de forma desinteresada, transparente, sincera y agradecida que, sólo una hija, con la experiencia adquirida por el paso de los años, es capaz de valorar lo importante que es el tener una gran madre como tú.

Este año no te mando un cesto con flores y frutas, me ha parecido bonito ese colgante de perla en forma de lágrima ¿te gusta?

Hoy quiero mandarte una receta de algo que te gustaba ¿recuerdas el cóctel de gambas?

Es fácil: Picar una lechuga en juliana fina, reservar.

Cocer medio kilo de langostinos y 300 gramos de gambas en agua hirviendo con sal, dejar de dos a tres minutos, retirar, escurrir y dejar enfriar. Pelar las gambas, parte de los langostinos y reservar algunos enteros para decorar.

Abrir una lata de piña en su jugo. Cortar las rodajas en trozos pequeños. Reservar.

Preparar una salsa mayonesa: poner en el vaso batidor un huevo entero, una pizca de sal, una cucharada de vinagre y el aceite necesario, dependiendo de la cantidad que queramos hacer. Meter el minipimer, apoyándolo en el fondo del vaso sin moverlo, poner las cuchillas en movimiento y esperar un rato, cuando el huevo ha desaparecido, se va levantando y bajando poco a poco el brazo de la batidora, es para que entre aire, en unos minutos estará lista la mayonesa.

Como necesitamos salsa rosa para el cóctel, le añadiremos: cuatro cucharadas de tomate Kechup, un chorrito de coñac, una cucharadita de salsa Perrins y el zumo de una naranja pequeña. Mezclar bien y reservar.

Montar las copas o cuencos individuales. Poner en el fondo lechuga, salar, encima colocar los langostinos, gambas y piña, troceados, regar con un poco de salsa rosa y decorar con dos langostinos.

Deseo, de corazón, pases un buen día. Todos, incluidos nietos y biznietos, te mandamos montones de besos y abrazos.

                                               Kasioles

sábado, 23 de abril de 2011

UNA DELICIA EN CAPARAZÓN DE BUEY

Querida madre: Una semana más se ha pasado y por poco, hoy no puedes recibir mi carta ¡si supieras lo ocupada que he estado!

Hemos tenido a tres de nuestros nietos, incluso se han quedado a dormir.

A sus padres les ha coincidido tener guardia el mismo día y nosotros, como abuelos, hemos desempeñado encantados nuestro papel.

Al día siguiente, por la tarde, se marcharon de vacaciones.

En un principio, querían ir al Sur, pero como amenazaban lluvias por todas partes, decidieron ir al Norte.

De momento parece que han tenido suerte, cuando nos llaman dicen que tienen buena temperatura y que, aunque el sol no asoma, la lluvia sigue sin aparecer. Hoy los niños estaban haciendo castillos en la playa.

También Sonsoles nos ha traído a sus dos hijos. El día de Jueves santo se ha muerto el abuelo de su marido. Era un hombre mayor, tenía 95 años. Era cofrade y, según me han contado, el entierro ha sido emocionante. La Cofradía en pleno, a la que pertenecía, le dio su último adiós con un canto prolongado hasta la llegada al cementerio. El pueblo entero, en silencio, recorría a pie una distancia de 3 kilómetros.

Su vida, de trabajador constante, sirva de ejemplo para todos sus hijos y nietos que hoy le han acompañado en su último viaje. D.E.P.

Esta Semana Santa y, debido al mal tiempo, se han tenido que suprimir varías procesiones.

Nosotros y los niños, hemos tenido la suerte de poder ver la procesión del Cristo de la Luz.

Sale por la mañana, a las 11,30 de la Capilla Universitaria del Colegio de Santa Cruz.

Es una talla preciosa de Gregorio Fernández.

La lluvia, en señal de respeto hacía el Cristo, se ocultó en una nube, en su lugar aparecieron unos rayos de sol que duraron el tiempo suficiente para que la procesión pudiese hacer su corto recorrido.

Anthony nunca se pierde esta procesión, le tiene gran devoción al Cristo.

Frente a la Facultad de Derecho, el paso se detiene y el coro universitario canta. Todo es silencio, recogimiento, fervor y admiración. Hay que estar ahí, para poder apreciarlo y sentirlo en toda su intensidad. En la distancia, yo me sentía a tu lado ¡cuánto me he acordado de ti!

No quiero acabar la carta sin antes mandarte la receta de esta semana. He preparado unos bueyes de mar rellenos.

Se necesitan dos bueyes de mar, tres cebollas, cinco cucharadas de salsa de tomate, una copa de coñac, ocho palitos de cangrejo, vino blanco, aceite, sal, mahonesa, perejil, un huevo cocido y dos tomates cherry.

Cocer el marisco durante 10 minutos en agua hirviendo con sal y dos hojas de laurel. Dejar enfriar. Sacar con paciencia toda la carne de los bueyes. Reservarla.

Poner una sartén sobre el fuego con un poco de aceite, dejar calentar y echar las tres cebollas cortadas en juliana, dejar pochar lentamente, añadir sal y pasado un rato, una copa de vino blanco, remover y esperar a que las cebollas se vayan confitando. Cuando tienen un color tostado claro, se les añade la carne del marisco reservada, los palitos de cangrejo picaditos y la salsa de tomate. Mezclar bien, echar el coñac y flambear. Dejar templar.



Rellenar los caparazones de los bueyes con esta mezcla, cubrir con mahonesa y decorar a gusto.

Tú, madre, tienes mucha paciencia y sé que harás esta receta, el marisco te encanta.

Cuando veas a Josep, no te olvides de darle un abrazo muy fuerte de mi parte.

