Querida madre: Contemplando los
árboles que veo a través de mi ventana, observo que las ramas todavía permanecen desnudas, el viento las bambolea y al mismo tiempo gotean, me las imagino llorosas debido a la continua lluvia que, durante estos días, riega la ciudad limpiándola de impurezas.
Muy pocas hojas quedan sujetas a las ramas, seguramente sean las más vigorosas, aquellas que, en la pasada primavera, lucían con más verdor y se aferraban con más fuerza a la rama madre.
Será casualidad, pero estoy viendo dos hojas muy juntas, yo diría que se aman, se resisten a caer al vacío y ser arrastradas por el viento.
Y por una vez, madre mía, no me he imaginado que esa hoja fueses tú, a ti te llevo en el corazón y no te separo de mí.
En ese momento me sentí hoja y me imaginé que era el amor el que estaba a mi lado.
El viento nos mecía y ese vaivén hacía que nos acariciásemos.
Entonces comprendí que no podíamos vivir separados.
Durante largo rato mantuvimos un eterno diálogo.
Yo lo contemplaba y veía su rostro de color marrón oscuro, seguro que él veía el mío igual, pero nada me dijo al respecto.
Se limitaba a abrazarme con su largo pecíolo y me acariciaba dulcemente con las nervaduras de su haz por donde, en otro tiempo, circulaba la savia de un amor apasionado.
Me sentía tan feliz… Comprendo que seríamos dos hojas casi secas a punto de rematar nuestro caminar por la vida, pero…¡Qué unidas estábamos! ¡Qué bien nos sentíamos! En nuestro largo diálogo, tuvimos tiempo para recordar como nos conocimos.
El nació primero y, unas semanas después, descubrió a su lado una yema chiquita que se abría a la luz del sol.
La vio crecer y se enamoró, se dijo que cuidaría de ella toda la vida.
Cuando el pequeño brote se transformó en hoja, descubrió a su lado a un apuesto galán, lleno de vida, mirándola embelesado.
Aquella primavera fue maravillosa, entre coqueteos, mimos y abrazos, nació un verdadero amor y un día se fundieron en un largo beso.
Y…siguen ahí, abrazados, resistiéndose a separarse.
Estoy segura de que una sonrisa de felicidad iluminaría mi cara pues.... al poco, oigo una voz: eeeeh!!! ¡Vuelve! ¿Se puede saber en qué estabas pensando?
Madre, este fin de semana están con nosotros Willi y su familia, lo celebraremos. Y ahora voy a contarte este entrante que se hace muy rápido:
INGREDIENTES: Una lata de mejillones grandes en escabeche, media pera, media manzana reineta, un trozo de cebolleta, medio pimiento verde y un trocito de rojo, aceite, una pizca de sal, vinagre, un poco del jugo de la lata de los mejillones y unas cebollitas balsámicas (para hacerlas se precisa un frasco de cebolletas en vinagre, cuatro cucharadas de azúcar y un chorro de vinagre de Módena)
PREPARACIÓN:
Ayer hemos hecho este entrante para todos, hasta los niños se lo han comido, de más está el que diga que os animo a prepararlo.
Y ya termino. Todos quieren mandarte un fuerte abrazo, al de ellos, uno el mío muy especial.
Kasioles
árboles que veo a través de mi ventana, observo que las ramas todavía permanecen desnudas, el viento las bambolea y al mismo tiempo gotean, me las imagino llorosas debido a la continua lluvia que, durante estos días, riega la ciudad limpiándola de impurezas.
Muy pocas hojas quedan sujetas a las ramas, seguramente sean las más vigorosas, aquellas que, en la pasada primavera, lucían con más verdor y se aferraban con más fuerza a la rama madre.
Será casualidad, pero estoy viendo dos hojas muy juntas, yo diría que se aman, se resisten a caer al vacío y ser arrastradas por el viento.
Y por una vez, madre mía, no me he imaginado que esa hoja fueses tú, a ti te llevo en el corazón y no te separo de mí.
