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jueves, 4 de septiembre de 2014

SOPA DE TOMATE, AL AROMA DE MENTA, CON LANGOSTINOS

Querida madre: Los meses se suceden sin previo aviso. De nuevo vuelve Septiembre y, tú bien sabes, que si pudiera borrarlo del calendario, lo haría encantada.


Apenas acaba de empezar y ya estoy deseando que se acabe

El otro día, mientras estaba en el pueblo con los niños, aproveché un ratito de descanso y me fui a ese rinconcito que da al camino, para ponerme  a escribir:


SENTADA EN EL PORCHE, DONDE TÚ Y YO TANTAS VECES HEMOS CONVERSADO, LO VEO TAN SOLO Y TRISTE, QUE SÉ QUE TAMBIÉN AÑORA LOS TIEMPOS PASADOS.

LOS ÁRBOLES SIGUEN SU CICLO, PRONTO DESNUDARÁN SUS RAMAS Y SE SENTIRÁN HELADOS, PERO AHORA QUE ESTÁN CUBIERTOS DE HOJAS, OBSERVO QUE NO BRILLAN COMO LO HACÍAN ANTAÑO.

Y CONVENCIDA ESTOY DE QUE, AL IGUAL QUE YO, NOTAN VUESTRA AUSENCIA Y, AÑO TRAS AÑO, LANGUIDECEN LENTAMENTE PORQUE TAMBIÉN HAN AMADO.

MAS… NO SIEMPRE ES TODO GRIS, HAY RISAS QUE SALEN DE LOS ÁRBOLES, ENTRE ELLOS SE ESCONDEN MIS NIETOS QUE JUEGAN FELICES Y CORREN ALREDEDOR DE ESTA CASA QUE TANTO AMOR EN SUS MUROS HA GUARDADO.

SEGURO QUE, DESDE EL CIELO, LOS CONTEMPLÁIS ENCANTADOS, SON LA ALEGRÍA QUE QUEDA DESPUÉS DE HABEROS MARCHADO.

¿POR QUÉ HE VENIDO HASTA AQUÍ?
EN ESTE VERANO, ES LA PRIMERA VEZ QUE LO HAGO, NO HE VUELTO A SERVIR EL DESAYUNO EN ESTE RINCONCITO AMADO.

QUIZÁS QUISE RECORDAR, TU MANO SOBRE MI MANO Y LA SONRISA COMPLACIENTE, DE MI MADRE, AL VERNOS TAN ENAMORADOS.

Y ya no quiero pensar, me voy a meter en la cocina, quiero evadirme un rato. Hoy voy a prepararos una

SOPA DE TOMATE, AL AROMA DE MENTA, CON LANGOSTINOS

Para esta receta, voy a utilizar los estupendos tomates que este año, hemos cultivado en la huerta.
 






I



NGREDIENTES: Un kilo de tomates maduros, un pimiento verde pequeño, un diente de ajo, una cebolleta pequeña, un trozo de pan del día anterior, mostaza en grano (cucharada y media) vinagres de Módena y de vino blanco (una cucharada de cada uno) 10 cucharadas de aceite, sal y pimienta.

GUARNICIÓN: Medio kilo de langostinos, picatostes y hojas de menta o albahaca.

PREPARACIÓN:
1-     Pelar los tomates, sacarles los pedúnculos y trocearlos, pasarlos a un cuenco hondo. Triturarlos.

2-     Añadir, picados, el pimiento verde y la cebolleta, incorporar el  diente de ajo pelado y laminado y el pan remojado en agua. Seguir triturando hasta obtener una sopa fina.

3-     Añadir el aceite y los vinagres. Mezclar bien con la batidora.

4-     Ponerle el punto de sal, la mostaza y la pimienta. Batir. Si la sopa no quedase fina, se pasará por un chino. Reservar en la nevera hasta el momento de servir.