Para ti, hoy te mando montones de besos.

Kasioles

sábado, 16 de abril de 2011

PARA MERENDAR: TORRIJAS

Querida madre: Estaba pasando a limpio unos apuntes de Nutrición y me han entrado ganas de escribirte, tengo ganas de contarte las últimas novedades.

Ayer me ha sido imposible comunicarme contigo ¿tenías el teléfono estropeado? Lo intenté más de una vez, pero el teléfono seguía sin dar señal. ¡Cuánto he sentido no pudieras escucharme!

A última hora de la mañana me han llamado del programa Protagonistas (punto radio de Castilla y León).

Una parte del programa la dedicaban a las nuevas tecnologías, buscaban a una abuela metida en este mundillo mágico de Internet.


Encontraron Los pucheros de Kasioles y me llamaron.

El entrevistador, Miguel Castañeda, un joven con mucha experiencia, que transmite seguridad y calma, me hizo algunas preguntas. Si te digo la verdad, casi ni las recuerdo. Conociendo a tu hija, te darás cuenta que estaba nerviosa, no podría decirte con exactitud todo lo que dije.

Recuerdo haber contado mis inquietudes por la cocina al poco de casarme.

 
Yo quería agradar a Anthony en todo, en ese aspecto no podía fallarle y me dediqué a preguntar, a conocer el tipo de cocina de esta tierra (tan diferente a la nuestra) y a preparar unos platos que, sin darme cuenta, los transformé en una cocina de fusión.

Como dije a través de la radio, creo haber conseguido mi propósito, tengo a Anthony encantado, siempre alaba todo lo que hago y me sonríe con esa sonrisa suya, tan dulce, llena de amor y satisfacción ¿Puedo pedir más?

Se acerca la Semana Santa. No saldremos de vacaciones. Son días que invitan a la reflexión.

Algunos de nuestros hijos si lo harán. Aprovechan para visitar a los suegros. Ellos, al igual que nosotros, tienen derecho de disfrutar, aunque sólo sea por unos días, del cariño de hijos y nietos.

En gastronomía, la Semana Santa va unida al bacalao, al potaje y sobre todo a las torrijas.

Este rico postre, tan humilde, es capaz de hacer las delicias de los paladares más exigentes.

Se desconocen sus orígenes con exactitud. La receta debe remontarse a la Edad Media, luego se difundirá con rapidez.

En los conventos es acogida con gran entusiasmo. Las monjas aprovechaban el pan del día anterior para hacer torrijas.

La receta llegó a todos los hogares. Yo también la he recogido y quiero meterla en mis pucheros.

Hoy quiero hacer torrijas para ti, madre, para que te acuerdes de todas las veces que, con tanto cariño, te las hacía a la hora de llevarte el desayuno.

En esta Semana Santa, tendrás que hacerlas tú, presta atención:

Poner en un puchero medio litro de leche (o más dependiendo de la cantidad que se vaya a hacer), dos cucharadas de azúcar, una tira de piel de naranja, otra de limón y un palito de canela en rama. Dejar que llegue a hervir. Retirar del fuego y dejar templar. Si gusta, también admite anís.

Cortar pan del día anterior en rodajas no muy gruesas, colocarlas en una fuente un poco honda, sin amontonarlas. Regarlas con parte de la leche y dejar que se vayan empapando. Cuando la hayan absorbido, se les de la vuelta y se vuelven a regar con la leche restante.

Cuando el pan está bien blando, se sacan escurriéndolas un poco, se rebozan en huevo batido y se fríen en aceite caliente. Según se van sacando, se pasan a un plato con un papel absorbente.

Cuando hayan soltado el exceso de grasa, se colocan en una fuente y se riegan con un hilo de miel o se espolvorean con azúcar glas, al gusto.

En otras ciudades, son típicas las torrijas de vino, se llaman torrijas borrachas. Como su nombre indica, van empapadas con vino tinto, rebozadas en huevo, fritas y servidas con una lluvia de azúcar por encima.

Hoy me he extendido mucho, debo terminar. En la próxima carta te seguiré contando cosas.

Mientras, recibe montones de abrazos de todos nosotros, entre ellos, uno muy especial de tu hija.

                                   Kasioles






domingo, 10 de abril de 2011

BACALAO DE CUARESMA

Querida madre: Se me ha pasado la semana en un abrir y cerrar de ojos.

Ignoro lo que le ocurrirá al resto de la gente, pero yo tengo la sensación de que los días se suceden a gran velocidad. ¿Será un síntoma de vejez?

Cierto es que llevo unos meses muy atareada. Sigo yendo a las clases de la Universidad. Cojo apuntes como en mis tiempos de estudiante. Al salir de clase, siempre me espera Anthony. Paseamos, picamos algo o nos sentamos en una terraza, ahora que empieza el buen tiempo.

Cuando llego a casa, intento sacar un rato para descifrar los apuntes que he cogido a toda velocidad. Más tarde, hago fotocopias y se las doy a dos compañeras de clase.

Hoy había quedado con unas amigas para celebrar el cumpleaños de Loly. Llegada la hora, lo pensé mejor y decidí llamar para disculparme.

Sinceramente, he preferido quedarme con Anthony. Hoy no saldremos, pero no importa, soy feliz con solo sentarme a su lado, hay veces que no hablamos, pero nuestras miradas lo transmiten todo.

Juntos, sentados en el sofá, pasa su brazo alrededor de mi espalda y hoy comprendo, más que nunca, que hay silencios que tienen más valor que mil palabras.

