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domingo, 6 de abril de 2014

TARTA-BIZCOCHO DE NARANJA



Querida madre: Está lloviendo, vuelve el frío, el sol se oculta tras las nubes y tu hija, quizás influenciada por lo gris de la mañana, contempla, a través de los cristales de su ventana, el otro lado de la calle.

Lo primero que veo, es una pareja que comparte un paraguas, recorro con la vista la calle mojada y mis ojos se paran en el nido de la urraca, está vacío, como las ramas a las que todavía les faltan sus hojas.

Hoy no podré escribir a una primavera en flor, la nostalgia se ha colado por las rendijas de mi ventana y hasta noto que va acompañada de un aire helador, se enfurece y azota las ramas de ese árbol que sostiene el nido, ahora está vacío.

No puedo por menos que hacerme una pregunta: ¿Dónde estará la urraca? Seguro que se fue de excursión, espero que, en el camino, pueda encontrar lo que busca y así regresen los dos.

Instintivamente, voy a la cocina, preparo una taza de café, la voy tomando lentamente y, el líquido oloroso que ha perfumado mi cocina, me hace entrar en calor y noto que quiero escribir, algo saldrá de mi corazón:

 

  
Un día más que amanece
Otra noche sin tu amor
Un insomnio que hace largas
Las horas sin tu calor.

Sin escuchar el susurro
Y notar la suave brisa
Que salía de tus labios
Mezclada con tu sonrisa.

Sin ese sentir de amparo
Sin el abrazo apretado
Cuando compartía contigo
Lo que surgía a diario.

Sin esos otros momentos
En que estando tan callados
Dábamos gracias al cielo
Por habernos encontrado.

Porque tú y yo, mi amor
Nacimos para abrazarnos
Para querernos, amarnos
Para descubrir la vida

Y notar que aquí, en la tierra
También se vive en el cielo
Cuando estaba entre tus brazos
Y me decías:¡ Te quiero ¡


Y ahora paso a escribir la receta de una tarta- bizcocho que ha surgido de casualidad.


INGREDIENTES: Una lámina de hojaldre redonda, tres huevos, 100g de harina, 125g de mantequilla, medio sobre de levadura Royal, 100g de azúcar, el zumo de una naranja y las ralladuras de la naranja y un limón.



INGREDIENTES PARA EL SIROPE: Dos naranjas, cuatro cucharadas de agua y 2-3 cucharadas de azúcar.



 PREPARACIÓN:

1-En un cuenco, poner los tres huevos con el azúcar. Batir hasta que estén espumosos.



2-Mezclar la harina con la levadura e ir añadiéndola, poco a poco, a la mezcla de huevos sin dejar de batir.



3-Derretir, durante unos minutos, la mantequilla en el microondas y agregarla a la mezcla anterior.

 
4- Hacer ralladuras de la piel de una naranja y de un limón, reservarlas. Exprimir una naranja y reservar su zumo.



5- Regar con el zumo de naranja y aromatizar con las ralladuras de naranja y de limón.



6- Batir para mezclar hasta obtener una mezcla homogénea. Reservar.



7-Engrasar con mantequilla un molde redondo desmontable.



8- Cubrir el fondo y paredes del molde con la lámina de hojaldre, presionar para que se adhiera a las paredes y cortar los bordes sobrantes.




9- Pinchar el fondo y paredes del hojaldre para evitar que suba.



10- Rellenar con la mezcla reservada.


11-Meter al horno precalentado a 180 grados durante 40 minutos.



12- Cuando está, se retira del horno y se deja templar.



PREPARACIÓN DEL SIROPE:

1-Sobre el fuego, poner un cazo con el jugo de las 2 naranjas, 2-3 cucharadas de azúcar y 4 cucharadas de agua. Llevar a ebullición removiendo para que se disuelva bien el azúcar.



2- Pinchar toda la superficie del bizcocho y volcar por encima el sirope templado, rápidamente se absorberá. Decorar con medias rodajas de naranja y unas hojas de menta. Servir.



 Las semanas vuelan, se acerca Semana Santa, son días para reflexionar, sabes que me acordaré mucho de tí.


Pero volveré, quiero que nunca te falte mi abrazo, hoy te lo dejo con un cariño muy especial.


