Tu nieto Willi, por
motivos de trabajo, ha tenido que viajar a ese trocito de tierra, bañado por el mar, que las dos queremos tanto.
A mí también me gustaría volver, pero antes necesito sentirme más fuerte, así podré recordar mi niñez con alegría y no con la nostalgia y la tristeza que hoy me invade, al revivir un pasado, al lado de mi padre, que ya creía tener adormecido.
Padre mío, ayer tu nieto se acercó al cementerio, hizo un alto en su trabajo, cogió un taxi y fue a visitarte.
Allí te dejo un ramillete de cinco rosas (representan a cada uno de tus
cinco nietos) y dos calas blancas, una es por mamá y la otra es por mí ¡cuánto
le agradecí que tuviese ese detalle!
También me mandó dos fotos de esa pequeña playa donde su abuelo tenía
varada la barca y en la que solía ir a
pescar los fines de semana.
Como verás, hoy todo ha cambiado muchísimo.
¡PADRE!
No creas que yo me olvido
Y aunque cartas no te escribo
En cada cosa que hago
Tú siempre vendrás conmigo.
Pese al tiempo transcurrido
No he dejado de quererte,
De añorarte y,
Sobre todo, cuando escribo….
¿Cómo yo podré olvidar
lo que de ti he aprendido?
Recuerdo, padre
Tu paciencia infinita
Al corregir mis deberes
Cuando aún era chiquita.
Y si mi letra es clara
Te lo debo a ti,
Y aunque cartas no te escribo
En cada cosa que hago
Tú siempre vendrás conmigo.
Pese al tiempo transcurrido
No he dejado de quererte,
De añorarte y,
Sobre todo, cuando escribo….
¿Cómo yo podré olvidar
lo que de ti he aprendido?
Recuerdo, padre
Tu paciencia infinita
Al corregir mis deberes
Cuando aún era chiquita.
Y si mi letra es clara
Te lo debo a ti,
Si no cometo faltas
Lo aprendí de ti.
Si soy como soy…
Lo aprendí de ti.
Si soy como soy…
Es porque tú estás en mí.
Y ahora al recordarte…
Siento que te tengo cerca
Y escucho que, muy pausado
Me dices: Así no, ¡Así!
Y ahora al recordarte…
Siento que te tengo cerca
Y escucho que, muy pausado
Me dices: Así no, ¡Así!
Y conteniendo mi emoción, sé que
tengo que ir a la cocina. Hoy prepararé
una tarta de queso con fresas. Es facilísima, se hace rápido y no necesita
horno.
INGREDIENTES: 200g de galletas trituradas tipo Digestive, 75 g de
mantequilla,150g de chocolate negro para fundir, dos tarrinas de queso para
untar tipo philadelphia, el zumo y la cáscara rallada de un limón, tres
cucharadas de azúcar, las ralladuras de la cáscara de una lima con su jugo y,
por último, un poco de azúcar glas que utilizaremos para espolvorear las fresas
que utilizaremos para decorar.
PREPARACIÓN:
1-Poner en un cazo el chocolate troceado con la mantequilla, llevar al
fuego, al baño maría, remover hasta que se derrita y se forme una mezcla
brillante y homogénea. Retirar y reservar.
2-Triturar las galletas, las podemos meter en un bolsa y con un rodillo
las vamos desmenuzando hasta formar una especie de arena con ellas.
3-Echarlas en el cazo del chocolate y remover para mezclar.
4- Volcarlas en el molde donde haremos la tarta. Extender la mezcla
presionando con ayuda de una cuchara de madera o con las manos, deberá cubrir
toda la base del molde. Reservar en el frigorífico.
5-Mezclar el queso de las dos tarrinas con el azúcar.
6- Añadir el zumo del limón y el de la lima, junto con sus ralladuras,
batir para mezclar.
7-Extender el queso sobre la base de galletas que estará bien fría,
8- Decorar con fresas, a las que echaremos por encima un poco de azúcar
glas y unas tiras de las pieles del limón y de la lima.
9- Servir y saborear ¿Verdad que está rica y refrescante?
Hoy tengo que mandar cariños especiales para los dos pilares más importantes
que he tenido en mi vida, gracias a ellos, soy lo que soy.
Gracias, padres míos. Os quiero y siempre os llevaré en mi corazón.