Vemos televisión o escuchamos música. Me siento tan feliz a su lado reposando mi cabeza sobre su fuerte hombro…

Sigo los consejos del Dr. Rojas, intento cultivar el amor. El paso de los años trata de marchitarlo y, como si de una planta delicada se tratase, yo procuro abonarlo, cuidarlo, mimarlo, en una palabra: mantenerlo vivo.

Madre, soy feliz, creo haberlo conseguido. No obstante, procuraré no bajar la guardia, en esto estriba el éxito de un matrimonio.

Y como el amor tiene muchas facetas, hoy te envío la receta de un plato que a Anthony le gusta mucho: PATATAS CON BACALAO Y ARROZ

Poner a desalar el bacalao la noche anterior.

Poner una cazuela sobre el fuego con un poco de aceite, cuando esté caliente, se añade una cebolla muy picadita y un pimiento verde italiano troceado de la misma manera. Rehogar, dejar pochar unos minutos.

Mientras, pelar y cascar las patatas, cortarlas como rompiéndolas, es para que suelten la fécula, añadirlas a la cazuela, remover con cuchara de madera para que se impregnen bien con el aceite y verduras. Ponerles una hoja de laurel y una buena cucharada de pimentón dulce (admite también algo de picante), regar con una copa de vino blanco, incorporar el bacalao troceado (pueden servir migas) y cubrir con agua. Cuando levante el hervor, se añade un puñado de arroz, remover, dejar que vuelva a hervir. Por último, echar un majado de dos dientes de ajo y hojas de perejil, remover. Dejar cocer. Pasados veinte minutos, se retira del fuego, se dejar reposar un poco y se sirve. Es un plato ideal para un día fresquito y sobre todo, para Semana Santa.

No olvides que a Josep también le gusta mucho. ¡Con cuánto cariño os lo haría yo! Tengo ganas de que llegue el día en que pueda volver a abrazaros.

Esta semana, como tantas otras, te mandamos montones de besos y abrazos.

Cariñosamente

Kasioles

sábado, 2 de abril de 2011

PIÑA BRASEADA CON SALSA DE TOFFE

 Querida madre: Acabamos de llegar a casa. Anthony y yo hemos asistido a una conferencia del Dr. Rojas. Estamos encantados de haber ido ¡cuánta gente aguardaba paciente con la esperanza de poder entrar! Hemos sido unos privilegiados. Más de cien personas se han tenido que marchar por no tener cabida en la sala. Una vez llena, se cerraron las puertas.

Lo primero que hago es escribirte, quisiera, de alguna manera, transmitirte toda la emoción que he experimentado al escucharle ¡ha sido fantástico! Su personalidad transmite paz, serenidad, paciencia y amor.

El tema expuesto es muy complejo: Mujeres y depresión.

¿Quién de nosotras a lo largo de la vida no ha tenido momentos de tristeza?

Por naturaleza, por el mero hecho de ser mujeres y debido a modificaciones hormonales, solemos tener días en los que nos sentimos en baja, nos sentimos tristes, solemos decir: Estamos “depre”.

Pero esto, no es nada comparado con la verdadera depresión ¿qué poderoso imán tiene esta enfermedad para que nos aparte de ver la realidad? Nos sumerge en un pozo y no nos deja ver la luz.

Recuerdo una de sus frases: “El que no ha tenido una depresión, no sabe lo que es la tristeza en su intensidad”

Cuando perdemos a un ser querido, nos invade la pena, creemos que nuestro dolor no puede ser mayor, nos domina la tristeza pero…. Después de escucharle, me han entrado ganas de correr, de escapar, no quisiera que las afiladas garras de la enfermedad puedan atraparme.

¡Qué poco entendemos a la persona deprimida! ¡Qué difícil es ayudarla!

También nos habló del amor, de lo fácil que es enamorarse y de lo difícil que es mantenerse enamorado.

Yo pienso muchas veces en el amor, vivo el amor, ese amor por Anthony, el que nos ha mantenido y mantiene unidos a lo largo de los años.

El profesor decía: No hay felicidad sin amor y no hay amor sin renuncias. El amor es alquimia, magia. El amor es una tarea, es un trabajo.

Quiere decir, o al menos así lo he interpretado, que al amor, como algo vivo, hay que cuidarlo, mimarlo, como al niño pequeño que se le da de comer todos los días.

Y… hablando de comida, hoy he preparado un postre con mucha fibra, rico, natural y muy fácil de hacer.

PIÑA BRASEADA CON SALSA DE TOFFE:

Ingredientes: Una piña natural, un poco de mantequilla, azúcar para hacer caramelo, unas gotas de limón, 200 ml de nata líquida, un kiwi, una naranja o frutas al gusto para adornar.

Pelar bien la piña, cortarla en rodajas, descorazonarlas y dividir cada círculo en dos, reservar.

Poner una cazuela sobre el fuego con azúcar, unos 250 gramos, añadirle unas gotas de limón y esperar a que se haga un caramelo.

Cuando esté, echaremos como unos hilos sobre un papel blanco de hornear. Dejar enfriar.

Mientras, añadiremos al caramelo restante la nata líquida, volveremos a colocar la cazuela sobre el fuego y, sin dejar de remover, se va formando la salsa de toffe a medida que la nata va reduciendo y el caramelo se derrite.

En otra sartén grande, colocar una nuez o dos de mantequilla, dejar derretir y añadir las medias rodajas de piña. Dejar que tomen color por los dos lados.

Se presentan las rodajas, solapándolas, en una fuente rectangular, se salsean con el toffe y se adornan con frutas. Como toque final, se despega con cuidado el caramelo del papel y se coloca encima de la piña.

La receta no es mía, la presentación menos, es obra de tu nieto Willi, ya sabes que vale para todo lo que se proponga. La foto también está hecha por él.

