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lunes, 6 de mayo de 2013


Querida madre: Hoy esperaba felicitarte por la mañana. Nada más levantarme me acordé de ti, pero me ha sido imposible hacerlo, nos hemos juntado todos y hemos ido al pueblo.
 
 
 Amaneció un día demasiado caluroso para ser primaveral ¡rarezas de esta Castilla que hemos adoptado!

 
 
 
 
 
 
 
Pese a estar muy ocupada con la comida, he sacado un hueco para ti y escribí:


 
 
 
 
Tengo racimos de flores
Para la madre más bella
Han brotado para ti
Anunciando primavera.
Hoy quiero hacerte un gran ramo
 
Para enviártelo al cielo
Pondré bien la dirección
Quiero que llegue el primero.
Todos deseamos que sepas
Lo mucho que te queremos

Hoy es un día especial
Y de amor te llenaremos.
Recibe madre del alma
Las flores como recuerdo
Me quedé con tu cariño
Y tu ejemplo…aún voy siguiendo.

 

He cortado un ramo de lilas, las he puesto en un centro y, esta
tarde, antes de volver a casa, te las llevé ¡qué bien olían!



 
 
 
Hoy no haré ninguna receta, la tengo preparada pero la dejo para otra semana, ya es un poco tarde y quiero que te llegue hoy la carta.
 
 
Te mando cariños y abrazos de todos, ya sabes que te hemos echado en falta, pero con tu recuerdo nos da fuerzas para seguir adelante.
 
 
Quédate con mi cariño y un fuerte abrazo, hoy muy especial, por ser tu día.
 
 
                                       Kasioles

sábado, 27 de abril de 2013

TARTA DE PIÑA PARA UN DÍA DE CALOR



Querida madre: Esta semana, al escribirte, tengo como música de fondo una melodía que me ha mandado una amiga a la que quiero mucho, su título es: The Universe- Reboutsika Euanthie.

 
 
Mientras la escucho, dejo volar mi imaginación y viene a mi memoria una puesta de sol, al año siguiente de haber conocido a Anthony. Pese a estar sentados en una terraza frente al mar, siento que las olas me mecen al compás de las caricias de su piel en mi piel, me tiene cogidas las manos.

Y ahora, que vuelvo a mirar a través de mi ventana, acabo de ver a mi urraca. Es ese puntito negro que se ve en lo alto de una de las chimeneas. 

Y voló muy lejos y sentí envidia. En este momento, quisiera ser pájaro, traspasar las nubes y volar muy alto, quiero ir a tu encuentro, sentir ese abrazo, cuando me mecías, estando en tus brazos.

Si yo pudiera… ¡levitar querría! Tan solo por volver a tener la sensación de ese calor y ternura que tanto bien me hacía. ¡Madre! ¡Cuánto te quería!
Y de vez en cuando, los recuerdos llegan, no voy a buscarlos, pero un simple pájaro, trae a mi memoria,  los momentos dulces de aquél nido vuestro, en el que, un buen día, desperté a la vida ¡Qué feliz he sido! ¡Cuánto me queríais!

Por mucho que hiciera y mil años viva, sería imposible devolveros todo el amor que me habéis dado en vida.
Y una voz interior me dice: ¡Vuelve Kasioles! ¡Regresa a la realidad de tu vida! Y me doy cuenta que lloro pues, en este momento, no he podido evitar recordar despedidas.
Y mientras a unos ya se les ha parado el reloj de la vida, los que quedamos aquí, nos damos cuenta de que nos han dejado libres las primeras filas ¡Es ley de vida!
Madre, mi intención era la de haber seguido hablándote de las urracas, pero he dejado rodar mis pensamientos y tomaron otro rumbo, queda pendiente el tema para la próxima carta.
Y por no perder la costumbre, hoy voy a dejarte otra receta, es algo dulce, una tarta de piña.

INGREDIENTES: Bizcochos de soletilla (los suficientes para poder cubrir la base del molde), una lata grande de piña en su jugo (de 850g, trae 8 rodajas) y dos latas pequeñas (de 227g, cada una trae 4 rodajas más pequeñas), medio litro de nata para montar, dos sobres de gelatina de piña (de 85g cada uno), una cucharada de azúcar glas y guindas para decorar.
 
 

ELABORACION:

1-   Abrir las latas de piña. Poner en un cuenco un poco del jugo de la piña. Remojar en él los bizcochos e ir cubriendo con ellos el fondo de un molde desmontable. Meter el molde un rato en el frigorífico. Mientras…
 
 

2-   Poner en un cuenco siete rodajas de piña de la lata grande y seis rodajas de las otras latas bien escurridas. Reservar para la decoración las restantes. Triturarlas bien con una batidora eléctrica. Reservar.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

3-   Montar un poco la nata, no llegar a hacerlo totalmente (para que la nata se monte, tanto el recipiente donde se vaya a hacer, como la nata, deberán estar muy fríos, mejor tenerlos en el frigorífico) añadirle la cucharada de azúcar glas poco a poco. Reservar.
 