                         Kasioles

sábado, 29 de marzo de 2014

COCOCHAS CON GUISANTES Y MEJILLONES

Querida madre: Ayer, una amiga me ha enviado un vídeo muy bonito, en cada secuencia, lleva frases relacionadas con la vida. Así de simple ¡como si la vida se pudiese resumir en dos minutos de reflexiones que sobre ella se hacen!

Comprendo y valoro todo lo positivo que encierra, hay consejos abundantes para no dejarla escapar, tú sabes, más o menos, a lo que me refiero: Hay que vivirla, valorarla, disfrutarla, aprovecharla etc, etc.
Yo añadiría que hay que sentirla, amarla y palpar cada uno de los  momentos de felicidad que nos brinda, exprimir su esencia al máximo y lograr que queden grabados a fuego en nuestra alma ¡no vaya a ser que la misma vida nos condene un día a tener que vivir de recuerdos!
Pensativa, y mirando a través de los cristales de mi ventana, desde donde veo esos árboles, todavía desnudos, por el frío que sigue haciendo en esta tierra…
Observo, desde hace ya unos días, a una sola urraca que está construyendo un nuevo nido, nunca está acompañada y siento pena por ella, ilusión debe tener, cuando está tan afanada, pero habrá ratos que diga ¡pero que triste es mi vida! Y pensará en su pareja, en los momentos de amor y, en sus instantes de queja, cuando la añoranza llega, se repetirá mil veces ¿qué estoy haciendo en la vida si ya no tengo tu amor?

No lo pensé más, rápido cogí un bolígrafo y me puse a escribir:





Yo no concibo, amor mío
Una vida sin tu amor
Sin verte cada mañana
Y aspirar tu dulce olor.

Sin sentir esa caricia
Suave como una flor
Sin  el beso en la mejilla
Que es mi fuente de calor.

Sin el abrazo apretado
Y el latir apresurado
Cuando juntos me susurras
Palabras de enamorado.

Sin tener nadie en la mesa
Que me alabe la comida
Que preparo con cariño
Para recibirte: ¡Mi vida!

Sin ver tu cara radiante
Tus ojos y tu semblante
Y la sonrisa encendida
Cuando te beso y te digo:
¡Eres la razón de mi vida!

Y ahora hago un alto en el camino, me voy a comprar unas cocochas para preparar la receta de esta semana.
Ya de regreso, me voy a la cocina para preparar estas cocochas de bacalao que acabo de traer.
INGREDIENTES: Medio kilo de cocochas de bacalao, un kilo de mejillones, 250 g de guisantes desgranados, un vaso de vino blanco, otro del caldo de la cocción de los mejillones, una cebolleta o dos puerros, una cucharada de harina, dos dientes de ajo, dos huevos cocidos, perejil picado, aceite y sal.


PREPARACIÓN:
1-Limpiar los mejillones sacándoles las barbas, ponerlos en una cazuela con el vino blanco y dejar que se abran al vapor.

2-Cocer los huevos durante diez minutos. Pelar y reservar.

3-Poner en una cazuelita los guisantes con agua y sal, dejar cocer hasta que estén blandos. Colar y reservar.

4-Picar la cebolleta o los puerros, picar también el perejil. Reservar.

5-Retirar la carne de los mejillones de sus cáscaras, reservar algunos para decorar.

6-Poner sobre el fuego una cazuela baja y amplia, echar aceite, que cubra el fondo, y añadir los dos dientes de ajo laminados, dejar que tomen color  e incorporar la cebolleta muy picadita. Dejar pochar.

7-Una vez pochada, se añade la harina, remover y cocinar un ratito la harina. Regar con el agua colada de la cocción de los mejillones, remover.


8-Añadir las cocochas y el perejil picadito, dejar cocer cinco minutos.

9-Incorporar los mejillones y los guisantes, mezclar y dejar que de un hervor todo junto.



10-Decorar con el huevo y los mejillones (sólo con una de sus cáscaras). Servir.

Y ahora ya solo me queda enviarte un abrazo muy especial con los cariños de tu hija.

                           Kasioles 

viernes, 21 de marzo de 2014

MEJILLONES AL AJO ARRIERO


Querida madre: Mucho he sentido no poder escribirte la semana anterior. He estado muy ocupada ayudando en el pueblo.

La verdad, es que ya tenía una carta preparada para enviártela, pero he cambiado rápidamente de opinión.

Debo apresurarme para felicitar al amigo que acaba de publicar un nuevo libro: VERSANDO SENTIMIENTOS, es su título.

La mayoría de las personas que nos visitan, lo conocen y tú, madre, también sabes que es un fiel seguidor nuestro.