Me ha dicho, que cuando te escriba, te mande un montón de abrazos, sigue igual de cariñoso.

Yo también te mando otro montón, reparte con Josep.

                                                                    Kasioles

sábado, 26 de marzo de 2011

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE MORCILLA

Mi querida madre: Hoy quisiera contarte muchas cosas y…¿por dónde empiezo? Se me agolpan las ideas.

Pero esta vez es por algo bueno, alegre, feliz: Han venido todos a celebrar el Día del Padre. No ha sido día festivo, pero para nosotros ha sido un día muy especial ¡otra vez juntos! Si vieras lo feliz que estaba Anthony…

Ya sabes que el tener a los hijos y nietos a nuestro lado es algo muy importante, valoramos mucho cada minuto que pasamos con ellos. ¡Qué cara de satisfacción tenía su padre y abuelo!

La yaya Kasioles, tampoco se quedaba atrás, viéndoles y mirando la cara de felicidad de Anthony, era razón suficiente para sentirse contenta.

Para celebrarlo, les preparé un cordero asado. A los postres, los más pequeños, como si de tres Reyes Magos se tratara, iban en fila llevando en sus manos los regalos para su abuelo. A Anthony le caía la baba de felicidad, le brillaban los ojos de emoción.

Al día siguiente, fue el cumpleaños de Mary Neri, lo celebró en su casa. Amaneció un día espléndido y pudo poner la mesa en la terraza, los niños jugaron en el jardín ¡cómo disfrutaron! ¡qué bien se lo han pasado!

Hoy todo ha vuelto a la normalidad, pero todavía conservamos el gustillo de lo vivido.

Madre, cuando he dicho que estábamos todos juntos, no era verdad, yo sigo sintiendo tu ausencia y, cada día que pasa, me entran más ganas de volverte a ver.

Hoy, unos amigos (es un matrimonio extraordinario) me han enviado una foto, es de la luna.

A mí me parece que es muy difícil captarla con la nitidez que se aprecia en la fotografía, pero, ya ves que el artista lo ha logrado.

Cuando la he visto, me he acordado de ti ¿te das cuenta que, pese a la distancia, estamos viendo las dos la misma luna?

A partir de ahora, y mientras dure la fase de luna llena, las dos miraremos al cielo, nos transmitiremos nuestro cariño y nos fundiremos en un abrazo bajo su luz.

De seguir así, seguro que acabo llorando, sé que tú no quieres verme triste, cambiaré de tema.

Paso a tratar algo más prosaico: ¿Qué comemos hoy?

Para ti y Josep os he preparado una receta de pimientos del piquillo rellenos de morcilla. Ya sé que os encanta.

Ingredientes: Una morcilla de cebolla, otra de arroz, dos cebollas, medio vaso de vino blanco, pasas sin pepitas, piñones, un cacillo de salsa de tomate, una o dos latas de pimientos del piquillo, una copa de vino de Málaga, un chorrito de vinagre de Módena, agua, aceite y sal.

Pelar y cortar en juliana las cebollas. En una cazuela echar un poco de aceite, cortar las cebollas en juliana y añadirlas, poner el punto de sal y dejar que se vayan confitando lentamente, remover de vez en cuando, si quedasen muy secas, añadir el vino blanco, dejar evaporar. Cuando adquieran un color tostado, se retiran y reservan.

Separar una cuarta parte para hacer la salsa, ponerla en el vaso de la batidora, añadir unas pasas, un poco de vino de Málaga, un chorrito de vinagre, el líquido de una de las latas de pimientos y aquellos que estén un poco rotos y no sirvan para rellenar, alargar la salsal con un poco de agua, si es que fuera necesario. Triturar, probar. Si estuviera ácido, se añadirá un poco de azúcar. Reservar.

A la cebolla sobrante, se le añadirán piñones y unas pasas de Corinto, dejar dorar con la cebolla. Incorporar las morcillas sin la piel, deshacerlas con una cuchara de madera, agregar una tacita de salsa de tomate, remover para mezclar todo.

Retirar del fuego y dejar templar.

Rellenar con este preparado los pimientos del piquillo, rebozarlos en harina, luego en huevo batido y freírlos. Según se van dorando, se pasan a un papel absorbente.

Se presentan en una fuente colocados de pie, sobre un fondo de salsa. Adornar con unos piñones.

Son para amantes de la morcilla. A ti, madre, la morcilla de Burgos te gusta mucho y a Josep le encanta.

Ya sé que un día los harás y le darás una sorpresa.

Abrazos te mandan todos. Recibe uno muy especial de tu hija

                                                                                        Kasioles

sábado, 19 de marzo de 2011

MERLUZA CON MEJILLONES Y CEBOLLA CONFITADA.

Querida madre: De nuevo estoy escribiéndote ¿contenta?

Ya sé que esperas mis cartas con ilusión y que las compartes con Josep. Me alegra saber que siempre estás a su lado, por lo menos no se sentirá tan solo.

Desde que le falta su mujer, entiendo que se encuentre un poco perdido ¡cuánto se querían! Iban siempre juntos a todas partes, eran felices, se les notaba en la expresión, en cómo se miraban, en cómo sonreían, les brillaban los ojos de dicha. Dale un abrazo muy fuerte de mi parte.

Quería comentarte que, en esta nueva casa, tenemos un vecino amante de la fotografía. Es un vecino (más joven que nosotros) como los de antaño: abierto, amable, servicial, extrovertido y sobre todo amigo, de esos que siempre saben estar ahí, a tu lado, tanto en las penas como en las alegrías, en fin, de lo poquito que ya queda.

