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sábado, 19 de noviembre de 2011

MERIENDA CON CAFÉ Y ROSQUILLAS




Querida madre: Hoy voy a comenzar mi carta contándote un sueño ¡vaya pesadilla que he tenido!

Lo escribo ahora que lo tengo muy reciente, si lo dejo, me temo que se desvanecerá, otras veces me pasa, pero no creo que tenga esa suerte, éste, es de los que calan hondo y no se olvidan tan fácilmente ¡qué más quisiera yo!

Yo pensaba que dormiría fenomenal, los galenos, amigos de la familia, me estuvieron repitiendo los mismos consejos de siempre: que tengo y debo de salir a andar. No es que esté gorda, sigo tus consejos y me conservo bien, pero el salir a andar…¡qué pereza me da!

Anthony me animó, me dijo que me acompañaba y así estuvimos, charlando y caminando, cerca de hora y media.

Cuando nos acostamos, no era tarde, creo recordar que pronto me quedé dormida, pero… a eso de las 3 o 4 de la madrugada…. Oí voces, eran como trozos de una conversación, no entendía bien lo que decían, pero alguna de aquellas voces parecían familiares, mas, pese a que lo intenté, no llegué a descifrar quién estaba hablando.

Al poco… noto que el colchón se levanta, era como si alguien que estuviera metido debajo de la cama, empujara el colchón sucesivas veces hacia arriba ¡qué pasa! Me dije. Palpé el lado de mi cama y, efectivamente, aquello se movía y mucho.

Intenté encender la luz de mi mesilla, pero, para mi sorpresa, no funcionaba ¿se habría fundido la bombilla?, quise acercarme al lado de Anthony para tratar de encender la suya, y mi sorpresa fue doble al comprobar que el espacio estaba vacío, ¡Dónde estaba Anthony? Por un momento no quise seguir pensando, yo sólo quería encender la luz, me acerqué a su lamparita, apreté el interruptor y… ¡fatalidad! Aquello tampoco se encendió, quise serenarme y opté por lo más lógico ¡qué casualidad! ahora un corte de luz.

Volví a mi lado de la cama, aquello seguía moviéndose y, en un arranque de valentía, saqué el brazo y traté de palpar con mi mano el suelo, ésta se deslizó por una piel de angora de lo más suave y quedó atrapada en una especie de asa, la levanté, quedó colgada de mi brazo como si fuera un bolso, pero el movimiento continuaba, aún en sueños, quería buscarle una explicación lógica a todo aquello, nada, me dije, esto es un perrito o un gato que se ha colado, sin darnos cuenta, a través de la terraza de nuestra habitación.

Al poco, casi me quedé sin respiración, aquello era una masa disforme, sin cabeza y sin cola, que seguía moviéndose sin parar, instintivamente, intenté retirar mi mano, sacármelo del brazo, lo sacudí enérgicamente pero aquello no se despegaba de mí.

Al poco se hizo la luz, Anthony la encendió, venía del baño y me encontró moviendo el brazo desesperadamente, como si estuviera dando una buena paliza a alguien, ¿qué te pasa? me dijo, fue entonces cuando me desperté, oí que Anthony reía, miré al suelo, miré mi brazo y allí no había nada ¡qué liberación! Todo había sido una mala pesadilla.

Aún despierta, con Anthony al lado y, pese a saber que todo había sido un sueño, no quería volver a dormir ¡qué miedo!

Hoy entiendo bien a mi nieto Alexis, cuando le dice a su madre que tiene muchas pesadillas y que no puede dormirse tantas veces.

Como mi relato ha sido largo, paso directamente a mandarte la receta de esta semana.

Willi me está diciendo que haga las rosquillas que tanto le gustaban cuando era pequeño.

Encontré la receta y ya las tengo hechas para cuando lleguen, estarán con nosotros este fin de semana.



INGREDIENTES: Dos huevos, una tacita de leche, otra de aceite y otra de azúcar, una copa de anís, las ralladuras de un limón, un sobre de levadura en polvo y harina la que admita.


PREPARACIÓN: Batir los huevos con el azúcar, añadir el aceite, seguir batiendo, agregar la leche, el anís y las ralladuras del limón, continuar batiendo hasta incorporar todos los ingredientes.

Mezclar la harina con la levadura e ir añadiéndola poco a poco, remover con cuchara de madera, seguir añadiendo harina hasta formar una masa que se desprenda de las paredes del bol.

