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jueves, 23 de octubre de 2014

UN DILEMA PARA RESOLVER.

Querida madre: Tenía una carta preparada para enviártela esta semana, pensaba hablarte de un precioso gato que me hizo compañía el fin de semana mientras mis nietos se fueron al pueblo con sus padres, yo he preferido quedarme, coger los últimos higos y escribirte.
Pero se me ha cruzado una idea por la cabeza y rápido he cambiado de tema.
Quería comentarte algo que tiene que ver con la permisividad de la RAE relacionada con  la escritura, de algunas palabras, que ya no necesitan llevar tilde.

Me voy a centrar en la palabra SOLO. Cuando yo era una niña y mi padre supervisaba mis deberes, a veces me corregía y me decía: Recuerda, siempre que escribas SOLO y en la frase quieras decir solamente, deberás ponerle un acento. Ejemplo: Sólo te quiero a ti o desde que te encontré… sólo pienso en ti.

En cambio, si digo: Hoy me siento solo, se interpreta como que esa persona no está acompañada y por esa razón no lleva acento.

Así, con una simple tilde, era la forma de diferenciar claramente un adverbio, de un adjetivo.

Pues bien, al admitir la RAE que tanto uno como otro se pueden escribir sin acento, el otro día se me ha planteado un dilema.

Cuando fui a comentar en un blog, me encontré con una frase que me dio que pensar. Se refería a un cambio de meta en su vida y añadía; Quiero solo buscar.


Yo me pregunto: ¿Quiere la soledad para seguir buscando y no necesita compañía? o su intención ha sido solamente buscar.

Pero aún pueden existir más complicaciones: ¿Qué entendemos si alguien nos dice: Tomo un café solo?

Kasioles, que debe ser “cortita” para ciertas cosas, nunca sabría si me está diciendo que lo toma sin leche, que lo toma en soledad, sin compañía  o que no va  a tomar nada más que un café.

Bueno, me he metido en un terreno que yo solita he convertido en una pista de patinaje. Los que me leéis sabéis que, si en  mis pucheros  he añadido alguna vez letras, tan solo ha sido para hacer una sopa, por esta razón, dejo mis dudas para vosotros, ya me contaréis.

De todas formas, sigo pensando que, en algunos casos, esa tilde debería  seguir permitiéndose.

Aquí os dejo un poema de Antonio Machado con esta bonita canción:


     
CAMINANTE, SON TUS HUELLAS
EL CAMINO Y NADA MÁS;
CAMINANTE, NO HAY CAMINO,
SE HACE CAMINO AL ANDAR.
AL ANDAR SE HACE EL CAMINO.
Y AL VOLVER LA VISTA ATRÁS
SE VE LA SENDA QUE NUNCA
SE HA DE VOLVER A PISAR.
CAMINANTE NO HAY CAMINO
SINO ESTELAS EN LA MAR.

Madre, tu hija ya ha empezado a caminar, pero también sabes, que siempre llevaré conmigo esos muchos recuerdos que me han hecho tan feliz.

Hoy no me detendré en la cocina, se me ha hecho un poco tarde y debo cargar la cámara para poder hacer las fotos. Tengo algo rico en mente para la próxima semana.

Ya acabo, me han dicho que te envíe cariños de todos y yo quiero añadir un abrazo muy especial de tu hija.

                                 Kasioles


viernes, 17 de octubre de 2014

CONFITURA DE MANZANAS E HIGOS

Querida madre: Esta semana anduve un poco atareada. He hecho tantas 
cosas, que tuve la sensación de que los días tenían menos horas.

Pero es bueno que me sienta así, tú bien sabes que, otras veces, el tiempo se me hacía interminable mientras pensaba en vosotros y me dolía el alma al recordar tantos momentos felices que he pasado a vuestro lado.

Cansada de ver, cada día, el mismo paisaje a través de mi ventana, me decidí a cambiar de actitud ¿Qué te imaginas que he hecho? ¡No te lo vas a creer!

No lo pensé dos veces y me he ido a matricular en la Universidad de Mayores. Las clases están a cargo de los mismos profesores que puede  tener tu biznieto, el mayor, en la Universidad.

Ya he asistido a la primera clase y, para mi sorpresa, las aulas están repletas de gente que siente inquietudes por seguir aprendiendo.

Cuando llegué, me senté en la cuarta fila (por aquello de que pasaría desapercibida ante los ojos del profesor) pero pronto me he sentido integrada, al poco. me he visto rodeada de dos alumnos que me hablaban como si me conociesen de toda la vida ¡Con lo introvertidos que  eran los castellanos! Pienso que, llegando a la madurez, la gente rompe barreras y siente la necesidad de comunicarse.

Cuando llegué a casa, me puse a escribir y a escuchar esta canción:



Otoño que vuelves
A veces, callado,
Pero de repente….
Te entra la furia
Y, con viento fuerte,
Derribas las hojas
Que me traen recuerdos
De un amor ausente.

¡Qué feliz yo he sido
contigo a mi  lado!

Hoy pido clemencia,
A este otoño despiadado,
Que arrancó de mi vida
Lo que tanto he amado.

¡Déjame que viva!
¡Déjame que sueñe!
Deja que tus aguas
Me laven la herida
Que llevo prendida
De tanto quererle.

Y para no cambiar el ritmo de mis entradas, ya es hora de que entre en la cocina, os prepararé algo dulce que nos remonta al tiempo de nuestras abuelas. Esta receta la he visto en un programa de TV y me recordó a aquellas meriendas de cuando era niña.



A mí me ha llevado un poco más tiempo el hacerla, primero he tenido que ir a la higuera a recoger los higos.

Yo utilicé los de mi higuera, son unas brevas ricas que han madurado en Septiembre.