En ese momento me sentí hoja y me imaginé que era el amor el que estaba a mi lado.
El viento nos mecía y ese vaivén hacía que nos acariciásemos.
Entonces comprendí que no podíamos vivir separados.
Durante largo rato mantuvimos un eterno diálogo.
Yo lo contemplaba y veía su rostro de color marrón oscuro, seguro que él veía el mío igual, pero nada me dijo al respecto.
Se limitaba a abrazarme con su largo pecíolo y me acariciaba dulcemente con las nervaduras de su haz por donde, en otro tiempo, circulaba la savia de un amor apasionado.
Me sentía tan feliz… Comprendo que seríamos dos hojas casi secas a punto de rematar nuestro caminar por la vida, pero…¡Qué unidas estábamos! ¡Qué bien nos sentíamos! En nuestro largo diálogo, tuvimos tiempo para recordar como nos conocimos.
El nació primero y, unas semanas después, descubrió a su lado una yema chiquita que se abría a la luz del sol.
La vio crecer y se enamoró, se dijo que cuidaría de ella toda la vida.
Cuando el pequeño brote se transformó en hoja, descubrió a su lado a un apuesto galán, lleno de vida, mirándola embelesado.
Aquella primavera fue maravillosa, entre coqueteos, mimos y abrazos, nació un verdadero amor y un día se fundieron en un largo beso.
Y…siguen ahí, abrazados, resistiéndose a separarse.
Estoy segura de que una sonrisa de felicidad iluminaría mi cara pues.... al poco, oigo una voz: eeeeh!!! ¡Vuelve! ¿Se puede saber en qué estabas pensando?
Madre, este fin de semana están con nosotros Willi y su familia, lo celebraremos. Y ahora voy a contarte este entrante que se hace muy rápido:
INGREDIENTES: Una lata de mejillones grandes en escabeche, media pera, media manzana reineta, un trozo de cebolleta, medio pimiento verde y un trocito de rojo, aceite, una pizca de sal, vinagre, un poco del jugo de la lata de los mejillones y unas cebollitas balsámicas (para hacerlas se precisa un frasco de cebolletas en vinagre, cuatro cucharadas de azúcar y un chorro de vinagre de Módena)
PREPARACIÓN:
- 1- Abrir la lata de mejillones y reservar un poco de su jugo.
- 2- Picar la manzana, la pera, la cebolleta y los pimientos en cuadraditos pequeñísimos.
- 3- Aliñar con aceite, vinagre y un poco del líquido de los mejillones. Reservar.
- 4- Partir cada cebolleta en dos mitades. Poner en una sartén 3 cucharadas de azúcar y hacer un caramelo, añadir el vinagre y las cebolletas troceadas, dejar reducir un ratito todo junto. Reservar.
- 5- Se presenta poniendo en el fondo de una cuchara un mejillón, se cubre con un poco de la vinagreta de frutas reservada y se decora con media cebolleta.
Ayer hemos hecho este entrante para todos, hasta los niños se lo han comido, de más está el que diga que os animo a prepararlo.
Y ya termino. Todos quieren mandarte un fuerte abrazo, al de ellos, uno el mío muy especial.
Kasioles
A esta receta si me animo y en el curso de la semana (miércoles ) compraremos lo que nos falta , Andrés será feliz.
ResponderEliminarEl paralelismo o personificación de las hojas es precioso ¡Qué bien has sabido hacerme penetrar en tus sentimientos,tan parecidos a los míos!
Escribes magistral(ya lo sabía) ¡Me gusta!
Besos y mi cariño.
André.
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ResponderEliminarSer hojas de la fronda del árbol de la vida, aquellas que nada separa a pesar del tiempo; como lo es el amor de la madre y la hija, es una analogía poética y preciosa.
ResponderEliminarDeseo para ti y los tuyos una Semana Mayor de recogimiento,que
-la unión de los hombres de buena voluntad- sea siempre contigo y los tuyos.
Un abrazo con mi cariño Kasioles.
que recetas tan ricas...