Cuando tenemos formada una bola con la masa, se espolvorea la mesa o encimera con harina, se amasa otro poco más y con trocitos pequeños, se van formando unos círculos que freiremos en abundante aceite de girasol, se les da la vuelta para que cojan un bonito color dorado por los dos lados y se van sacando a una fuente con un papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

Se sirven espolvoreadas con azúcar glass.

Con las medidas dadas, salen bastantes, pero no hay que alarmarse, se comen con demasiada facilidad, después de probar una, no puedes remediar la tentación de comerte otra y otra ¡qué pena que todo lo bueno sea pecado o engorde!

Por hoy tengo que acabar, le he contado el sueño a Máriel, que acaba de llegar, y se ha reído muchísimo. Yo no le encuentro la gracia.
Volveré el próximo sábado, intentaré ser puntual. De momento te mando abrazos y el cariño de todos los demás.

Besos madre, llenos de nostalgia, porque no estás.

                                                                                                                                Kasioles

sábado, 12 de noviembre de 2011

ROLLITOS DE ESPÁRRAGOS CON JAMÓN DE YORK


Querida madre: Hoy, ya de entrada, te traigo un notición, a todos nos ha llenado de orgullo y alegría.

Tu biznieto Armando, fue uno de los elegidos para representar a su colegio en un concurso que tuvo lugar en Segovia “La VI olimpiada del conocimiento en esta región”

Les han dado el segundo premio, consiste en un cheque de 1200 E para repartir entre ellos, como él dice, el dinero se agradece, pero es más la satisfacción que tuvo al llegar a casa y contárselo a sus padres. A esta abuela le cae la baba.

Como te decía, vino Willi a pasar el fin de semana ¡qué linda está Marieta! Me ha cantado en inglés y hasta me ha escrito unas cuantas frases cortas con mayúsculas ¡cuánto siento no la llegaras a conocer!

De esta vez, como nos juntábamos los 16 y el tiempo ha refrescado bastante, me decidí por hacer un buen cocido para todos.

Anthony y yo, pensamos que estaríamos más cómodos en el chalé, así que él se fue un poco antes para encender la chimenea y caldear el ambiente.

Cuando llegamos, los leños estaban al rojo y desprendían un acogedor calor, daba gusto entrar en el salón.

Para completar, el cocido que les he preparado, ha sido un éxito. La mayoría ha repetido, decían que tenía un sabor buenísimo.

Me pasé la mañana metida en la cocina, hice 22 rellenos, pensando en aquellos que les gusta comer dos.

Con las prisas, ya todos estaban sentados, no me ha dado tiempo de hacer unas fotos para subirlas al blog. Lo siento, pues las fuentes, tenían una bonita presentación. En una puse carnes variadas, otra con los garbanzos y chorizos, la tercera con la verdura patata y zanahoria y por último los rellenos que ocupaban otra más.

De primer plato, la sopa, la gran señora del cocido y no podía faltar. Con el líquido de cocción de tanta carne y verdura, resultó de tan buen sabor, que hasta los más pequeños le hicieron los honores comiéndola con fruición.

Cambiando de tema, te diré que he vuelto a verte y…

Lo dije la otra semana
Y resultó ser verdad
Pues, al volver yo a verte
Nada parecía igual

La lluvia y el viento fuerte
En entrañable amistad
Se encargaron de barrer
Todo lo ornamental

Flores tiradas estaban
Tiestos partidos en dos
Por el suelo, esparramadas
Al pasar pisaba yo

No encontré más que silencio
Solita estaba yo allí
Yo no necesito a nadie
Sólo voy a verte a ti

Al poco, un alma perdida
Otra parecida a mí
Noté que se deslizaba
Silenciosa, junto a mí

Era una señora anciana
Que también tenía allí
Una parte de su vida
Que tuvo que despedir

Yo me quedé pensativa
Un ratito, junto a ti
Y mi sorpresa fue grande
Al ver las flores allí

Es que el viento, madre mía
Cuando ha llegado a ti
Te vio tan dulce en tu lecho
Que no se atrevió a seguir

No quiso tocar tus flores
Por respetar tu sentir
Miró tu cara de ángel
Y se arrodilló ante ti.

La receta de esta semana es muy simple, estuve haciendo unos espárragos enrollados con jamón de York.

  
Como en esta época no los hay naturales, abrí una lata de espárragos gruesos.


