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sábado, 19 de octubre de 2013

RECETA DE POLLO CON SHIITAKES Y VERDURAS.

Querida madre: Esta carta la he escrito el 15 de Agosto, la encontré el otro día cuando fui al pueblo a recoger ciruelas, también encontré un poema que había escrito este verano:



 
Y mirando siempre al cielo
Viendo salir a Selene
Para iluminar la tierra,
Los días en que se hace grande
Tengo mi cita con ella.
Y tú y yo sabemos
 
 
 
Que en las noches
 Cuando la  luna está llena
Cuando el sol se esconde
Y casi no hay estrellas
Tenemos que mirar al cielo
Para sentirnos más cerca.
Y tu mirada y la mía
En un abrazo de amor
Quedan en la luna impresas
Cuando tiene resplandor.
Y tus ojos en mis ojos
Corazón con corazón
Dos almas que tanto se quieren
No admiten separación
Y buscan, en la luna llena
La aliada de su amor.
 

 
 
La carta dice así:

Hoy, como uno de tantos días de este verano, hemos cenado al aire libre. Mis hijos ya se han marchado y yo me he quedado con dos de mis nietos Laura y Alexis.
Hace una noche fenomenal, con la temperatura idónea para sentirme a gusto sentada en la terraza y mantener contigo una cariñosa charla escrita.
Sabes que, estando en el campo, casi no me queda tiempo para escribir, me paso el día metida en la cocina.
Hoy les he preparado un plato que no había hecho nunca, les ha gustado tanto, que después te digo la receta.
¡Qué bien me siento hablando contigo! Estos momentos de tranquilidad me relajan y hacen que disfrute de mis recuerdos. Sólo se oye, a mi alrededor, el canto de una cigarra, es incansable, no para.

Acabo de apagar la luz que ilumina la terraza, quería hablarte mirando al cielo, contemplando las estrellas, de esta forma me creo que estoy más cerca de ti. Pero pronto me he desilusionado, la luna ha salido y, aunque no está llena, sí en cuarto creciente, es lo suficiente para que no me deje ver el cielo estrellado.
De todas formas, sé que estás ahí y, aunque no te vea, te siento y te imagino a mi lado.
Hoy, casualmente, estuvimos hablando de ti en la sobremesa, recordábamos la boda de Willi y lo elegante que habías ido con tu traje largo y capa de terciopelo ¡qué linda estabas!
Yo presumía de madre y tú y Anthony estabais orgullosos de mí.
Mejor voy a cambiar de tema.  Paso a dejarte la receta que te he prometido: POLLO CON SHIITAKIS.

INGREDIENTES: Un pollo troceado, 300 g de shiitakes ( o un surtido de setas al gusto, también lo venden congelado) una cebolla grande o dos puerros, 2 zanahorias, un pimiento verde, una hoja de laurel, un tomate, 5 dientes de ajo, un ramillete de perejil, un vaso de vino blanco, agua, aceite y sal.
 
 
PREPARACIÓN:

1-     En una cazuela amplia, poner aceite hasta que cubra el fondo. Añadir tres dientes de ajo laminados y dejar que tomen color.
 
 

2-     Con el aceite caliente, echar los trozos de pollo con la hoja de laurel y dejar que se doren bien por todas partes, de esta forma, los jugos quedarán dentro.
 
 

3-     Sobre los trozos de pollo, ya dorados, echamos la cebolla picada junto con el resto de las verduras, menos las setas. Rehogar bien todo junto y dejar pochar de 10 a 15 minutos. Pasado el tiempo,  añadir las setas troceadas.
 
 

4-     Mientras se va pochando, hacer un majado en el mortero con dos dientes de ajo troceados, un ramillete de perejil y sal gorda.
 
 

5-     Echar sobre el majado el vino blanco, remover y volcar sobre el pollo y verduras. Subir el fuego para que se evapore el alcohol. Añadir también un poco de agua y el punto de sal. Dejar hasta que el pollo esté en su punto.
 