ResponderEliminarQue tengas una Pascua llena de bendiciones y ternura.Miles besitos.
Kasioles
ResponderEliminarsos unica
un beso enorme
André de Artabro: No es más que lo que me han inspirado los árboles que veo.
ResponderEliminarEn esos momentos de evasión, cuando uno no es muy consciente de lo que está pensando, al mirar al vacío, reparé en el árbol, en las pocas hojas que le quedaban, lo comparé con mi vida y, sin darme cuenta, empecé a observar a esas dos hojas.
También me he dado cuenta de que hay un gran nido,llevo días siguiendo su evolución, cada día es más grande, dentro hay una pareja llena de amor.
Más adelante lo comentaré.
Dile a tu nieto que ese entrante también se puede hacer con mejillones naturales abiertos al vapor.
Si en lugar de un solo mejillón se ponen varios, se acompañan de un poco de lechuga picadita y unos tomates, se tiene un primer plato bien rico y novedoso.
Cariños para compartir.
Leticia: Dos hojas que semejan dos almas juntas, no importa a quien representen,lo que impera es el cariño y amor que las une.
ResponderEliminarAprovechemos esta semana para dedicar un tiempo a reflexionar y dar gracias a Dios por lo que todavía tenemos.
Te dejo un fuerte abrazo en el corazón.
Duendes; Yo también deseo para ti lo mismo.
ResponderEliminarQue esta Semana Santa nos haga mejores, que nos estimule en la vida y que valoremos y demos gracias por lo que tenemos.
Mis cariños en abrazos.
MuCha: Me siento muy halagada y agradecida por verme de esa manera.
ResponderEliminarVuelve cuando quieras, siempre es un placer escuchar una palabra amable.
Te dejo un abrazo muy especial.
Kasioles
La verdad es que es un gusto leerte porque unes unos textos preciosos junto con unas recetas muy apetitosas.
ResponderEliminarLindo de verdad.
Un beso.
AMALIA: Me alegra que te sientas a gusto cuando entras en mi casa.
ResponderEliminarNosotros hemos probado ese entrante y merece la pena repetirlo, te encantará y se hace en nada de tiempo.
Cariños.
Querida Kasioles:
ResponderEliminarPudiera ser al cortar la cebolleta, pero no... es al leer el relato de las hojas secas... Siempre consigues emocionarme!!! Y qué decir de tus pucheros, si lo que está con cariño hecho.... Un abrazo muy fuerte y... hasta la vuelta querida amiga!!!
Marisa: No te puedes imaginar lo que me ha alegrado tu comentario.
ResponderEliminarEsas hojas reflejan mi vida pero, pese a estar en el final de un camino lleno de rosas y alguna espina, aún queda un hueco grande para el amor, el permanecer queriendo, es un estímulo para seguir adelante con esperanza e ilusión.
Te dejo un abrazo muy especial.
Hola Kasioles ya he serrado los blog y me he despedido de los pucheros hasta después de Semana Santa. Pero he abierto el corre y visto tu comentario y recetario y aprovecho para despedirme y desearte unos días estupendos-
ResponderEliminarNo conocía esta receta. Como aperitivo me parece muy original ya que en casa nos gustan los mejillones. Nos leemos
Bss
Kasioles qué a gusto he estado este rato aquí en tu casa, se siente calor de hogar y destila ternura. El entrante es verdad que es fácil, me lo apunto. La historia de amor entre las dos hojas, una preciosidad, transmite emoción y llega muy dentro. El que puedas hablar así con tu madre, a mí me cuesta más ¿sabes?¡Eres un encanto! Quiero mandarte un inmenso abrazo. Mª Pilar
ResponderEliminarHoy me ha gustado especialmente tu carta con la historia de las hojas que se amaban, y para celebrarlo me he preparado tu aperitivo de mejillones.
ResponderEliminarUn abrazo.
Katy Sánchez: Agradezco mucho que me hayas hecho la visita antes de irte de vacaciones. Disfrútalas.