Se necesitan varias lonchas de jamón de York, tantas como espárragos,

Otros de los ingredientes son: Mayonesa, queso rallado, huevo cocido, pepinillos y pimientos asados o de bote.


Triturar, con ayuda de una picadora, los tres últimos ingredientes, mezclarlos con la mayonesa hasta hacer una pasta que se pueda extender bien.


Estirar una loncha de jamón, untarla con la mezcla preparada, poner en uno de sus extremos un espárrago y enrollar.


Ir colocando los rollitos, unos al lado de los otros, en una fuente que pueda ir al horno, espolvorear por encima queso rallado, el que guste, y meter al horno a gratinar.


Cuando el queso empiece a fundirse, se retirará del horno y se sirve.

Es sencillo y muy fácil de preparar, como entrante o primer plato, resulta fenomenal.
Y como todo llega a su fin, tengo que despedirme hasta la próxima semana.

Todos te enviamos besos y abrazos, no dejamos de acordarnos de ti.

                                                            Kasioles














sábado, 5 de noviembre de 2011

BOCADITO DE ESCALIVADA CON ANCHOAS Y QUESO

Querida madre: Menos mal que ya se acaba esta semana.
 
Mi ánimo estuvo hundido a causa de tantos recuerdos que se agolparon en mi alma.

El día 1 estuve a verte ¡qué alegría te llevaste! En mi mente, yo imaginé tu cara, la felicidad en tus ojos, cuando entré y al abrazarme.

Te visito muchas veces, tus flores voy a regarte, allí charlamos un rato, de las cosas que suceden, día a día, sin pararse.

¡Madre! Ese día pasé mal rato, no, no es por ir a visitarte, ya sabes que bien contenta, voy yo siempre a saludarte.

Ha sido por el bullicio de la gente, que a su paso, aún cargadita de flores, pretendían despertarte.

No respetan el silencio, que es el rey del camposanto, no piensan que los que allí están, se merecen un descanso.

Ganado lo tienen ya, por su vida de trabajo, unos habrán pasado penas, otros… dinero apilando, pero al final del camino, se igualan en el descanso.

Como te decía, en esta semana he tenido mucho tiempo para pensar y, cuando el alma habla…

Una parada hago yo
En mi rutina diaria
Quiero hablar contigo, a solas
Lo que me sale del alma

Madre, ¡cuánto te quiero!
Hoy me siento desolada
De golpe, ha surgido en mí
Como una corazonada

Mis recuerdos se agolparon
Me retorcían el alma
Madre ¡madre del alma!
Yo sin ti, ando perdida

Yo sin ti, ya no soy nada
Me faltan esos consejos
Y ese abrazo tuyo, en el alma.



Esta semana no he estado muy inspirada, tampoco he tenido muchos ánimos para cocinar, así que he pensado en enviarte algo muy sencillo, pero que puede venir bien para una cena informal o simplemente un entrante.

Hoy te mando un bocadito de escalivada con anchoas y queso.

Primero hay que hacer la escalivada: Poner sobre la bandeja del horno pimientos rojos y verdes, berenjenas, cebolletas, tomates y una cabeza de ajos (las cantidades dependerán del número de raciones que se vayan a hacer), espolvorear con sal gorda, echar por encima un hilo de aceite y meter al horno precalentado a 200 grados, dejar hasta que todo esté asado y los pimientos desprendan su piel, de vez en cuando ir dando vueltas para que se ase todo por igual.

Dejar templar, pelar y cortar en tiras, reservar aliñándolos con un poco de aceite, sal, los dientes de ajo sin piel y machacados y si gusta una cucharadita de vinagre.

Cortar rebanadas de pan, ponerles por encima un hilillo de aceite y meter al grill para que se tuesten un poco.

Retirar y extender, sobre cada una, un queso cremoso, a gusto, sobre él, colocar tiras variadas de las verduras asadas, espolvorear el conjunto con queso rallado y decorar con unas anchoas en aceite. Así es de fácil.

Resulta un bocadito especial, uno sabe a poco, hay que repetir, en vosotros está.

Creo que mañana vendrá tu nieto Willi con los suyos, estaré muy atareada con las cenas y comidas, por eso he decidido dejar la carta ya escrita, es muy tarde, debo de ir a dormir, si se despierta Anthony…

Te mando un montón de abrazos, tienen que durarte hasta la próxima semana.

