Seguidores

sábado, 29 de marzo de 2014

COCOCHAS CON GUISANTES Y MEJILLONES

Querida madre: Ayer, una amiga me ha enviado un vídeo muy bonito, en cada secuencia, lleva frases relacionadas con la vida. Así de simple ¡como si la vida se pudiese resumir en dos minutos de reflexiones que sobre ella se hacen!

Comprendo y valoro todo lo positivo que encierra, hay consejos abundantes para no dejarla escapar, tú sabes, más o menos, a lo que me refiero: Hay que vivirla, valorarla, disfrutarla, aprovecharla etc, etc.
Yo añadiría que hay que sentirla, amarla y palpar cada uno de los  momentos de felicidad que nos brinda, exprimir su esencia al máximo y lograr que queden grabados a fuego en nuestra alma ¡no vaya a ser que la misma vida nos condene un día a tener que vivir de recuerdos!
Pensativa, y mirando a través de los cristales de mi ventana, desde donde veo esos árboles, todavía desnudos, por el frío que sigue haciendo en esta tierra…
Observo, desde hace ya unos días, a una sola urraca que está construyendo un nuevo nido, nunca está acompañada y siento pena por ella, ilusión debe tener, cuando está tan afanada, pero habrá ratos que diga ¡pero que triste es mi vida! Y pensará en su pareja, en los momentos de amor y, en sus instantes de queja, cuando la añoranza llega, se repetirá mil veces ¿qué estoy haciendo en la vida si ya no tengo tu amor?

No lo pensé más, rápido cogí un bolígrafo y me puse a escribir:





Yo no concibo, amor mío
Una vida sin tu amor
Sin verte cada mañana
Y aspirar tu dulce olor.

Sin sentir esa caricia
Suave como una flor
Sin  el beso en la mejilla
Que es mi fuente de calor.

Sin el abrazo apretado
Y el latir apresurado
Cuando juntos me susurras
Palabras de enamorado.

Sin tener nadie en la mesa
Que me alabe la comida
Que preparo con cariño
Para recibirte: ¡Mi vida!

Sin ver tu cara radiante
Tus ojos y tu semblante
Y la sonrisa encendida
Cuando te beso y te digo:
¡Eres la razón de mi vida!

Y ahora hago un alto en el camino, me voy a comprar unas cocochas para preparar la receta de esta semana.
Ya de regreso, me voy a la cocina para preparar estas cocochas de bacalao que acabo de traer.
INGREDIENTES: Medio kilo de cocochas de bacalao, un kilo de mejillones, 250 g de guisantes desgranados, un vaso de vino blanco, otro del caldo de la cocción de los mejillones, una cebolleta o dos puerros, una cucharada de harina, dos dientes de ajo, dos huevos cocidos, perejil picado, aceite y sal.


PREPARACIÓN:
1-Limpiar los mejillones sacándoles las barbas, ponerlos en una cazuela con el vino blanco y dejar que se abran al vapor.

2-Cocer los huevos durante diez minutos. Pelar y reservar.

3-Poner en una cazuelita los guisantes con agua y sal, dejar cocer hasta que estén blandos. Colar y reservar.

4-Picar la cebolleta o los puerros, picar también el perejil. Reservar.

5-Retirar la carne de los mejillones de sus cáscaras, reservar algunos para decorar.

6-Poner sobre el fuego una cazuela baja y amplia, echar aceite, que cubra el fondo, y añadir los dos dientes de ajo laminados, dejar que tomen color  e incorporar la cebolleta muy picadita. Dejar pochar.

7-Una vez pochada, se añade la harina, remover y cocinar un ratito la harina. Regar con el agua colada de la cocción de los mejillones, remover.


8-Añadir las cocochas y el perejil picadito, dejar cocer cinco minutos.

9-Incorporar los mejillones y los guisantes, mezclar y dejar que de un hervor todo junto.



10-Decorar con el huevo y los mejillones (sólo con una de sus cáscaras). Servir.

Y ahora ya solo me queda enviarte un abrazo muy especial con los cariños de tu hija.

                           Kasioles 

viernes, 21 de marzo de 2014

MEJILLONES AL AJO ARRIERO


Querida madre: Mucho he sentido no poder escribirte la semana anterior. He estado muy ocupada ayudando en el pueblo.

La verdad, es que ya tenía una carta preparada para enviártela, pero he cambiado rápidamente de opinión.

Debo apresurarme para felicitar al amigo que acaba de publicar un nuevo libro: VERSANDO SENTIMIENTOS, es su título.