 
4-   Poner en un cazo unos 200 cc del jugo de piña, colocarlo sobre el fuego y dejar que hierva. Echar los dos sobres de gelatina, retirar del fuego y remover hasta que se disuelva totalmente. Dejar templar unos minutos.
 
 

5-   Pasado el tiempo, en  el cuenco donde tenemos la nata, le añadimos la piña triturada y la gelatina templada. Remover para mezclarlo todo bien.
 
 
 
6-   Sacar del frigorífico el molde y volcar en él la mezcla preparada.
 
 

7-   Volver a meterlo en el frigorífico y dejarlo unas horas, con 4 son suficientes. Se puede hacer de un día para otro.

8-   Sacarlo, pasarle la punta de un cuchillo por todo el borde, abrir el aro y desmoldarlo.
 
 

9-   Decorar con las rodajas de piña reservadas y unas guindas.
 
 
 
Servir bien fría y disfrutarla,está deliciosa para estos días de primavera-verano en que el calor empieza a apretar.

 
 
 
Acabo ya, pero antes quiero dejarte un fuerte abrazo con cariños para toda la semana.

                               Kasioles   




















sábado, 20 de abril de 2013

FRITURA CORTIJERA.


Querida madre: El pasado fin de semana, ha venido Willi con sufamilia  ¡qué alegría tenemos todos cada vez que vienen a vernos!
Como esa noche no pude dormir bien, decidí levantarme e ir al cuarto de estar, ya hacía un buen rato que había amanecido.
Y temprano me levanto para observar ese nido, echo de menos los pájaros que, con gran paciencia, lo construían con cariño.
Hoy, he podido contemplar, cómo despertaba el día y, algo poco corriente, en un mes de lluvia y frío, el sol salió sin gran  fuerza para templar ese nido.
 
Y por más que remiré, aunque el nido allí seguía, con ganas yo me quedé, al no ver que allí había, dos urracas abrazadas, a la luz del nuevo día. ¡Me han dejado las urracas! ¡No quieren mi compañía!



¿Notarían mi presencia? ¿Las intimidaría? Comprendo que, en el amor, sobran los espectadores y yo… era una intrusa en sus vidas.
El nido parece abandonado y solitario, tan solo rodeado por un ramaje desnudo, será por poco tiempo, ya que muy pronto, brotará una nueva vida y nos mostrará su verdor intenso.
Siempre he sabido, que nunca lograría ver a los polluelos asomando  sus picos por el borde del nido, ansiosos de recibir la comida que su madre traería en el pico, quizás fuese una lombriz, un insecto, algún trocito de fruta.

Cuando se abriesen las yemas, cuando brotasen las hojas y se hiciesen grandes, abrazarían por completo al nido y nadie podría saber, excepto yo, que ahí dentro vive o ha vivido, una feliz familia de urracas, que se esfuerza, día a día, en criar a sus polluelos.
Y ahora me voy a olvidar por un rato de las urracas, tengo que preparar algo nuevo para poder mandarte la receta.

Esta semana vamos a comer una FRITURA CORTIJERA.

INGREDIENTES: Uno o dos pimientos verdes, un pimiento rojo, una berenjena, un calabacín pequeño, unos 200 gramos de setas o champiñones, una cebolleta o un puerro, medio kilo de chipirones y medio de langostinos (congelados) sal y aceite.
 
 

INGREDIENTES PARA LA TEMPURA: Dependiendo de la cantidad que vayamos a hacer, utilizaremos la medida de un vaso más o menos grande.

Por cada vaso de harina de trigo, se necesitará medio vaso de agua muy fría y un poco de sal.
 
 

PREPARACIÓN:

1-   Cortar el calabacín, la berenjena y los champiñones, en rodajas finas, el resto lo haremos en bastones. Salar y reservar.
 

2-   Limpiar y cortar los cuerpos de los chipirones en aros, pelar los langostinos, salar ligeramente y reservar.
 
 
3-   Preparar la tempura: La masa de la tempura debe hacerse en el momento que se vaya a usar, es una masa muy ligera (como una natilla) que no necesita reposar. El único misterio que tiene, para lograr una buena tempura, es que el agua debe estar muy fría, se debe tener por un tiempo en el frigorífico, incluso se le echará unos hielos una vez que la saquemos de la nevera.
 
 

4-   Echar la harina en un cuenco, poco a poco ir añadiéndole el agua bien fría, batir con una varilla  y seguir añadiendo agua hasta que no queden grumos y tengamos una masa muy ligera y fina. Ponerle el punto de sal.
 