                                            
                                      Kasioles


sábado, 29 de octubre de 2011

TARTA DE HOJALDRE Y MANZANAS PARA MASCAB


Querida madre: Estos días ya ha cambiado el tiempo, se ha levantado un fuerte viento y, desde la ventana del cuarto de estar, veo moverse continuamente las ramas de los árboles.

Las aceras están cubiertas de hojas amarillas y secas, el cielo aparece nublado y los días se van acortando. La otra noche llovió y llovió ¡qué falta hacía! pero pronto la furia de las nubes se aplacó y la tierra sigue seca.

El frío del otoño parece haberse metido en mi ánimo y llevo unos días con pocas ganas de salir de casa.

He aprovechado para hacerle unas cortinas a tu nieta Pi, son para el salón de su nueva casa ¡cuánto me he acordado de ti! Si me vieras, madre, te sentirías orgullosa, me han quedado muy bonitas, mientras las cosía, recordaba tus palabras cuando me decías: “Ya verás, hija mía, cuando yo falte… tú eres lista y lo harás todo muy bien”

El comienzo del otoño, presenta un paisaje espectacular, los árboles se disfrazan con colores amarillos, verdes claro, marrones y rojizos, todo ello, bonito a la vista, me hace pensar, dentro de muy poco, las ramas aparecerán completamente desnudas.

Se acerca un día un tanto especial, yo llevaré un centro con flores, no puedo faltar, en él te dejo una nota con algo que escribí para ti:

Llega el otoño
No vienes
Pasó el verano
No estás

En Navidades….
Tampoco ya tú vendrás
Quiero se me pase el duelo
Que largo está siendo ya

Mi alma muere de pena
No lo puedo remediar
Madre, ¡madre del alma!
Yo no sé dónde tú estás

Pero quiero que recuerdes
Que no te podré olvidar.

Y como siempre suelo hacer, paso a contarte la receta de hoy:

Siempre me ha gustado cumplir lo que prometo, así que voy a hacerle para Mascab, la tarta para su fiesta.

No es que sea muy buena repostera, pero esta tarta es tan fácil, que le sale a todos los que compren unas manzanas reinetas, kilo y medio, una plancha de hojaldre congelada o refrigerada y un frasco de caramelo líquido.

Cubrir con caramelo el fondo de un molde redondo (yo suelo hacer un caramelo con azúcar y unas gotas de agua o de limón), cortar las manzanas (después de peladas) en cuatro partes, descorazonarlas e ir colocándolas por todo el borde del molde, a continuación poner otra hilera de manzana y rellenar el centro, si quedase algún hueco, se cortarán cuñas de manzana más pequeñas para rellenarlos.
Extender la masa de hojaldre (hay alguna marca que la presenta redonda y no hace falta ni estirarla) y cubrir con ella toda la manzana, el hojaldre tendrá que sobresalir del diámetro del molde como unos tres o cuatro centímetros, ir metiendo hacia dentro el hojaldre hasta que quede del mismo diámetro que el molde utilizado.

Precalentar el horno a 200 grados, meter la tarta y dejar unos 45 minutos hasta que veamos que tiene un color doradito.

Retirar y darle la vuelta, ponerle por encima unos hilos de caramelo líquido, dejar templar y servir.


Ya acabo, a mi lado tengo a Máriel a Pi y a Anthony, me están diciendo que no se me olvide enviarte muchos abrazos de su parte.

Tu hija también quiere que recibas todo su cariño, con besos y abrazos de corazón a corazón.

                                                                                               Kasioles

sábado, 22 de octubre de 2011

ENSALADA CON VINAGRETA DE MIEL

Querida madre: Hoy estuve de lo más entretenida. Sonsoles, nada más recoger a sus dos hijos del colegio, nos los ha traído a casa y estuvieron hasta la noche con nosotros.

Se marchaba con su marido a Madrid, tenían que hacer unas gestiones y nosotros cumplimos con el papel de abuelos.

En toda la tarde, he tenido tiempo suficiente para darme cuenta de lo mucho que ha cambiado todo.

Yo, que me crié sin televisión y que, seguramente por no conocerla, nunca la eché en falta, mis nietos en cambio, se pegan a la Clan y ahí, como les deje, se pasan las horas muertas.

Ellos forman parte de la nueva generación del ratón, de la televisión y del teléfono móvil, no tardando les será imprescindible.