 

6-     Llevar a la mesa con su salsa y verduras. Disfrutad, está buenísimo.
 
 

Y volviendo a recordar el álbum de la boda de Willi, que estuvimos viendo en la sobremesa, siento que estás conmigo y te abrazo fuerte con gran cariño.
 

                                        Kasioles

sábado, 12 de octubre de 2013

UN DIA DULCE CON MERMELADA DE PIMIENTOS


Querida madre: Otra semana se ha pasado y si yo pudiera…me encantaría haber detenido el tiempo, hacer instantes eternos y emparedarme en sus brazos que son un dulce refugio de amor.
Si yo pudiera, madre…detendría las horas para hacer de cada minuto años y aún seguiría pegada a vuestro corazón.
Hoy, precisamente hoy, quiero dejarle a mi amor, una muestra de cariño, ese cariño inmenso que nos ata y enamora como niños.
 

 
 
Sin pretender ser poeta
Voy a decirte, mi vida
Que hoy mi corazón late
De amor, de ilusión y dicha.
Se agolpan los sentimientos
Se apresuran por salir
Tengo que abrirles la puerta
Para mostrar mi sentir.
 Y ya muy de mañana
Al poco de amanecer
Te abrazo fuerte y te beso
Y aunque no te digo nada
Así muestro mi querer. 
Y al mirarte…
Enredada en tu mirada
Descubro que está imantada
Y me atrae enamorada
Haciéndome muy feliz.
Y cuando estoy en tus brazos
Es cuando mi corazón habla
No se puede contener
Le excita la pasión de tu mirada.
Y con rubor en mi piel
Al sentirme tan atrapada
Te digo amor, que te quiero
Que mi cariño es sincero
Que no puedo vivir sin ti
Que soy tuya en cuerpo y alma
Y que…
¡Mil cosas más, porque estoy enamorada!

 
Madre, llevo una semana sin parar. Tras la cosecha de alubias verdes, recogí pimientos, tomates y me he dedicado a hacer conserva. Ya sabes la que se prepara en la cocina hasta que se recoge todo.

Unos compañer@s del trabajo de Lucho, quieren que les diga la receta de una mermelada de pimientos que está riquísima con queso.

Para complacerlos, la he preparado así:

INGREDIENTES: Un kilo de pimientos rojos (he utilizado para la mermelada aquellos que tenían alguna maca), 500 g de azúcar, dos zanahorias, 50 ml de agua y otro tanto de vinagre de vino blanco (el vinagre se puede sustituir por el zumo de dos limones).
 
 
 
 
 
PREPARACIÓN:

1-  Lavar los pimientos, secarlos y cortarlos en trozos provechando la parte que está sin dañar. Pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas finas.
 
 
 
2- En una cazuela grande, echar los pimientos , el azúcar, las zanahorias, el agua y el vinagre o el zumo de limón (como más guste).


3-  Poner la cazuela sobre el fuego, no fuerte, remover un rato y el azúcar se disolverá rápido.


4-Dejar cocer a fuego moderado. Remover de vez en cuando, con una cuchara de madera,  para que no se agarre al fondo. Mantener la cocción de 30 a 40 minutos, hasta que los pimientos estén bien tiernos.
 
 
 
5-Pasar los pimientos, las zanahorias y parte del jugo de la cocción, a un vaso de la batidora, el resto del jugo se reservará, Triturar con ayuda de la batidora eléctrica.
 
 
6-Si la mermelada quedase muy espesa, se irá añadiendo, poco a poco, el jugo reservado hasta obtener la consistencia deseada.
 

7-Rellenar, con la mermelada obtenida, unos botes esterilizados, tapar y dejar enfriar dándoles la vuelta, es decir, con la tapa para abajo, se hará el vacío una vez que se hayan enfriado.
 