ResponderEliminarSi te gustan los mejillones, no dejes de hacer este entrante, es muy socorrido, muy rápido y suele gustar mucho.
Te dejo un fuerte abrazo.
mpmoreno: Me alegra saber que te has sentido a gusto en mi casa.
ResponderEliminarLos pucheros de Kasioles acogen a todo el que quiera acercarse a ellos, están encantados con recibir a gente que los aprecia y, en compensación, le ofrecen algo rico y fácil de elaborar como lo es este entrante.
Nunca dejes de decirle a tu madre todo lo que sientes por ella, la comunicación une muchísimo, las dos os sentireis mucho mejor.
Recojo con mucho cariño el abrazo que me dejas y aprovecho para enviarte otro para ti.
Jorge del Nozal: Es un honor para mí que, precisamente tú, me digas que te ha gustado mi entrada, me animas a seguir escribiendo.
ResponderEliminarYa sé que el entrante está buenísimo.
Cariños.
Chapo Kasioles,por el texto en honor a tu madre y por la receta.Gracias por tu visita.Besos
ResponderEliminarEn vuestro corazón siempre estaréis juntas...
ResponderEliminarMe ha sorprendido mucho esta combinación de ingredientes y sabores, es muy original, jamás imaginé mezclar la pera con mejillones
Abrazos y buena semana
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ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu carta carta :))
ResponderEliminarLas ramas por aquí seguirán desnudas mucho tiempo, sigue haciendo frio, mira como tenemos la sierra de nieve:))
...Y el entrante de lujo buena combinación de sabores.
Un beso.
Hola acabo de conocer tu blog, y me ha gustado mucho, me quedo de seguidora para no perderme nada, Un beso
ResponderEliminarCarmen Silza: De esta vez, a mi madre sólo le hablo de un amor de pareja reflejado en esas dos hojas que todavía permanecen muy juntas.
ResponderEliminarEn cuanto a la receta, te animo a que la hagas, no fallarás con ella.
Abrazos.
Javier: Tienes razón, ella vendrá conmigo a donde yo vaya.
ResponderEliminarLa combinación de frutas, además de apetitosa, es rica al juntarla con los mejillones escabechados.
Cariños.
Laura M: Agradezco tu comentario.
ResponderEliminarPresiento que este año la Semana Santa estará pasada por agua, muchas procesiones no podrán salir.
Me alegro de que te haya gustado el aperitivo.
Te dejo un fuerte abrazo.
María: Me alegra tenerte de seguidora, es un placer que me digas que te ha gustado mi blog.
ResponderEliminarTe he devuelto la visita y también he pasado un rato agradable leyendo tu rica receta.
Cariños.
Hola Kasi !!!
ResponderEliminarPerdona que no haya venido a verte antes pero esta´siendo una semana un poco liosa y no me cunde el tiempo a nada.
Me he emocionado profundamente al leerte , eres única expresando sentimientos y siempre haces que se me remueva algo en mi interior.
La tapita es estupenda, una combinación de ingredientes deliciosa a mas no poder.
Por supuesto que gustosa te ofrezco el desayuno, faltaría mas jeje...
Disfruta de tu gente y que tengas una Feliz Semana amiga.
Besinos mil.
Qué entrada más bonita, es un placer leerte, al igual que tiene que ser un verdadero placer tomar ese aperitivo, me encanta. Disfruta de estos días con los tuyos. Un abrazo, Clara.
ResponderEliminarNunca es tarde cuando la dicha es buena mi querida Kasioles y aunque un poquito tarde paso, la dicha de leerte y emocionarme con esas dos preciosas hojas mecidas por el viento, alegra mi día, y me seco la lagrimota que ha caído al leerte, el relato se te da también como la cocina.
ResponderEliminarTú, si que vales, eres todo amor y sentimiento.
Luego probaré ese entrante que se ve riquísimo.
Gracias mil, un gran abrazo.
Ambar.
Me gusta mucho esta entrada.
ResponderEliminarPrecioso texto de las hojas que se aman.
Que recetas tan buenas!
Un fuerte abrazo.