La mayoría de las personas que nos visitan, lo conocen y tú, madre, también sabes que es un fiel seguidor nuestro.

Me estoy refiriendo a ANDRÉ DE ÁRTABRO, el que escribe en NEREIDAS, su blog favorito.

Lleva años surcando la blogosfera y tejiendo estelas de invisibles hilos de amor.

Con la buena intención de que su libro pueda llegar hasta los más apartados rincones y estimular su lectura, quisiera saber transmitiros todo el potencial de amor que encierra ¡tarea muy difícil para salir de unos pucheros!

Me siento una privilegiada por tener el libro y, pese a que todavía no he completado su lectura, puedo deciros, sin equivocarme, que todo él es un compendio de amor, cariño y pasión. Sentimientos tan especiales, por haberlos compartido, que se mantienen en el tiempo y, según se va leyendo, notas que te enganchan y que el corazón palpita más acelerado porque te hace valorar o revivir un amor dormido.

Yo diría, ya para terminar, que es el poeta del mar y del amor. 
¡FELICIDADES! Querido amigo.

Y como a este libro sólo se le puede acompañar con amor, ahí os dejo una música preciosa y un poema made in Kasioles:



Como una flor que se abre
Mis brazos rodean tu cuello
Y te aprieto entre mis manos
Porque deseo tus besos.

El olor que al acercarme
Va manando de tu cuerpo
Despierta en mi corazón
Los más dulces sentimientos.

¡Amor! Quisiera ser para ti
Una flor de primavera
Siempre estar fresca y lozana
Y dispuesta a que me quieras.

Quiero detener el tiempo
Para que dure el momento
Que hoy revive mi alma
Mientras me pego a tu cuerpo.

¡Bésame amor!
Bésame y ámame
Yo sigo pensando en ti
Y tú vendrás a buscarme.

En las noches estrelladas
Cuando la luz de un lucero
Me acaricie con sus rayos
Y haga que vibre mi cuerpo…
Sabré que me estás mirando
Y yo escucharé: ¡Te quiero!

Y ahora voy a preparar unos mejillones exquisitos, no exagero, se permite hasta chupar la cáscara y cogerlos con los dedos.
INGREDIENTES: Uno o dos kilos de mejillones, dos puerros o dos cebolletas, dos hojas de laurel, un vaso de vino blanco y medio vaso de agua, dos o cuatro dientes de ajo, una cucharada de pimentón dulce o con mezcla de picante (a gusto) aceite y parte del agua de la cocción de los mejillones.

PREPARACIÓN:
1-  Primero hay que limpiar bien los mejillones, les sacaremos todas las barbas y las adherencias que puedan ir pegadas a sus conchas. Ponerlos en una cazuela al fuego con: Un poco de agua, el vino blanco y el laurel. Tapar la cazuela y esperar a que se abran.

 

2- Retirar y desechar una de las conchas, dejar la otra donde está adherido el mejillón. Colar el agua de la cocción y reservar.
3-Picar finamente los dos puerros y ponerlos a pochar en una sartén con un poco de aceite.






4- Reservar el puerro pochado y un poco del líquido de la cocción de los mejillones.
5-       Poner en una sartén aceite (que cubra el fondo) dejar calentar y añadir los dos dientes de ajo picaditos, dejar que tomen color.
6- Separar la sartén del fuego y añadir el pimentón, el puerro pochado y parte del líquido de los mejillones. Remover.
7-       Volcar el ajo arriero de puerro sobre los mejillones.

8- Servir y disfrutad. Están para comérselos. Para aquellos que no les guste ver en la salsa los trocitos de puerro o cebolleta, les aconsejo que la trituren antes de utilizarla.

Es una receta que, por su sencillez, no falla nunca, su precio es asequible y en cuanto a propiedades… nos proporcionan proteínas de calidad, lo cual quiere decir que contienen muchos aminoácidos de los llamados indispensables, aportan vitaminas del grupo B y minerales, también hierro, yodo y magnesio, son cardiosaludables. Si a todo esto añadimos que tienen pocas calorías, que también contienen potasio, que controlan la hipertensión  y ayudan a mantener los niveles de colesterol…. Ya os estoy viendo yendo a comprar mejillones para prepararlos como mejor os apetezca.
Yo volveré a ponerlos de entrante este sábado o  domingo, nos reuniremos todos.
Madre, nos acordaremos de ti.
Por anticipado, ya te mando sus cariños y un abrazo muy fuerte de tu hija.
                     Kasioles

domingo, 9 de marzo de 2014

TAJ-ROLLITOS DE ESPÁRRAGOS



 

Querida madre: Me acaban de enviar un correo con una impresionante foto del Taj Mahal, y me ha hecho volver a recordar la preciosa historia de amor que encierra.