 
8-Disfrutad de ella, es deliciosa con queso de cabra.

Aunque parezca mucha cantidad el poner un kilo de pimientos, una vez hechos y triturados, se quedan en la mínima expresión y sólo he rellenado con ello tres tarros no muy grandes.

Y felicitando a todas mis amigas que se llamen Pilar, en especial a una de mis abuelas, doy por  finalizada mi carta, pero antes quiero enviarte mis cariños en un abrazo muy especial, tan especial como este día.

Más cariños.

                             Kasioles

sábado, 5 de octubre de 2013

ESTA SEMANA, EMPANADA DE SARDINAS CON PIMIENTOS DE LA HUERTA


Querida madre: Te darás cuenta que el tiempo no para y llegó otro Otoño.
Un Octubre que se contradice con los sentimientos que experimenté hace muchos años, todo era emoción, alegría, todo un bello sueño que acababa feliz, como sucedía en los cuentos que yo leía.
Era un día hermoso que amaneció con sol, el cielo se vistió de fiesta y eligió su mejor vestido azul para hacerme compañía.
 
¡Todavía me parece escuchar la música celestial que los ángeles, aquél día, entonaron para mí, como premio al gran amor que sentía!
 
¡Y pensar que todo ocurrió en otoño…!
Pero cambio de tema.
Hoy quiero mandarte algo que he encontrado, es una canción de antaño, de tu época, la canta  Libertad Lamarquez, como te gustaba tanto… por eso quiero darte esta alegría.

 

 

Este verano, durante mi descanso en el pueblo, sabes que no he dejado de escribir. Un día del mes de Agosto, en una de esas noches en que no dormía, mientras miraba al cielo, me puse a plasmar lo que sentía:

 

Llevo ya años subiendo
Una rugosa montaña
Hay veces que me detengo
A contemplar lo que falta.
Otras, sin querer, resbalo
Y retrocedo jornadas
Sin ilusión y cansada
Reinicio la escalada.
El camino es pedregoso
Con espinos entre zarzas
A veces me hacen llorar
Mas no detengo mi marcha.
Debo llegar a la cima
Tengo que encontrar consuelo
Deseo pedirle al cielo
Que me devuelva la paz
Que he perdido tras un duelo.

 
Y ahora llega la hora de meterme en la cocina. Nunca he preparado una empanada. Hoy la haré con unas sardinas fresquísimas que he encontrado en el mercado.

INGREDIENTES: Tres cebollas, uno o dos pimientos rojos, un kilo de sardinas, tres cucharadas de salsa de tomate, dos planchas de hojaldre, un huevo, un poco de harina, aceite y sal.
 
 
PREPARACIÓN:

1-    Empezaremos por lo más entretenido, hay que limpiar bien las sardinas, sacarles las escamas, la espina central, las laterales y dejar los dos lomos limpios. Reservar.
 
 

2-    Pelar las cebollas, cortarlas en juliana, hacer lo mismo con el pimiento rojo. Reservar.
 
 

3-     En una cazuela con un poco de aceite, lo dejamos calentar y añadimos la cebolla y el pimiento, poner el punto de sal y se dejar pochar muy lentamente.
 
 

4-    Cuando la  cebolla tiene un color transparente y un aspecto meloso, se retira del fuego y se pasa, junto con el pimiento, a un bol.
 
 

5-    Añadir las tres cucharadas de salsa de tomate. Remover para mezclar.
 
 

6-    Espolvorear harina sobre la mesa de trabajo, apoyar la plancha de hojaldre y extenderla con un rodillo, a la medida de la placa de horno.
 
 

7-    Cubrir toda la superficie con la cebolla y el pimiento.
 
 

8-    Encima colocar los lomos de sardinas con la piel para abajo, salar ligeramente.
 
 

9-   Cubrir con la otra plancha de hojaldre extendida.
 