Laura es muy responsable y estuvo un buen rato entretenida haciendo sus deberes, pero Alexis, con sus tres añitos, tuve que distraerle leyéndole un cuento y logré enseñarle dos vocales la A y la O.

Como te decía, todo va cambiando, hasta la forma de enseñarles a leer y escribir.

Yo aprendí con minúsculas y mis hijos también, pero a mis nietos, les enseñan a leer y escribir con mayúsculas. Ignoro todavía cuales son las ventajas, pero Dios me libre de interrumpir la labor del profesorado. El cuento que le leí, estaba todo en mayúsculas y así traté de enseñarle.

Me imagino que se le olvidarán, es todavía muy pequeño para enseñarle las letras, pero lo que si puedo decirte, es que el manejo del ratón no se le ha olvidado ¡tenías que verlo!

Su hermana Laura, que pronto cumplirá siete años, se mete en google y busca un juego adaptado a su edad, el otro abre los ojos como platos, permanece callado a su lado y, cuando le toca su turno, sabe perfectamente donde tiene que pinchar en su juego preferido.

La abuela, viéndolo, alucina en colores, hasta hace bien poco, era Kasioles la que corría detrás del ratón ¡el trabajo que me costó dominarlo!

En mi carta anterior, te hablaba de los amigos que he ido descubriendo a través del blog. Hay uno que está muy lejos de aquí, pero visita con frecuencia mis pucheros, en agradecimiento a su larga trayectoria como entendido en letras, he intentado hacer algo para él, lee con atención:

Es de mucho agradecer
Que este amigo del blog
Se pase por mi cocina
Sin ser un gran comedor

Lo digo porque conozco
Sus gustos y afición
Del cerdito ya no hablemos
Ya bien me lo recalcó

Como podrá comprobar
Aprendí bien la lección
Llevo tiempo sin hacer
Platos con dicho animal

No vaya a ser que un día
Por pura casualidad
Entre Vd en mi cocina
Y le huela un poco mal

Ya sabe como es Kasioles
Siempre le gusta agradar
Quiere que sus invitados
Coman a gusto y en paz

Por esta misma razón
Hoy quiero decirle, amigo
Que le respeto, leo y admiro
Por sus dotes de escritor

Seguro que los lectores
Saben bien de quién se trata
En su blog nos damos cita
A comentar sus entradas

También hay que agradecer
Nos conteste desde Salta
No se repita al hablar
Y tenga el don de la palabra

Si para alguno muy nuevo
No conoce al escritor
No tiene más que meterse
En Hablapalabra, es su autor.

En agradecimiento a D. Julio Díaz-Escamilla por estar siempre ahí, contestando nuestros comentarios y por tratar de aunarnos en una familia grande, muy grande.

Y ahora llega el momento de la cocina: Aprovechando los últimos rayos de sol, hoy también quiero enviarte una rica ensalada, tu nieto Willi es el creador.

He aprendido a hacerla, es sencilla, pero resulta muy buena y completa.

Poner en una fuente, cubriendo toda su base, lechuga cortada en juliana, mezclar con una lata pequeña de maíz dulce, mezclar, poner el punto de sal, cortar y poner bien repartido una raja un poco gordita de jamón de york o pavo frío, decorar alrededor con rodajas de huevo cocido y tomate, poner en el centro trocitos de bacon frito.

Así preparada la ensalada, proceder a aliñarla con una vinagreta de miel:

Poner en un cuenco la misma cantidad de mostaza (en grano) que de miel (hay que calentarla unos quince segundos en el microondas), diluir con un poco de salsa de soja, mezclar con mahonesa y añadir dos cucharadas de vinagre, mezclar todo bien y repartir por encima de la ensalada. Llevar a la mesa y disfrutad.

Por hoy ya acabo, en otra te contaré más cosillas.

Todos me dicen te mande abrazos, a los de ellos, une también el cariño de tu hija,

                                                                                    Kasioles



domingo, 16 de octubre de 2011

ENSALADA DE PIMIENTOS CON ANCHOAS

Querida madre: Hace tiempo que no hablo contigo como solía hacerlo, discúlpame, pero no por eso he dejado de tenerte siempre presente.

Tú eres, y serás, la razón por la que estoy aquí. Este blog me pareció el medio más idóneo para que te lleguen mis cartas cuanto antes.

Poco a poco, te habrás dado cuenta, que he hecho un grupito de amigos encantadores, se han acercado a leer mis cartas, a oler mis pucheros y a alabar cada una de las recetas que con tanto cariño te mando todas las semanas.