5-     PARA LA GUARNICIÓN: Poner un poco de aceite en una sartén, dejar calentar y echar unos dados pequeñitos de pan del día anterior, cuando están bien fritos, se pasan a un plato con un papel absorbente. Reservar.

6-     En otra sartén, con una cucharada de aceite, echar un diente de ajo pelado, dejar que tome color y añadir los langostinos pelados, espolvorearlos con sal gorda y dejar que cambien de color, deberán quedar jugosos. Retirar y reservar.

7-     Servir la sopa en plato o taza, encima poner unos costrones de pan y tres langostinos, aromatizar con menta o albahaca picaditas.

Es una sopa de verano que está deliciosa. Recordad que hay que servirla muy fría, la guarnición puede estar caliente o templada.


Y ahora, ya sólo me queda enviarte un abrazo muy fuerte con el cariño de tu hija

                                                Kasioles

jueves, 28 de agosto de 2014

CELEBRANDO MI REGRESO A LA COCINA: TARTA HELADA DE MORAS

Querida madre: Tengo muchas cosas que contarte, pero 
antes debo dar prioridad a todo lo que he escrito este verano, mientras disfrutaba de mis largas vacaciones.

Hace unos meses, me enviaron un correo con un fichero pps de una playa preciosa. Después de verlo, dejé volar mi imaginación y escribí algo que me hizo volver a vivir retazos de mi pasado.

Te lo mando, sé que  lo vas a disfrutar.

Lo acompaño con una canción de los Panchos, a ti también te gustaba mucho.



UN RAYO DE LUZ EN MI VIDA

ME IMAGINO, EN LOS OLHOS DE ÁGUA, SENTADA A TU LADO.
ES UNA PLAYA MUY PEQUEÑA DEL ALGARVE, PERO PRECIOSA.
EL SOL NOS ACOMPAÑA Y NO HACE DEMASIADO CALOR.
COGES MI MANO Y VAMOS PASEANDO POR LA ORILLA DEL MAR.
NUESTRA IMAGINACIÓN VUELA Y NOS SENTIMOS TAN JÓVENES….
TUS OJOS BRILLAN DE FELICIDAD Y YO ME DEJO ACARICIAR POR ELLOS.
AHORA RODEAS MI HOMBRO CON TU BRAZO Y ME ATRAES HACIA TI.
ME ESTÁS SONRIENDO Y YO TE DEVUELVO LA SONRISA.
¡QUÉ FELICES NOS SENTIMOS, AMOR MÍO!
 ASÍ, SÓLO CON MIRARNOS, SOBRAN LAS PALABRAS.
NUESTROS CORAZONES TIENEN HOY UN LATIDO ESPECIAL, SE AMAN Y ATRAEN.
SEGUIMOS CAMINANDO, LA BRISA DEL MAR NOS ACARICIA.
QUIERO IMITARLA Y MI MANO SE DESLIZA POR TU MEJILLA.
JUNTAMOS CARA CON CARA Y… SIN DARNOS CUENTA…
NOS FUNDIMOS EN UN ETERNO BESO. 
QUERER COMO YO QUIERO…. TIENE DUENDE, ENCIERRA UNA MAGIA ESPECIAL PARA TI.


Y… Como ya está bien de tantas vacaciones en la cocina, hoy me pongo manos a la obra para dejaros algo dulce que, en estos días de calor, se agradece tomar de postre:
TARTA HELADA DE MORAS. ¡BUENÍSIMA! ¡FACILÍSIMA!

INGREDIENTES: Una plancha de bizcocho redonda (incluso se puede comprar ya hecha si no disponemos de tiempo), litro y medio de helado, el que más os guste. Para decorar: Moras, azúcar, un poco de mantequilla y vinagre de Módena y unas hojas de hierba Luisa o de menta.
Yo he hecho un bizcocho, muy sencillo, al que le he añadido dos nectarinas laminadas.