A Anthony le cae muy bien, siempre echan una parrafada cuando se cruzan.

El otro día me lo encontré con la cámara. Le pedí que hiciese una foto a un almendro. Se adelantan a la primavera, de ahí el dicho: “te adelantas como el almendro”

Mi sorpresa fue grande cuando, al día siguiente, me mandó las fotos.

Aprovecho para enviarte esa flor, es para ti, segurísimo que él estará encantado de que lo haga. ¿Te gusta? ¿Verdad que es preciosa? Está llena de vida.

Me acaba de llamar tu nieta Sonsoles, me trae a los niños a mediodía, tiene que trabajar esta tarde. Tendré que preparar algo rico para ellos. No puedo extenderme mucho más.

Pero tampoco quiero acabar la carta sin mandarte la receta de esta semana: MERLUZA CON MEJILLONES Y CEBOLLA CONFITADA.

Cortar tres cebollas en juliana, ponerlas a confitar en una sartén amplia con un poco de aceite y sal. Dejar sudar y, con paciencia, mantenerla a fuego lento e ir dándole vueltas, irán soltando sus jugos. Les he añadido un vasito de vino blanco, al poco se evaporará. Seguir removiéndola de vez en cuando. Cuando adquiere un color tostado oscuro, se retira del fuego y reserva.

Limpiar un kilo de mejillones, ponerlos en una cazuela con un poco de agua y vino blanco, llevar a ebullición y cuando estén abiertos, retirarlos del fuego. Colar el agua. Sacar la carne de los mejillones y reservar con una de las conchas los más bonitos.

Triturar la carne de los mejillones con un poco del jugo que han soltado. Mezclar con la cebolla confitada.

Colocar la merluza (salada por las dos caras y abierta en abanico) sobre un lecho de patatas en rodajas y champiñones (previamente hechas en el microondas). Extender el preparado de cebolla y mejillones sobre la merluza, cubriéndola. Poner alrededor unas rodajas de tomate. Meter al horno a 200 grados durante 20- 30 minutos (dependerá del tamaño). Pasado el tiempo, retirarla del horno y adornar con los mejillones reservados. ¡Muy rica! Ya la he hecho dos veces, les ha gustado mucho. Resulta muy jugosa y con un agradable sabor a mar.

No dejes de hacerla, si no encuentras merluza, con corvina también está buenísima.

Por hoy acabo. Me dicen que te mande abrazos de todos. Siempre estás en nuestras conversaciones. Te queremos.

Otro abrazo más de

                               Kasioles

sábado, 12 de marzo de 2011

BIZCOCHO CHARIS

Querida madre: ¡Al fin se ha pasado esta semana! En estos días nos ha invadido la tristeza y la impotencia. Hemos enterrado a Charis, una buena amiga, de las de toda la vida.

No creo que tú hayas coincidido con ella, pero si te digo que es la hermana de Pilar, la que está casada con karlo, íntimo amigo de Anthony, te darás cuenta.

Junto con su hermana, a Charis la conocí al poco de llegar a esta tierra ¡ya ha llovido!

Charis, siempre ha sido un ejemplo de bondad. Vivía con sus padres y les llenó de amor y atenciones hasta que murieron. Después, trabajó y, pese a ello, siempre ha tenido tiempo para dedicarlo a su hermana, sobrinos, familia y amigos ¡cómo la querían!

A todos aquellos que la han conocido, la recordarán siempre como una buena hija, hermana, amiga fiel, buena confidente, amante de su familia y veladora por el bienestar de todos.

Últimamente, Anthony y yo, nos la encontrábamos en el Auditorio, el día que teníamos concierto. Antes de entrar, siempre charlábamos un ratito con ella. Con su dulce sonrisa y su tono suave de voz, nos dedicaba siempre un halago sincero, así era ella, transparente y cariñosa, a todos daba ánimos.

Descansa en paz, Charis, amiga. Tu paso por la vida no ha sido en vano. Tus sobrinos y sus hijos te recordarán siempre, en tu círculo de amigas (¡cuántas muestras de cariño te llevaron convertidas en flores!), has calado tan hondo, que el hueco que has dejado en sus corazones ya nadie podrá llenar.

En cuanto a tu hermana y Karlo….. Lo saben, tú, aunque lejos, seguirás velando por ellos, siempre estarás a su lado.

En su memoria, pues también era buena cocinera y repostera, quiero enviarte hoy una receta de un bizcocho que bautizaré con su nombre: CHARIS.

Hace un rato lo acabo de meter en el horno, empieza a subir.

Para hacerlo, se necesitan: 3 huevos, 200 ml de nata líquida, 50 ml de aceite y otro tanto de leche, 250 gramos de azúcar, 330 gramos de harina mezclada con un sobre de levadura, aceite para untar el molde, ralladuras de un limón y una manzana reineta.

Preparación: Poner en un cuenco amplio todos los ingredientes a excepción de la manzana. Batir con la minipimer, añadir la manzana pelada y cortada en láminas, remover con una cuchara de madera para distribuir y mezclar bien la manzana. Reservar.

Calentar el horno a 200 grados.

Engrasar un molde circular, echar la preparación reservada en él, meterlo al horno, bajar la temperatura a 180 grados y esperar, sin prisas, no abrir nunca la puerta del horno, el bizcocho no subiría.

Cuando hayan transcurrido unos 50 minutos y la superficie del bizcocho presente un color dorado intenso, además de oler toda la casa a repostería, es señal de que está listo para ser sacado del horno.

Dejar reposar un ratito, con el filo de un cuchillo separarlo de las paredes y presentarlo sobre una blonda. Espolvorear por encima con azúcar glas. Dejar enfriar y estará listo para desayunar o merendar.