Cada uno de ellos, son como una estrella en mi vida, un pequeño mundo que siente, ríe y a veces sufre como lo hago yo.

Cada uno lleva su carga emocional como puede y la liberan, al igual que yo, escribiendo.

La palabra hablada emana un gran encanto, tiene musicalidad, si es dulce, hasta acaricia el oído, pero muchas veces, a las palabras se las lleva el viento. Una vez dichas, quedan en el recuerdo, pertenecen al pasado.

Pero las escritas… esas, madre mía, tienen el don de la perpetuidad.

Por eso madre, en mi afán de dejar constancia de lo buena que has sido y de lo feliz que he sido al haberte tenido, es por lo que escribo.

Siempre serás un ejemplo a seguir, yo intento imitarte.

Al principio de la carta te decía que, a través de este medio, he conocido a gente que me quiere, me lo demuestran en sus comentarios y me mencionan cariñosamente en sus blogs.

Para una amiga, que recientemente ha compartido un premio conmigo, en prueba de agradecimiento, le voy a dedicar unas letras en forma de poema:

Otra amiga tengo yo
Esta se llama Mascab
De todos es conocida
Por su fuerza en el pisar

Presume de altos tacones
Tiene energía al andar
Muy alegre es esta chica
Lo muestra al taconear

Lleva tiempo enamorada
Y se nota en su mirar
Fotos nos ha mostrado
A la orillita del mar

Es viajera incansable
En una moto gris va
Siempre muy acompañada
Del que enamorada está

Hacen bonita pareja
Entre ellos hay amor
Pues cuando Cupido entra
Todo es de otro color

Además de enamorada
Escribe con ilusión
Es rebelde, apasionada
Y tiene un gran corazón

Por todo, querida amiga
Y en premio a tu atención
Hoy, te mando desde aquí
Un abrazo al corazón.

Ahora, después de haber cumplido con Mascab, paso a enviarte la receta de esta semana.


El sábado me ha tocado hacer mucha comida, además de juntarnos todos, he tenido de invitados a unos amigos de Lucho que han venido con su hijo. Son encantadores, no recuerdo haber reído como lo hice esta tarde.

No he tenido ni tiempo para hacer las fotos de lo que he preparado.

Le dije a Máriel que me hiciera una de la ensalada de pimientos y anchoas. No es que sea una receta espectacular, pero con unos pimientos recién cogidos en la huerta, el resultado si que es excelente.

Asé los pimientos rojos al horno, les tapé con un paño para que sudaran un poco y desprendieran con facilidad la piel. Una vez templados, los pelé y corté en tiras.

En una fuente redonda, puse en la base y alrededor, unas hojas de lechuga, rellené el centro con los pimientos y adorné con aceitunas negras y anchoas en aceite.

Visto así, no tiene nada de especial, pero encima le puse un aliño con un aceite de oliva virgen, ajos y perejil picadísimos y un chorrito de vinagre, espolvoreé con sal gruesa y llevé a la mesa. Para los amantes de los pimientos, no existe mejor manjar. A todos ha gustado mucho, para otra vez me tocará asar más de cinco pimientos.

Nadiuska y Laura han querido quedarse a dormir con nosotros, sigue haciendo bueno y les hemos dejado se queden con Marieta ¡vaya trío!

Anthony sabe que estoy un poco cansada y me está diciendo que deje el ordenador, le voy a hacer caso.

Madre, hoy disfruto de todos mis hijos, sólo me faltas tú, me consuelo con mandarte un fuerte abrazo en el alma y corazón.

                                                          
                                                   Kasioles









sábado, 8 de octubre de 2011

CHICHARROS AL HORNO SOBRE CALABACINES

Querida madre: Esta pasada semana, en la que disfrutamos de un tiempo excepcional, nada propio del mes de Octubre, aprovechamos unos días para salir de viaje.

No ha sido nada importante, estuvimos muy cerca de aquí, pero ya sabes que, estando al lado de Anthony, todo me parece precioso.

Al estar los dos solos, hemos tenido tiempo para charlar y hasta reflexionar.

En uno de esos momentos en que te detienes a pensar, me ha surgido esta especie de poema que  hoy te mando. Comprobarás que encierra un mensaje real.



Cogidita de tu mano

Voy deshaciendo el camino

El que juntos empezamos

 Al habernos conocido.