PREPARACIÓN:
1-     En un cuenco grande, echar tres huevos, un yogur natural y, tomando como medida el vasito en que viene, se añade una medida de aceite de girasol, dos de azúcar y tres de harina mezclada con un sobre de levadura.

2-     Batir y mezclar con batidora.

3- Pelar dos nectarinas, laminarlas y añadirlas al batido, mezclar con una cuchara.

4-   Engrasar un molde redondo y espolvorearlo de harina, sacudir la sobrante.

5-     Rellenar el molde con el batido preparado y meterlo al horno precalentado a 180 grados durante 40-45 minutos.

6-     Retirar y dejar enfriar.

7-     Cuando está bien frío, se corta un disco no demasiado grueso (el resto no se utiliza para la tarta) y se emborracha con  almíbar hecho con: Un poco de agua, dos cucharadas de azúcar y un chorrito de ron, llevar a ebullición y dejar que evapore un poco el agua.

8-     Cubrir con el helado que más guste, se necesitará algo más de un litro, todo depende del grosor de la capa que queramos ponerle. (yo he utilizado uno que tenía en el congelador, era de vainilla con nueces y caramelo). Meter la tarta en el congelador para que no se derrita el helado.

9- Mientras, se preparan las moras. Nada más levantarme, he ido al moral a cogerlas, los pájaros se me habían adelantado, pero había cantidad para compartir.

10-Poner una sartén sobre el fuego con dos cucharadas de azúcar, dejar hacer un caramelo rubio, cuidar de que no se queme. Añadir un chorrito de vinagre de Módena, remover.


11-Incorporar 30 gramos de mantequilla, dejar que se derrita y añadir 250 gramos de moras, remover. Dejar hacer todo el conjunto unos minutos y retirar. Esperar a que las moras estén bien frías.

12-Sacar la tarta del congelador y poner encima las moras formando un pequeño círculo central, adornar con unas hojas de hierba Luisa o algo parecido. Servir y  degustar. Es una tarta ideal para un día de calor.


Si de esta vez tengo suerte, espero que se actualice, quiero invitaros a todos a que probéis esta tarta.

Doy por terminada mi carta y aprovecho para dejarte cariños de todos, siempre surge algo que nos hace recordarte.

Sabes que tú siempre vienes conmigo, te quiero demasiado para olvidarte.


                     Kasioles


jueves, 21 de agosto de 2014

UNOS QUE VIENEN Y OTROS QUE SE VAN….

Querida madre: Quiero hacer con mi regreso, una continuación de mi última carta, como si entre la una y la otra, no hubiesen pasado meses, ya que, de alguna manera, así ha sido.

Me he acordado de todos los amig@s que semanalmente nos arropan con sus letras y también les he echado en falta.

Tengo que confesarles que los quiero y que ya estoy totalmente recuperada de aquella mala pisada, vuelvo con los brazos en cruz para cobijarlos a todos en un fuerte abrazo, de alguna manera debo agradecerles tan cariñosos comentarios.

Ahora quiero contarte algo de lo que hemos hecho últimamente: Una escapada a nuestra querida Galicia profunda.

Estuve con Máriel y Pi en la fiesta del pulpo de Carballiño ¡cuánto me acordé de ti! Disfrutarías un montón con nosotras y participarías de esa alegría que se palpaba en el ambiente.



Con ésta, es la tercera vez que hemos ido y prometimos volver, es algo único que merece la pena ser recordado.

  
Y, al compás de una dulce música de gaita, al mismo tiempo que disfrutábamos de un día de sol y suave calor, recorrimos la calle principal, (José María Mosquera) admirando los puestos de artesanía que, a ambos lados de la calle, nos ofrecían  trabajos creativos. A Paco, o cesteiro, le compramos dos paneras de mimbre.