Me estoy refiriendo a ANDRÉ DE ÁRTABRO, el que escribe en NEREIDAS, su blog favorito.

Lleva años surcando la blogosfera y tejiendo estelas de invisibles hilos de amor.

Con la buena intención de que su libro pueda llegar hasta los más apartados rincones y estimular su lectura, quisiera saber transmitiros todo el potencial de amor que encierra ¡tarea muy difícil para salir de unos pucheros!

Me siento una privilegiada por tener el libro y, pese a que todavía no he completado su lectura, puedo deciros, sin equivocarme, que todo él es un compendio de amor, cariño y pasión. Sentimientos tan especiales, por haberlos compartido, que se mantienen en el tiempo y, según se va leyendo, notas que te enganchan y que el corazón palpita más acelerado porque te hace valorar o revivir un amor dormido.

Yo diría, ya para terminar, que es el poeta del mar y del amor. 
¡FELICIDADES! Querido amigo.

Y como a este libro sólo se le puede acompañar con amor, ahí os dejo una música preciosa y un poema made in Kasioles:



Como una flor que se abre
Mis brazos rodean tu cuello
Y te aprieto entre mis manos
Porque deseo tus besos.

El olor que al acercarme
Va manando de tu cuerpo
Despierta en mi corazón
Los más dulces sentimientos.

¡Amor! Quisiera ser para ti
Una flor de primavera
Siempre estar fresca y lozana
Y dispuesta a que me quieras.

Quiero detener el tiempo
Para que dure el momento
Que hoy revive mi alma
Mientras me pego a tu cuerpo.

¡Bésame amor!
Bésame y ámame
Yo sigo pensando en ti
Y tú vendrás a buscarme.

En las noches estrelladas
Cuando la luz de un lucero
Me acaricie con sus rayos
Y haga que vibre mi cuerpo…
Sabré que me estás mirando
Y yo escucharé: ¡Te quiero!

Y ahora voy a preparar unos mejillones exquisitos, no exagero, se permite hasta chupar la cáscara y cogerlos con los dedos.
INGREDIENTES: Uno o dos kilos de mejillones, dos puerros o dos cebolletas, dos hojas de laurel, un vaso de vino blanco y medio vaso de agua, dos o cuatro dientes de ajo, una cucharada de pimentón dulce o con mezcla de picante (a gusto) aceite y parte del agua de la cocción de los mejillones.

PREPARACIÓN:
1-  Primero hay que limpiar bien los mejillones, les sacaremos todas las barbas y las adherencias que puedan ir pegadas a sus conchas. Ponerlos en una cazuela al fuego con: Un poco de agua, el vino blanco y el laurel. Tapar la cazuela y esperar a que se abran.

 

2- Retirar y desechar una de las conchas, dejar la otra donde está adherido el mejillón. Colar el agua de la cocción y reservar.
3-Picar finamente los dos puerros y ponerlos a pochar en una sartén con un poco de aceite.






4- Reservar el puerro pochado y un poco del líquido de la cocción de los mejillones.
5-       Poner en una sartén aceite (que cubra el fondo) dejar calentar y añadir los dos dientes de ajo picaditos, dejar que tomen color.
6- Separar la sartén del fuego y añadir el pimentón, el puerro pochado y parte del líquido de los mejillones. Remover.
7-       Volcar el ajo arriero de puerro sobre los mejillones.

8- Servir y disfrutad. Están para comérselos. Para aquellos que no les guste ver en la salsa los trocitos de puerro o cebolleta, les aconsejo que la trituren antes de utilizarla.

Es una receta que, por su sencillez, no falla nunca, su precio es asequible y en cuanto a propiedades… nos proporcionan proteínas de calidad, lo cual quiere decir que contienen muchos aminoácidos de los llamados indispensables, aportan vitaminas del grupo B y minerales, también hierro, yodo y magnesio, son cardiosaludables. Si a todo esto añadimos que tienen pocas calorías, que también contienen potasio, que controlan la hipertensión  y ayudan a mantener los niveles de colesterol…. Ya os estoy viendo yendo a comprar mejillones para prepararlos como mejor os apetezca.
Yo volveré a ponerlos de entrante este sábado o  domingo, nos reuniremos todos.
Madre, nos acordaremos de ti.
Por anticipado, ya te mando sus cariños y un abrazo muy fuerte de tu hija.
                     Kasioles