Espero que te guste. Ahora mismo lo acabo de sacar del horno ¡cómo me gustaría poder dártelo a probar! Siempre me acuerdo de ti, en cada cosa que hago, en cada plato de comida que preparo….

Siempre le digo a Anthony ¡si mi madre estuviera aquí…!

Besos, madre, muchos besos te manda tu hija.

                                                                   Kasioles

sábado, 5 de marzo de 2011

PARA COMBATIR EL FRÍO: COCIDO CON BOTILLO Y VERDURAS

Querida madre: De nuevo estoy otra vez contigo. Me siento bien cuando me evado de mis quehaceres y dedico un tiempo para contarte cosas.
En mi carta anterior se me olvidó decirte que sí me he acordado del aniversario de papá. Estuvimos en el cementerio.

De esta vez no ha hecho falta limpiar el panteón, con la cantidad de lluvia que ha caído en todos estos días, el granito ha quedado brillante y reluciente.

Las constantes lluvias fueron el motivo de que el agua buscase un camino por donde drenar. El hilillo constante del agua, formó agujeros en la base por los que quedaba al descubierto parte del ladrillo de la fosa.

No he querido comentártelo antes para que no te preocuparas, ahora está todo solucionado.

He mandado hormigonar todo el perímetro del panteón, han colocado unas varillas encima para que la tierra no cediese y, tapando esa capa, se colocó una tira de medio metro de ancho del mismo granito que el panteón. Ha quedado mucho mejor, es funcional y estético a la vez.

En la parte frontal del zócalo, coloqué a derecha e izquierda dos maceteros grandes con una planta, se llama durillo, es de hoja perenne, aguanta el frío y se desarrolla bastante bien en este clima.

Nuestro panteón es el único, entre todos los del cementerio, que tiene plantas naturales. Los pensamientos y las violas de las jardineras, se conservan bien. Procuro cuidarlo todo con cariño, puedes estar tranquila.

El cementerio de los pueblos tiene la ventaja que puedes visitarlo cuando quieras, yo tengo la llave y puedo entrar a cualquier hora.

Es pequeño, recogido, silencioso como todos, pero últimamente, estaba amenizado por el crotorar de unas cigüeñas que han anidado muy cerca.

El panorama que nos encontramos al ir, fue desolador. El fuerte viento de días atrás, junto con la lluvia torrencial, había roto y esparcido los centros de flores de plástico que en su día, los familiares de los que allí descansan, habían llevado con todo cariño ¡qué pena daba verlo! ¡qué sensación de abandono!

Bueno, voy a cambiar de tema, la muerte a nadie gusta, está ahí, a nuestro lado, pero no queremos verla. Sigue siendo, en muchas culturas, incluida la nuestra, un tema tabú. No sabemos afrontarla.

El dicho verídico de: el muerto al hoyo y el vivo al bollo, sí que está presente en nuestras vidas.

Sigamos pues alimentándonos para seguir viviendo.

Hoy te envío la receta de un rico cocido con botillo incluido.

Se acercan los carnavales y es típico comerlo por estas fechas ¿recuerdas las fuentes llenas de carnes y verduras que nos preparabas? Eran productos de matanza casera y lo más importante, era que los ponías a cocer con todo el cariño para nosotros ¡qué rico nos sabía todo!

Yo ya no hago aquellos cocidos a fuego lento, llevaban toda la mañana, para abreviar un poco, echo mano de una olla a presión.

Poner en ella garbanzos escurridos (después de haberlos remojado el día antes) añadirles: un trozo de morcillo, otro de tocino con hebra, un hueso de jamón, otro de ternera, un cuarto de gallina y unos rellenos.

Madre, tú nunca has hecho rellenos, yo he aprendido a hacerlos al llegar a esta tierra, son fáciles: poner en un plato pan rallado, (la cantidad dependerá del número de rellenos que vayamos a hacer), se le añade un huevo fresco, un diente de ajo picadito, unas hojas de perejil troceadas, jamón o tocino en daditos minúsculos, se moja con un poco de leche y con ayuda de un tenedor, se mezcla todo bien. Formar con esta pasta una especie de croquetas. Freírlas en aceite. Escurrir y reservar.

Cubrir de agua los garbanzos y las carnes, poner el punto de sal y cerrar la olla, dejar cocer de 15 a 20 minutos.

En otra cazuela grande, poner a cocer, con abundante agua, el botillo bien lavado, tardará en hacerse dos horas o más.

Media hora antes de que esté en su punto, se incorporarán los chorizos frescos, la verdura (grelos, berza o repollo, a gusto) y las patatas peladas y enteras, dejar que siga cociendo.

Cuando todo está a punto, se rectifica de sal y reserva.

Por último, hay que colar el caldo de los garbanzos y carnes, pasarlo a un puchero y ponerlo sobre el fuego, dejar que hierva, echar unos fideos finos y esperar unos 8 minutos a que se cuezan.

Llevar a la mesa la sopa, luego los garbanzos, con las carnes, chorizos y rellenos. Por último, como cierre especial, se presentará el botillo con las verduras y patatas.

Este plato es típico de Galicia y León. Recuerdo haber comido un botillo en el Bierzo extraordinario, y los que tú nos hacías….

Madre, me acuerdo mucho de ti, gracias por todo tu cariño y comprensión.

Todos te queremos mucho.

Hasta otra.

Abrazos y besos de todos.

                               Kasioles

sábado, 26 de febrero de 2011

CHAMPIÑONES ENCEBOLLADOS CON JAMÓN

Querida madre: Se acerca otro sábado y yo vuelvo a estar contigo.