Kasioles ,que bien escribes ,me quedo un rato releyendo y me gusta un monton ,casi tanto como ese rico aperitivo que hiciste ,te quedo estupendo ,no me extraña que a todos les gustase
ResponderEliminarbesinos guapa
Cuando tuve sed llame a tu puerta y me has dado de beber,
Cuando el camino se hizo penoso me has tendido la mano,
Cuando las lágrimas corrían por mis mejillas me las has secado,
Cuando el corazón lo asolaba la tristeza le regalaste una sonrisa,
Cuando la soledad me acompañaba fuiste mi luz y guía,
Cuando, cuando...
Ser tu amigo hace posible que la vida tenga otro sentido
y otras dimensiones...
Una muy feliz semana, esta que es tan especial.
Atte.
María Del Carmen
(Da gusto llegar a esta tu casa, la mesa siempre esta puesta y con unas viandas y un gusto exquisito.
Mi enhorabuena por la labor que desempeñas cara a la enseñanza y variedad continua y como desenvolverse en la cocina, con platos más o menos sencillos ni de alto precio.
Lo dicho felicidades y continua así, que a las nuevas generaciones les sirves de gran utilidad, con ese toque tuyo donde aportas toda la imaginación y experiencia en gran cantidad)
Miles de gracias querida amiga por emocionar nuestros sentimientos en lo más profundo con la sensibilidad y cariño que emana de tus letras, y por deleitar nuestro paladar con tan sabrosas recetas.
ResponderEliminarEsta amiga que te quiere un montonazu como decimos los asturianos te manda miles de besinos. Y¡¡¡ Una vez más, gracias. Gracias por concedernos el privilegio de estar a tu lado e impregnar nuestra alma de tu dulce esencia.
¡Hola! a veces sólo hace falta mirar por la ventana para ver metáforas de vida, de amor... La complicidad con tu madre debió ser maravillosa porque la ternura salta de tus letras a los corazones de quienes te leemos.
ResponderEliminarUn abrazo grande
Un texto entrañable, Kasioles. Gracias por llegarte hasta a mi casa, gracias por tu comentario y siempre eres muy bienvenida.
ResponderEliminarEsta receta está muy buena, me la guardo y la de las galletitas de abajo, la haré con mis nietas.
Besos
Bego: Te entiendo perfectamente, los días se pasan rápido y muchas veces me pregunto: ¿Se puede saber qué he hecho en todo el día?
ResponderEliminarHay días que vienen mis nietos a comer y sólo me dedico a ellos.
Me alegro al saber que te ha gustado mi entrada, mirando por mi ventana, vi esas hojas tan juntas...
Gracias por esa rica torrija ¡qué buenísima estaba!
Te dejo un fuerte abrazo.
Delicias Baruz: Agradezco mucho tu comentario y visita.
ResponderEliminarSiempre es halagador que me digas que mi entrada te gusta.
¡A mí también me encantan todas las cosas ricas que haces!
Cariños y abrazos.
AMBAR: Yo también, cuando te leo, me digo que tienes el don de decir siempre cosas bonitas, te salen del alma sin esforzarte.
ResponderEliminarLas hojas siguen ahí, muy juntas, el viento y la lluvia constante no pueden con ellas, son inseparables.
Te deseo todo lo mejor en esta semana tan especial.
Cariños en un fuerte abrazo.
Julia: Estoy encantada de tenerte en mi blog.
ResponderEliminarMe acaricias el oído al leer tu opinión.
Me estimulas a seguir cocinando.
Te dejo un fuerte abrazo.
PINKY: Todo lo que me dices lo agradezco muchísimo. Siendo tan buena cocinera, es para mí un honor que te gusten mis entradas.
ResponderEliminarSabes que aprendo muchas cosas de ti.
Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
mi querida amiga ...excelente cocinera y mejor poeta...la carta a tu querida madre es divinidad hecha letras y poesia prosa,es tan latente que yo leyendo oia los latidos a mi coraszón ...tu tienes a tu madre en todos tus nuevos menus a tu lado y ella los va probando....