 
5-   Colocar una sartén sobre el fuego con bastante cantidad de aceite o utilizar la freidora. Cuando el aceite esté bien caliente, se van sumergiendo en la tempura las verduras y se echan directamente a freír, la diferencia de temperatura hará que las verduras adquieran una película por fuera característica de esta masa. Se van colocando en una fuente con un papel absorbente por encima para evitar el exceso de grasa.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
6-   Hacer lo mismo con todos los ingredientes de este plato.
 
 
7-   Servir rápidamente y degustarlo, es algo que, para aquellos que les gusten las verduras, no olvidarán y repetirán.

 


Y… después de esto, yo creo que he cumplido por esta semana, ya sólo me queda enviarte un fuerte abrazo acompañado con el cariño de nietos y biznietos ¡Si vieras cuánto se acuerdan de ti!

Más abrazos.

                                              Kasioles

sábado, 13 de abril de 2013

PARA TI: FOCACCIA DE JAMÓN Y QUESO

Querida madre: En mi carta anterior te hablaba de ese nido que estaban construyendo dos urracas.

Me entró tanta curiosidad, que todos los días les dedico un buen rato para observarlas.

Su historia de amor, como todas aquellas en las que el amor es el protagonista, debió de ser muy interesante.

Me imagino que, al revolotear en grupo, un día se vieron, empezaron a charlar, al día siguiente, se buscaron, continuaron hablando largo rato, el macho coqueteando, extendiendo sus alas y, con su característico matraqueo: tcha, tcha, tcha  le dijo tantas cosas bonitas que, sin apenas darse cuenta, nació entre ellos un verdadero y gran amor.

No hizo falta firmar ningún contrato, un buen día decidieron ir a vivir juntas y aquí los tengo construyendo su nidito frente a mi ventana. Tienen por lema: AMOR Y FIDELIDAD.
 
 
Esta noche no me toca dormir, soy incapaz de conciliar el sueño.
Mi mente trabaja y he decidido levantarme y continuar con la carta que dejé a medias.
¿Qué crees, madre, qué pensaba? Pues nada menos que en aquél viaje que hice a Málaga con mis hijas y sin Anthony.
Pensando en él… cuando estaba en aquella terraza acariciada por el aroma de las biznagas… le hablé:

Me sentí sola, tanto, que no lograba apartarte de mi memoria. Te necesitaba, te quería a mi lado ¡cuánto te eché en falta, amor mío!

En mi pensamiento, aunque nada dije, volé a tu lado y sentí tu beso y sentí tu abrazo y noté el calor de tu piel al estrecharme entre tus brazos. Los dos sabíamos que no podíamos estar separados.
Hasta llegué a ver tu cara de sorpresa cuando nos fundimos en aquél abrazo y volví a notar el brillo de tu mirada y las caricias de tus manos.
Y calladamente pensé: Somos como dos urracas, no acierto a pensar cómo podría ser mi vida si estuviéramos separados.
Seguramente me adivinaste el pensamiento pues, en ese momento… sentí que volvías a besarme.
Y ahora me toca ir a la cocina, voy a preparar la focaccia con jamón y queso.
Antes de nada, para todos aquellos que no la conozcan, quiero decirles que es un tipo de pan con especias, muy popular en Italia y muy parecido a la masa de las pizzas.

INGREDIENTES: Una focaccia (La venden en supermercados, yo la compré en Mercadota), cinco o seis lonchas finas de jamón serrano, un puerro y media cebolleta, un huevo cocido, 4 lonchas de queso que funda bien (utilicé Havarti), unos tomates cherry y un poquito de orégano.
 
 

PREPARACION:

1-   En una sartén con un poco de aceite, pochar la cebolleta y el puerro cortados en rodajitas muy finas. Retirar, escurrir y reservar.
 
 

2-   Cocer en agua, durante 10 minutos, el huevo. Pelar y reservar.
 
3-   Cortar por la mitad tres o cuatro tomates cherry, sirve también un tomate de ensalada cortado en rodajas finas. Reservar.
 
4-   Montar la focaccia: Para ello la cubriremos con el puerro y cebolleta pochados, extenderlo bien por toda la superficie. 
 
 
5-   Cubrir con las lonchas de jamón serrano.
 
 
6-   Sobre el jamón, colocar las lonchas de queso dobladas.
 
 

7-   En el centro, formando una hilera, distribuir las mitades de tomate y espolvorear el conjunto con orégano.

8-   Meter al horno, precalentado a 200 grados y dejar hasta que el queso se funda.
 
 

9-   Retirar y adornar a gusto. He puesto huevo cocido rallado y unas hojas de rúcula.

10-  ¡Disfrutad!
 
 

Y como no me queda más que contarte, me despido con un fuerte abrazo, ese tan especial que lleva una parte de mi alma.

                                  
                                           Kasioles