No quiero te falten mis cartas semanales.

Con tantos kilómetros como nos separan, el escribir es uno de los medios que tenemos para permanecer unidas. ¡Cuántas veces necesitaría tenerte a mi lado! ¡Cómo me gustaría coger tu mano y contarte muchas cosas! Me pasaría el día hablando contigo.

En mis cartas, me limito a relatarte las noticias más relevantes, las que constituyen el día a día de nuestras vidas.

Este viernes, hemos tenido por la mañana a Alexis en casa. Estaba acatarrado y no ha podido ir a la guardería.

Se ha portado muy bien, me cogía de la mano, quería que me sentase encima de la alfombra, a su lado, para jugar a los coches ¡qué no haremos las abuelas por los nietos!

Más tarde, mientras hacía la comida, le senté pegado a la mesa y se pasó un buen rato jugando con las plastilinas de colores.

Cuando le di la medicación, se acurrucó en mi regazo y se quedó dormido. Tan felices estábamos nieto y abuela, que no me di cuenta de que, los 14 kilos que pesa, podrían hacer estragos en mi espalda. Con el niño a cuestas, he ido a revolver la comida, más tarde a bajar el fuego y por último a apagarlo, total, que no me lancé a hacer caminatas de casualidad.

Cuando llegó su madre, se rompió el encanto: Se despertó.

Si alguna molestia me ha quedado en la cintura, la doy por bien empleada, ha valido la pena disfrutar de nieto.

El domingo pasado nos hemos vuelto a juntar los 16, Willi ha venido con Martina y la nena, pasaron con nosotros todo el fin de semana.

Hemos ido a comer al restaurante La Abadía, nos reservaron un comedor sólo para nosotros.

Tanto a Anthony como a mí, se nos caía la baba al ver a hijos y nietos juntos. ¡Qué bien se han portado los más pequeños! Se les puede llevar a cualquier sitio, no hacen mal papel, comieron formales, sin mancharse y a ninguno se le dio por enfadarse o llorar. ¡Qué orgullosos nos sentimos con todos!

Como siga contándote, se me va a hacer tarde para escribir la receta que tengo pensado enviarte hoy.

Estoy haciendo unos champiñones con jamón, ¿te apetecen? Toma nota, son fáciles.

Colocar sobre el fuego una cazuela con un poco de aceite de oliva, dejar calentar, añadir una cebolla pequeña muy picadita, rehogar y dejar que se poche lentamente. Cuando adquiere un color tostado, se añaden unos trocitos de jamón, rehogarlos con la cebolla el incorporar medio kilo de champiñones laminados, poner el punto de sal, no mucha (el jamón también sala), dejar vayan soltando el agua.

Mientras, machacar en el mortero dos dientes de ajo y unas hojas de perejil, alargar el majado con una copa de vino blanco y volcar sobre los champiñones junto con unos aritos de guindilla (a gusto), dejar que se vayan haciendo.

Cuando el líquido casi se haya evaporado, se retiran y se espolvorean con perejil picadito. Servir.

Espero te gusten, anímate y prepáralos un día.

Hasta otra semana, mientras, todos te mandamos montones de besos y abrazos.

Kasioles



sábado, 19 de febrero de 2011

HOY: BACALAO CON MAYONESA DE AJO

Querida madre: Acabo de poner el puchero al fuego con carne y unas verduras. Como me gusta hacerlo muy lentamente, espero tener tiempo suficiente para escribirte y no me suceda nada malo, es decir, se queme o se agarre al fondo de la cazuela.

La semana pasada se han reanudado las clases en la Universidad, ha comenzado el segundo cuatrimestre.

Me he propuesto no hacer lo mismo que en el anterior ¡ya está bien de no ser responsable y faltar a las clases!

Me siento con ganas de asistir y Anthony me dice que debo hacerlo, que vuelvo más contenta, además, me ha prometido que vendrá a buscarme a la salida.

Me espera en la puerta principal, yo procuro salir rápido, suelo ser una de las primeras, no quiero se impaciente, a Anthony nunca le ha gustado esperar.

Cuando me ve, me sonríe, me abraza y ya juntos, me dice: ¿adónde vamos hoy? ¿ a qué vas a invitarme ?

Pero siempre es él quien inicia el recorrido, se conoce mucho mejor que yo la ciudad y los sitios típicos donde ponen las tapas de nuestros gustos.

Si se nos hace tarde, nos quedamos a cenar algo ligero en cualquier restaurante de la zona.

A Anthony le encanta salir, disfruta lo mismo viendo un cuadro, que contemplando un jardín, dando un paseo o tomándose un pincho acompañado de una copita de vino Ribera de Duero.

Anthony tira de mí, lo digo porque yo soy más casera, ( me faltas tú para decirme que me arregle y salga con mi marido), los días se me pasarían y no echaría en falta la calle, siempre encuentro algo que hacer dentro de casa.

Los sábados, yo creo que se ha transformado en una rutina, siempre salimos. Nos juntamos con los amigos. Primero vamos a la misma cafetería de siempre, parece estamos abonados, después nos quedamos a cenar, eso si, el restaurante no es el mismo, de eso se encarga el fiel amigo Luigi, siempre está pendiente de reservar una mesa para todos.

Muchas veces no le resulta fácil, nos juntamos diez y no siempre lo encuentra a la primera.

Luigi, aunque en silencio, siempre trata de que la panda permanezca unida, nunca falta a la cita de los sábados.

Pilucha, su mujer, lo sigue, admiramos su fuerza de voluntad y agradecemos su esfuerzo pues, algunas veces, no se encuentra demasiado bien.

Todos ellos son amigos de Anthony, se conocen desde que eran pequeños, hoy son también mis amigos.