ResponderEliminarGracias de tu paso por mi casa y dejarme tus palabras como flores eres un cielo y poreso tienes siempre a tu mama a tu lado.
mil besos con el alma y el corazón.
Marina
La Gata Coqueta: No sabes bien cuanto agradezco esas palabras que me dedicas.
ResponderEliminarQuizás has calado en mi corazón y hayas descubierto mi forma de ser.
Tienes razón, en mí siempre podéis encontrar una ayuda desinteresada, a Kasioles le gusta compartir y que la gente se sienta a gusto a su lado.
Te dejo un fuerte abrazo.
OZNA-OZNA: ¡Tus letras si que emanan sensibilidad y cariño!
ResponderEliminarKasioles es una aficionada con las letras, aún tendría mucho que aprender, pero me consuela saber que, gracias a ellas, puedo lanzar al aíre mis sentimientos.
Te dejo un fuerte abrazo en el corazón.
Alondra; ¡Cuánta razón tienes!
ResponderEliminarMuchas veces miramos y no vemos, muchas cosas se nos pueden escapar!
Llevo viendo ese árbol muchos años, nunca me había fijado tanto en él, cuanto más lo contemplo, más cosas descubro ¿será que el árbol me habla?
Te dejo mis cariños en un fuerte abrazo.
Ohhh, muchísimas gracias por tus lindas palabras, eres muy amable. Se bienvenida a mi cocina.
ResponderEliminarMe alegra mucho que te gusten mis elaboraciones.
Un abrazo fuerte y cariñoso desde las Islas Canarias.
Hola pesiosa me alegra que estes por aqui de nuevo siempre es un placer venir a visitarte se nota que escribes con sentimiento ,me ha encantado este relato de las dos hojas ,cauntas veces se nos escapan las cosas que no vemos hasta que no estan.
ResponderEliminarLa receta como siempre divinisimaaaaaaa que manera mas original de servir los mejillones ,con tu permiso tomo nota.
Bicos mil y feliz semana santa wapa.
No se como haces para poder escribir estas cosas tan bonitas, tienes una mente muy superior a la media. Esta tapita o aperitivo, tiene una pinta exquisita y con unos ingredientes que normalmente tenemos por casa. Con tu permiso me quedo con la receta de esta buena tapita.
ResponderEliminarUn beso Paco.
Myriam: Agradezco mucho tu comentario.
ResponderEliminarTus nietos van a tener fiesta el día que te pongas a hacer esas ricas galletas.
Los míos se lo han pasado en grande.
Te dejo un fuerte abrazo.
kasioles
Marina-Emer: Da gusto y a la vez es estimulante, leer un comentario tuyo.
ResponderEliminarPalabras dulces y bonitas, llegan a mi corazón ¡cuánto te las agradezco!
Mi madre, en cantidad de ocasiones, es la que inspira lo que escribo, otras veces es el amor el que mueve nuestra vida y nuestra pluma.
Tienes razón, ella nunca se separará de mi lado.
Te deseo todo lo mejor en esta Semana Santa, sólo pido que nos ayude a afrontar mejor e ir salvando, los obstáculos que nos va presentando la vida.
Te dejo un fuerte abrazo en el corazón.
esas hojas se aferran a la rama como nosotros a la vida. Tanto ellas como nosotros seremos testigos de la imposibilidad de quedarnos...
ResponderEliminarMuy hermoso el texto y la receta "suena" de maravilla.
Besos
Hola: Te he descubierto y espero me hagas alñguna receta para celíacos y alérgica a la leche.
ResponderEliminarUn abraciño,
Rosa María Milleiro
Lindas hojas que dialogan, recuerdan y ríen. Ese sentimiento de cercanía por siempre, esta y estará. :)
ResponderEliminarUn abrazo.
Irmina Diaz: La verdad es que ha sido un placer para mí el entrar en tu casa ¡vaya paciencia y habilidad que tienes!
ResponderEliminarDesde aquí que dejo, una vez más, mis felicitaciones.