10-  Barnizar la superficie con el huevo batido ayudándonos de un pincel y cerrar los bordes de la empanada.

 
11-  Hacer un hueco central, para que respire y adornar a gusto con los sobrantes del hojaldre.
 
12-  Precalentar el horno a 180 grados, meter la empanada y dejar unos 15-20 minutos hasta que esté completamente dorada por todas partes.
 
 

Tengo amig@s a los que no les gusta la cebolla, si la hacen con puerros pochados, también está deliciosa.
 
Madre, este fin de semana vendrán todos a verme, lo celebraremos y nos seguiremos acordando de ti.

Abrazos y cariños de toda la familia.

                                         Kasioles

viernes, 27 de septiembre de 2013

PARA HOY, ALUBIAS VERDES CON ATÚN.


 
Querida madre: Hoy voy a comenzar escribiendo algo para Anthony, seguro que se va a alegrar.

 

 PARA TI
Y tú me acostumbraste
A tenerte a mi lado
A mimarme en silencio
Aún estando callado.
Y tú me acostumbraste…
A vivir con caricias
A sonreírle a la vida
Imitando tus risas.
Y tú me acostumbraste…
A sentir el latido
De tu corazón amante
Que vibraba junto al mío.
Y tú me acostumbraste…
A quererte, a adorarte
Porque primero sembraste
Amor por mí a cada instante.
Y me acostumbraste, amor
A ese beso, a esa caricia
A ese abrazo y a ese achuchón
Con que mis días alegras
Llenándolos de pasión

 
Madre, lo peor de tener un huerto, es recoger la cosecha, una que está acostumbrada a estar sentadita delante de una pantalla y a poco más, eso de doblar el esqueleto…. ¡qué mal lo llevo! Y no es porque no me guste, es que los años, querida madre, no perdonan y la falta de práctica, también influye.

Pese a todo, he recogido un montón de alubias verdes, como verás las hay de dos clases, unas son redondillas y las otras son las planas, las que acostumbramos a ver en todos los mercados.
 
 
Una parte la he preparado para congelar, envasándolas al vacío una vez limpias, lavadas, secadas y troceadas, con  la otra, he preparado esta rica y fresca receta.
 
 

 
INGREDIENTES: Un kilo y medio de alubias verdes, 6 zanahorias, dos latas de atún en aceite, cuatro huevos cocidos, 6 pepinillos en vinagre, una cebolleta o un puerro y medio bote de mayonesa.
 
 
 
 
PREPARACIÓN:

1-   Lavar las alubias verdes, quitarles las puntas y las hebras (si las tuviesen) trocearlas y reservar.

2-      Pelar las zanahorias y cortarlas en rodajas, juntar con las alubias verdes, reservar.
 
 
 

3-      En agua hirviendo con sal, poner a cocer las alubias verdes con las zanahorias. En olla a presión, con 10 minutos es suficiente.

4-      Cocer los huevos durante diez minutos, pelar y reservar.

5-      En una picadora o a mano, partir en trocitos muy pequeños los pepinillos, los huevos y la cebolleta.
 
 

6-      En un bol, juntar el picadillo anterior con el bonito desmenuzado y la mayonesa, mezclar bien y reservar.
 
 

7-      Una vez cocidas las alubias verdes y zanahorias, se escurren bien y se procede a montar el plato.

8-      Para presentarlo, utilizaremos un aro redondo de acero inoxidable, yo improvisé uno sacándolo de una botella de plástico que contenía agua.
 

9-      Rellenar el aro con alubias verdes y zanahorias, presionar un poco, rematar con la mezcla de atún y mayonesa.

10- Levantar con cuidado el aro, decorar a gusto y servir.


 

Han llegado mis nietos, están deseando que les deje el ordenador, acabo ya, te dejo un fuerte abrazo y Laura me dice que te quiere mucho.

Hasta la próxima semana.

Más cariños.

                    Kasioles