Para los amantes de las antigüedades, había cantidad de puestos que nos hicieron recordar todo aquello que íbamos desechando de las abuelas. Con nostalgia he vuelto a ver aquellas planchas que se encendían con brasas de carbón, las monedas de tiempos pasados, esos dedales, que si estuvieras conmigo, madre mía, te hubiese regalado uno para tu colección, en fin, cantidad de cosas para todos los gustos.


En la fuente do Concello (Ayuntamiento) me hice una foto, fue construida en el año 1876 y restaurada en 1997.Esa cancioncilla, es preciosa, intentaré hacer la traducción:


Hecha de piedra sonora
la Fuente Municipal
¡rompe su cristal
en música que enamora!


Con pasos vivos, ligeros
el agua baja corriendo
¡las mulas y los arrieros
la llevan tiempo bebiendo!

Con sonido seguro y continuo
la fuente fluye despacio
¡Y la gente de Carballiño
escucha, mira y consiente!






El pueblo nos acogió engalanado para la ocasión, estábamos en la Plaza Mayor con el Ayuntamiento al fondo.



A todos nos obsequiaban con un lazo rojo con letras en blanco, nos lo ponían anudado a la muñeca y  en él se podía leer: VIVAMOS COMO GALEGOS.
Dejo el vídeo de este año, creo que va dedicado a todos los gallegos que viven en Cataluña.





En  la mañana del sábado, al poco de llegar, no he podido remediar la tentación de darme una vuelta por el mercado y he  comprado carne para preparar el churrasco, (lo hacen a la brasa con la parte de la falda de la ternera cortada en tiras finas), la utilizan también, cortada más gruesa, para hacer el plato típico: CARNE O CALDEIRO, simplemente va cocida con unas patatas, pero está riquísima.

También compré costilla de cerdo salada y unos chuletones de ternera gallega. Andrés, que así se llamaba el carnicero, ha sido de lo más amable, me guardó todo en su cámara y me dio el número de teléfono para que, al día siguiente, lo llamara y pudiera dármelo, hasta me regaló una bolsa ecológica  ¡así de atentos son los gallegos!

En la tarde del sábado, sentadas en una terraza, vimos el desfile de las peñas que habían participado en el concurso de camisetas.



El domingo, era el día de la fiesta del pulpo, pero amaneció nublado, al poco empezó a caer un orballo suave que acariciaba mi piel y yo, que hacía tanto tiempo que no sentía el tintineo de esa lluvia, sin abrir el paraguas, me paseé por el lugar destinado a la celebración de la fiesta.


Se organiza  en el Parque Municipal que está situado a orillas del río Aventeiro, lo que más llama la atención es que, de un día para otro, se ve sembrado de cantidad de mesas y bancos corridos donde se podrá degustar las ricas raciones de pulpo que los pulperos y pulperas venidos de Santa María de Arcos, preparan en sus grandes calderos de cobre y acero.



Tampoco faltan los vendedores del rico pan (centeno, maíz, trigo), los puestos de ropa que se entremezclan con los otros que venden quesos, hacen filloas o promocionan sus ricos productos de huerta, en fin, toda una bella atracción para los amantes del rico cefalópodo que acuden de pueblos cercanos y no tan cercanos, triplicando la población del municipio de Carballiño.


Siempre que salgo de viaje, vengo cargada con lo típico de la tierra que visito, no podía dejar a los míos sin que probasen todo aquello que nosotras habíamos degustado in situ.


La cena del domingo, la preparé al aire libre en el pueblo y allí no ha faltado de nada, todo era fresco, rico, sabroso y aún traía olor a orballo, a carballo, a tierra mojada, al verdor de los campos y al amor de Kasioles que con toda la ilusión lo he traído y preparado para ellos.


Madre, hoy esta carta se alarga, debo acabarla, pero antes, puedes decirles a todos los que están contigo, que he vuelto, que me siento mejor, que no os olvido y que os llevo en el corazón.

Dejo abrazos y cariños a montones para compartir con todos nuestros lectores.

                                        Kasioles