Hoy, ya en la madurez

Iniciamos el descenso

Pendiente larga, parece

Pero desconozco el tiempo

Llevo una carga pesada

De vivencias y recuerdos

De manos que acariciaron

Mi cuerpecito indefenso

Guardo todo lo vivido

Dentro de mi corazón

Algunas veces mi alma

Se entristece de dolor

Mas…cogidos de la mano

Sigamos bajando, amor

No vaya a ser que el destino

Envidioso de este amor

Trate de llevarte un día

¡No se lo permita Dios!


Hoy estamos los dos solos, acabo de preparar unos pescados al horno, es algo rápido y que siempre sale bien.

Aquí se les llama chicharros, pero en el norte de España, también se les conoce por jurelas o jurel.

Mandé que me los abrieran, pero sin sacarles la espina central.

Prepare una base con rodajas muy finas de calabacín, coloqué encima los chicharros abiertos, les puse el punto de sal, unas rodajas de tomate alrededor y con un chorrito de aceite y un vaso de vino blanco, los metí al horno, ya precalentado a 200 grados.

Mientras, en una sartén con un poquito de aceite, dejé que tres dientes de ajo laminados y unos aritos de guindilla, tomaran color, añadí un poco de vinagre y lo volqué todo sobre los pescados. Dejé un ratito todo junto y retiré del horno para servirlos espolvoreados con perejil picadito.

Antes de terminar esta carta, quisiera comunicar a todos mis seguidores, que llevo semanas con problemas para mandarles comentarios. A tus biznietos, madre, les encanta jugar con el ordenador y me debieron de preparar una buena ¡qué harían!

Acabo ya, pero antes quiero enviarte un fuerte abrazo con los cariños de Anthony y mío.

                                            Kasioles

domingo, 2 de octubre de 2011

ENTRANTE DE NÉCORAS


Querida madre: Vuelvo fiel a nuestra cita de todos los sábados.

El pasado fin de semana, hemos estado todos juntos. Willi se ha decidido a venir con su familia y aprovechando que la temperatura sigue siendo buena, nos hemos quedado a dormir en el chalé.

Recordarás como disfrutan allí los niños ¡pero si hasta se han bañado y el agua estaba heladora!

Tu hija, la mayor parte del tiempo, se lo pasa metida en la cocina, a veces hasta me parece escuchar tu voz, cuando me decías ¡no trabajes tanto, hija mía!

Pero tú bien sabes que pongo el corazón en ello, que lo que más valoro es que tus nietos y biznietos estén juntos y siempre me quedará la esperanza de que, cuando yo falte, alguno o alguna, coja mi relevo y continúen con esta entrañable unión.

Anthony, de vez en cuando, viene a darme un abrazo y siempre tiene una palabra de cariño y aliento ¡qué rico tiene que estar! ¡Qué bien huele!

En mi otra carta, te he hablado de Malena, me agradeció mucho el que le haya dedicado esa especie de poema, sabe que se lo hice de corazón.

Pero, por este medio, he tenido la oportunidad de conocer a más gente. Hoy quiero hablarte de una amiga chilena, yo la llamo mi niña, es cariñosa y dulce como la miel, siempre, cuando escribe, me manda besitos en el alma ¡cómo los agradezco Scarlet!

Para ella, para BORDANDO SUEÑOS, así se llama su blog, algo le escribí también:

Y como entre todos nosotros
Flores sabemos echar
Yo quiero hoy recordar
A una niña que yo tengo
Muy lejos, en otro lugar
Scarlet se llama ella
Borda sueños sin parar
Hace días ha enfermado
Pero se va a recuperar
Escribe ella unos versos…
Que dan mucho que pensar
El amor siempre está en ellos
Y siempre hacen vibrar
Lo escribe con tal pasión
Y es tal su vocación
Que al enamorado tiene
Encadenado a su amor
Teje y desteje unas redes…
Esas que enredan pasión
Con ellas y sus poemas
Enredado está su amor
Felicidad para mi niña
La pido yo, desde aquí
Ya sabes tú, mi pequeña
Que los amigos de aquí
Deseamos en el alma
Verte feliz ¡muy feliz!

Me acabo de enterar, este fin de semana volverá Willi con su mujer y Marieta, nos iremos al chalé.

No tendré mucho tiempo para hacer fotos de los platos y enviártelas, así que, por esta vez, me limitaré a mandarte un entrante de nécoras ¡cómo te gustaban!