 
Hoy, como si de un precioso cuento se tratara, lo resumiré para ti y, al mismo tiempo, reviviré aquellos dulces momentos cuando tú, sentada en mi  cama, me contabas aquellas preciosas historias que te inventabas para que durmiese feliz.

 
A principios del Siglo XVII, un príncipe heredero del gran Imperio Mogol, conoció a Mumtaz Mahal, una linda princesa de 19 años, se enamoró  profundamente de ella, pero aún  tuvo que esperar cinco largos años hasta poder convertirla en su esposa.  

Vivieron un amor intenso, apasionado, uno de esos amores que merecen ser recordados por dejar profunda huella pero, muchas veces, el destino se vuelve cruel, despiadado, tanto…que ella muere cuando da a luz a su hijo número catorce.

Presintiendo su muerte, le pide a su marido, antes de morir, que le hiciese cuatro promesas:

  • Que construyera una tumba para ella.
  • Que se volviese a casar.
  • Que fuera buen padre con sus hijos y que visitara su tumba en cada aniversario de su muerte.

Shoah Jahan comenzó la construcción de la tumba a orillas del río Yamuna. Miles de personas trabajaron en la obra durante más de 20 años. Levantaron un monumento en mármol blanco en el que se fusionan la arquitectura hindú con la persa-musulmana.

Tanto el interior como el exterior de la tumba, se adornó con piedras preciosas traídas de lejanos países.

Su desbordado amor, al tratar de cumplir la promesa hecha,  le llevó a la ruina y a la pérdida del trono.

Fue derrocado por uno de sus hijos y encerrado en el Fuerte de Agra.

Allí permaneció privado de libertad el resto de su vida pero, tras las rejas de su prisión, podía contemplar la maravillosa obra que había dedicado a su esposa. Hoy en día, es el monumento más impresionante de la India y yo creo que, el visitante que tenga la suerte de poder verlo, tendrá que sentir en su rostro, una caricia de amor que es como un dulce beso de bienvenida.

Después de haber leído esta historia, he escrito:


 Yo haría para ti
Un monumento de amor
Lo llenaría de besos
Como pétalos de flor.
Mi Taj Mahal sería
Un nidito para dos
Donde tú y yo, muy juntos
Disfrutáramos de amor.
Donde la dicha inundara,
Como el sol de la mañana,
Dos corazones amantes
Que tañen como campanas.
Dos corazones unidos
Que se quieren con pasión
Dos almas, en una sola
Que hoy sufren separación.

Y para rematar mi entrada, hoy te voy a mandar la receta de unos rollitos de espárragos.

INGREDIENTES:
Una o dos latas de espárragos gruesos, lonchas finas de jamón de york (tantas como espárragos) harina y un huevo para rebozar.

INGREDIENTES PARA LA SALSA:
Dependiendo de la cantidad que necesitemos, utilizaremos una o dos cebollas y uno o dos puerros, dos dientes de ajo, una cucharada de harina, perejil picado, una copa de vino blanco y un vasito de agua de la conserva de los espárragos.
 
PREPARACIÓN:
1-Enrollar cada espárrago en una lámina de jamón de york.

2- Cuando los tengamos todos enrollados, se pasan primero por harina y luego por huevo batido.


3-Freírlos en una sartén con aceite, dejarlos reposar sobre un papel absorbente. Reservarlos.
 
PREPARAR LA SALSA:
1- Poner una cazuela sobre el fuego con un poco de aceite, echar los dos dientes de ajo picaditos y dejar que tomen color.

2- Picar finamente el puerro y la cebolla, añadirlos a la cazuela. Dejar pochar todo junto.



3-      Añadir una cucharada de harina, remover bien.

4- Regar con el vino blanco y el agua de los espárragos. Dejar cocer unos minutos hasta que la salsa espese.

5-      Triturar la salsa.


6-  Meter en ella los espárragos rebozados, dejar dar un hervor y espolvorear con perejil muy picadito.
 
7-Servir y degustar. Lo ideal sería hacer este plato con espárragos naturales previamente cocidos


Por esta semana he cumplido. Ya sólo me falta enviarte un  abrazo muy fuerte cargado con los cariños de toda esta familia. 

                                      Kasioles