Cariños.
NENALINDA: Yo también estoy encantada de verte por mis pucheros.
ResponderEliminarTambién me alegra que te haya gustado mi entrada, a esas hojas las veo todos los días, siguen todavía ahí.
Disfruta de ese rico aperitivo.
Abrazos y cariños.
Paco: No lo creas, mi mente es muy normalita, lo que sucede es que vivimos tan deprisa, que hay muchas cosas, quizás insignificantes,que nos pasan desapercibidas.
ResponderEliminarComo en esta vida todo depende de la sensibilidad de cada uno, yo, al verlas y reparar en ellas, dejé rodar mi imaginación.
Disfruta de esa rica tapita.
Cariños.
TriniReina: Para contestarte, acabo de volver a leer tu comentario. No pude por menos que volver a mirar el árbol ¡qué decepción!
ResponderEliminarEl fuerte viento de esta noche y las constantes lluvias, debieron de arrancar las dos hojas que se aferraban enamoradas a la vida.
Prefiero imaginármelas volando hacia otra galaxia, juntas, muy juntas, como esos amores que perduran más allá de la muerte.
Una maravillosa utopía.
Te dejo un fuerte abrazo en el corazón.
Rosa María: Agradezco el tenerte de seguidora.
ResponderEliminarCuando se me ocurra algo rico para celíacos, lo haré para ti.
Abrazos.
Cecy: Así estaban, abrazadas, dialogando y queriéndose, pero, según le cuento a Trini Reina, esta noche el viento debió de llevárselas, ya no están.
ResponderEliminarTe dejo un fuerte abrazo.
Una entrada muy bonita, y la receta de vicio. Un abrazo Kasioles.
ResponderEliminarLOBEZNA: Agradezco mucho tu visita y las palabras que me dejas.
ResponderEliminarOtro abrazo para ti.
Los mejillones se ven exquisitos, pero tu carta, tu carta...
ResponderEliminarCuanta sensibilidad y amor despliegas en sus letras, solamente un alma llena de belleza descubre los detalles hermosos de la naturaleza y puede dialogar con ellos.
Mi siempre abrazo, querida Kasioles
P.D: No sé pero juraría ya te había comentado y no lo veo.
ALBORADA: ¡Y si supieras que yo también me he acordado de ti...!
ResponderEliminarHaciendo comentarios a amigos comunes te he visto y te deseé que te encontraras mejor, que estuvieras recogiendo energias positivas de esta primavera y que pronto, muy pronto, volvieras con tus versos,con tus escritos y con tu corazón abierto a este espacio maravilloso en el que todos te apreciamos, queremos y notamos tu falta.
Eres una excelente persona,tienes méritos suficientes para ganar cualquier batalla que se te presente y sabes, lo sabes bien, que también eres esa ALBORADA que da vida a esta blogosfera.
Con mis cariños, te dejo un fuerte abrazo.
Parece mentira querida Kasioles, el apego que podemos sentir por cosas que a otros les pasan inadvertidas. A tí te pasó con tu merendero, Yo jugaba con una tabla que quedo clavada cuando se llevaron la plaza de toros portatil de mi pueblo imaginando que era Bruce Lee. Cuando la arrancaron de allí tambien se llevaron parte de mi infancia.
ResponderEliminarBueno me consolaré leyendo tu estupendo poema y haciendo acopio de tus recetas que tienen una pinta hummmmmm. Lo dicho me encantaría que cocinaseis juntas un día. Besotes amiga.
Un aperitivo muy apetecible, y como siempre, una entrada preciosa y entrañable.
ResponderEliminarKarras: No todos pueden entender nuestros apegos, los sentimentales, aunque disfrutan también, sufren mucho más.
ResponderEliminarEncantada de cocinar un día con Mar.
Abrazos y cariños para compartir.
Las Recetas de Manans: Gracias por estar ahí, por tus palabras y por tu tiempo.
ResponderEliminarMe alegra de que te haya gustado mi entrada.
Cariños.