Las mejores, dicen que son las hembras. Yo recomendaría comprarlas vivas. El que el marisco esté en su punto, depende del tiempo de cocción.

Poner en un puchero abundante agua, añadirle un puñadito de sal y dos hojas de laurel. Dejar que el agua hierva unos minutos, entonces, es el momento de echar las nécoras, esperar a que vuelva a hervir el agua, en ese momento, empezar a contar el tiempo, para un kilo de nécoras no dejar pasar más de cinco minutos.

Retirar, escurrir bien el agua y dejar enfriar o templar, al gusto.

Servir y con paciencia, degustar esa carne tan fina, rica ¡especial!

Andamos con un poco de prisa, no quiero impacientar a Anthony.

Acabo por hoy, pero antes quiero enviarte todo mi cariño en un fuerte abrazo.

                                                           Kasioles







sábado, 24 de septiembre de 2011

MERLUZA AL HORNO CON CHAMPIÑONES Y GULAS

Querida madre: Otra vez vuelvo a estar contigo ¿contenta?

Hemos pasado una semana tranquila, disfrutamos de buen tiempo y hasta hemos podido reunirnos en el chalé y comer al aire libre.

Tratamos de aprovechar los últimos rayos de sol, dentro de poco, ya sabes que empezarán los fríos, en esta tierra no suele haber término medio, o te asas o te hielas.

Hoy, si te parece bien, quería dedicarle a una amiga, que conocí a través de este blog, unas letras unidas que me han salido del corazón.

Malena se llama ella
Es grande como un amor
La conocí dando ánimos
Y apoyando a otros blogs

Leía yo sus comentarios
No me atrevía ni a hablar
Un buen día, decidida
Me animé a contestar.

Desde entonces, madre mía
Yo en ella descubrí
Muchas cosas, parecidas
A las que me han pasado a mí.

Para ella, para Nacida en África, pues así se llama su blog, esto es lo que le escribí:


PARA MALENA EN SU ANIVERSARIO DE BODA

Malena, ¡la dulce Malena!

La de la mirada franca

La de escritura serena

La que ha sabido ver en mí

Un alma casi gemela

¡Cuántas cosas nos unen Malena!

Vive, mi niña, la vida

La que feliz te rodea

Aprovecha cada instante

De ese amor que te camela

Valora ese día a día

Siempre con él, a su vera

No le dejes que se escape

Nunca, jamás, de tu senda

Ayúdale en su camino

Siempre a su lado

Paciente, amorosa, serena

Dile con todo el cariño

Que le quieres, que lo esperas

Que él, es la razón de tu vida

Y la alegría de tus penas

Malena, ¡dulce Malena!

Mujer dichosa eres tú

Que después de los cuarenta

Has sabido mantener

Y aún con tanta fuerza

Ese amor, que a no dudar

Jamás se irá de tu vera

Malena, ¡la dulce Malena!



Madre, seguro que me estás diciendo que le va a gustar mucho, con esa intención se lo he escrito.

Te estarás preguntando ¿y la receta de hoy? No creas que me olvido, ya la tengo preparada, hoy comeremos proteínas en:

MERLUZA AL HORNO CON GULAS Y CHAMPIÑONES

Ve al mercado temprano
Compra la mejor merluza
Saca espina con limpieza
Y reserva con cuidado

Prepara una buena cama
Para acostar el pescado
Con cebollas bien pochadas
Ya la hemos preparado

Ponerle el punto de sal
El juguillo del pochado
Un chorro de vino blanco
O caldito de pescado

Meterlo al horno a 200
Dejarlo una media hora
Mientras tanto preparar
Unos champis salteados

Y con gulas y ajos fritos
Y los champis laminados
Volcaremos todo junto
Sobre el pescado ya asado

Para los gustos picantes
Aros de guindilla echar
Decorar con un tomate
Y a la mesa llevar

¿Está rica? Yo lo creo
Jugosita y de buen ver
Ahora ya sólo falta
Comerla, saborearla

Y si os parece bien
Repetir esta receta
Y dar vuestro parabién.


Anthony me dice que ya es tarde, tiene razón, mañana tendré que levantarme temprano, nos juntaremos todos este fin de semana y me toca ir a comprar.

Te seguiré contando en la próxima.

Hasta entonces, te mando miles de abrazos y el cariño de todos los que aquí has dejado.

                                                     Kasioles