Todos se han casado y las mujeres formamos un buen grupo, nos respetamos, nos queremos y, si alguna virtud tenemos, destacaría el que somos poco chismosas.

Cambio de tema y me pongo a escribir la receta de bacalao que ha preparado tu nieto Willi.

He tenido los lomos de bacalao desalándose durante dos días en el frigorífico y les he cambiado tres veces el agua.

Ya desalado y escurrido, se cortan en raciones.

Poner sobre el fuego una sartén con poco aceite en el fondo, dejar calentar bien, echar los trozos de bacalao para marcarlos, primero con la piel para abajo. Dejar dos minutos haciéndose de cada lado.

Según vayan estando, se pasan a una fuente que pueda ir al horno.

Preparar una mayonesa con un diente de ajo picado, echarlo en el fondo del vaso de la batidora, añadirle un huevo entero, un chorro de vinagre, una pizca de sal y el aceite necesario para la cantidad que necesitemos.

Batir, manteniendo primero, durante un ratito, las cuchillas de la batidora en el fondo del vaso, sin mover el brazo de la batidora, luego, lentamente, ir levantándolo de arriba hacia abajo, en pocos minutos tendremos una mayonesa espesa y con aroma de ajo.

Poner, sobre cada trozo de bacalao, una buena cucharada de mayonesa por encima. Meter a horno fuerte a gratinar.

Cuando la superficie aparece dorada, es el momento de retirar y servir. Se decora con un poco de aceite de perejil y unas tiras de pimiento morrón. ¡Buenísimo!

Acabo ya, antes quiero enviarte un fuerte abrazo.


                                                                         Kasioles

sábado, 12 de febrero de 2011

SOPA DE PESCADO CON ALMEJAS Y LANGOSTINOS

Querida madre: ¡Cuánto me he acordado de ti el fin de semana pasado!

Estuvimos en Madrid y empecé a recordar: ¡cómo te gustaba pasear por Alcalá y la Gran Vía ¡ ¡cómo disfrutabas viendo y visitando tiendas de moda!

Siempre me comprabas algún modelito de temporada ¿recuerdas?

Esta vez fue Anthony quien quiso me comprara un vestido en tonos azules, tiene escote drapeado y una gran flor cerca del hombro, es recto, no tiene vuelos, me queda un poco corto, como se llevan, viéndose la rodilla.

Hijas y marido me animaron para que me comprase las medias y zapatos a juego, les hice caso.

El próximo sábado, cuando salgamos a cenar con los amigos, estrenaré el nuevo modelito ¡qué orgulloso se siente Anthony cuando me ve guapa y arreglada!

Me sonríe con una carita…. Hay veces que me recuerda a la de otros años atrás, al poco de conocernos, su mirada era dulce, tierna, llena de amor.

He tenido suerte, madre, pese al paso de los años, he descubierto, en nuestra relación como pareja, que seguimos muy compenetrados, sigue existiendo esa empatía que nos mantiene unidos.

Soy una mujer enamorada, le admiro y lo quiero como el primer día. Deseo no se rompa nunca el encanto.

Pese al frío que hacía en Madrid, no hemos dejado de ver sitios y disfrutar de los típicos aperitivos en los bares de siempre, aquellos que tienen solera, buenísimos estaban los conocidos calamares rebozados y el bacalao frito.

No quiero se me pase comentarte que, lo mejor que hemos hecho en Madrid, fue el ir a visitar a la madre de un íntimo amigo de Anthony, vive con su hija, es una mujer mayor que tú, pero da gusto hablar con ella, tiene más de noventa años, pero tenías que verla, no ha perdido el humor y sigue tan positiva y cariñosa cuando yo, de recién casada, la conocí.

En aquella época, me había enseñado a hacer un plato de manillas de cordero con patatas, siento no poder hacerlas y de paso dedicárselas, para que viera que tenía una buena alumna y lo mucho que sigo acordándome de ella. He ido a la plaza, con intención de comprarlas, pero no las encontré ¡otra vez será!

En su lugar, voy a mandarte la receta de una sopa de pescado que estoy haciendo:

Poner abundante agua en un puchero, echarle cabezas y espinas de pescados, la parte verde de un puerro, un trozo de cebolla, perejil y las cáscaras y cabezas de medio kilo de gambones o langostinos. Dejar hervir 20 minutos, desespumar, colar y reservar.

En una cazuela echar aceite, que cubra el fondo, añadir dos dientes de ajo laminados, dejar dorar, incorporar una cebolla grande picada, dos puerros troceados, dejar pochar un rato, añadir 300 gramos de gambas o langostinos enteros, con piel y cabeza, rehogarlos bien con las verduras, regar con una copa de coñac y flambear, echar una lata de pimientos choriceros escurridos, dos rebanadas de pan frito y un poco de salsa de tomate, dejar sofreír un ratito y volcar el caldo de pescado reservado sobre el contenido de la cazuela. Dejar cocer 30 minutos.

Pasado el tiempo, se tritura todo y se pasa por el chino.

Pasaremos la crema resultante a otra cazuela y le añadiremos 400 gramos de almejas bien lavadas, los cuerpos pelados de los langostinos y unos trocitos de pescado salteados y espolvoreados con perejil. Cuando las almejas se abran, se retira la sopa del fuego y después de dejarla reposando unos minutos, estará lista para servir.

Resulta una sopa rica, a ti te gustaba mucho, puedes hacerla, lleva un poco de tiempo pero el resultado es extraordinario. Invita a Josep, te lo agradecerá.

Abrazos de todos nosotros, uno muy especial de tu hija

                                                                                     Kasioles