CONFITURA DE MANZANAS E HIGOS

INGREDIENTES:
Un kilo de higos, tres manzanas reineta, 700g de azúcar moreno, un palito de canela y el zumo de un limón.


PREPARACIÓN:
1-     Lavar los higos, escurrirlos, partirlos por la mitad y colocarlos extendidos en una fuente honda.


2-     Cubrirlos con el azúcar moreno.


3-     Exprimir el limón y regarlos con su zumo. Dejar toda una noche en maceración.


4-     Al día siguiente, veremos que la mayor parte del azúcar se habrá derretido con el zumo de limón y el jugo que han soltado los higos.




5-     Pasar todo el contenido de la fuente a una cazuela, ponerla sobre el fuego y añadirle un palito de canela.


6-     Remover y dejar que cueza todo junto unos 20 minutos lentamente.


7-     Como se formará espuma en la superficie, se retirará con una espumadera.


8-     Pelar las manzanas y cortarlas en dados medianos.


9-     Añadirlos a la cazuela con los higos. Remover para mezclar y dejar cocer otros 20 minutos o un poco más, hasta que la manzana esté tierna.
10-Retirar del fuego y dejar enfriar. Servir.


Sobre una tostada de pan crujiente, en el desayuno o a la hora de la merienda… yo, que no soy muy golosa, reconozco que es una delicia.


Y ahora, madre mía, se acerca el final de mi carta.

Te dejo todo el cariño de esta familia que siempre guarda, en su corazón,  un rinconcito para ti.


Cariños para compartir.


                         Kasioles

viernes, 10 de octubre de 2014

GRACIAS FINA POR ESTE BIZCOCO DE GALLETAS Y NUECES

Querida madre: Si el mes pasado, por todo lo ocurrido, marcó mi vida y meha traído recuerdos, este mes de Octubre, también ha dejado huella en mi corazón. 


Pero tú bien sabes que ha sido una impronta hermosa, yo la comparo al final feliz de un cuento de hadas.

Ese día, mis sueños se hicieron realidad.¡Pero qué rápido se ha pasado todo!

Hoy, con una chispa de luz en mis ojos, al recordar lo vivido, no exenta de nostalgia, escribo pensando en él y quiero imaginarme que no se ha ido. 



SI HOY ESTUVIERA CONTIGO….

TE MIRARÍA A LOS OJOS PARA VOLVER A SENTIR EL AMOR DE TU MIRADA

ACARICIARÍA TU ROSTRO, PONIENDO MI MANO SOBRE TU MEJILLA HELADA.

Y TE DARÍA CALOR, PARA QUE DESPIERTES AL ALBA.
Y AL VERME….

DESCUBRIRÍAS LA TRANSPARENCIA DE MI SENTIR JUNTO CON EL CARIÑO TAN NOBLE QUE GUARDA  MI ALMA.

Y CUANDO ESTANDO A TU LADO, VOLVIESE A NOTAR LA CARICIA DE TU PIEL, MIENTRAS SUJETAS MI MANO, ME BESAS Y ABRAZAS…

YO CREERÍA QUE ESTOY EN EL CIELO, PORQUE TÚ, SÓLO TÚ, ERES CAPAZ DE PONERME ALAS.

AGARRADA DE TU BRAZO, AL MISMO TIEMPO QUE ESCUCHO LO QUE MANA DE TU CORAZÓN, CON TANTAS MUESTRAS DE AMOR, QUE HAY EN TUS PALABRAS, PASEARÍAMOS POR LAS NUBES IRISADAS DE COLORES SIN TEMOR A NADA.

OBSERVA:

HOY SE HAN VESTIDO DE GALA, QUIEREN CELEBRAR NUESTRA UNIÓN, QUE HA CONVERTIDO EN ALGARABÍA, LA RUTINA DE SU VIDA DIARÍA.

¡ABRÁZAME FUERTE AMOR MÍO! ¡NO DEJES QUE ME VAYA!

ENTRE PÉTALOS DE COLORES Y AROMAS DE NARDOS, SIGAMOS MANTENIENDO LA ILUSIÓN DE AQUÉL DULCE AYER, SIN PERDER LA ESPERANZA DEL MAÑANA.



Y hoy, por ser un día especial, vamos a desayunar juntos, voy a prepararte algo nuevo, ni tú ni yo lo hemos probado, es un bizcocho de galletas y nueces.

Una buena amiga, hace unas semanas, me ha enviado la receta, es Fina Tizón, es una mujer que todo lo hace bien, su blog: DE AQUÍ A LA LUNA Y VUELTA, está lleno de poesía, sentimientos y bellas fotografías.

Intuyo, que también es una experta cocinera, pero se lo guarda para ella, no nos quiere impresionar.

En su lugar, voy a hacerlo yo, me acabo de meter en la cocina y seguiré al pie de la letra, los pasos que ella me ha dado para hacer este original bizcocho.

INGREDIENTES: 200g de galletas (utilicé la mitad de un paquete de Digestive) 4 huevos, 100ml de aceite, 150g de azúcar, 100ml de leche, un sobre de levadura, dos manzanas medianas, nueces al gusto y 5 cucharadas de harina tamizada.


PREPARACIÓN:
1-     Triturar las galletas hasta reducirlas a polvo. Reservar.

2-     Batir los huevos con el azúcar hasta que se blanqueen. Reservar.

3-     Añadir el aceite a las galletas molidas, la leche y la levadura.

4-     Mezclar bien hasta conseguir una mezcla homogénea.

5-     Al resultado de esta mezcla (masa) se le incorporan cinco cucharadas de harina pasadas  por el chino.

6-     Mezclar hasta que se incorpore bien la harina.

7-     Cortar en finas tiras una manzana (las hice con un pelador) e introducirlas en la mezcla.

8-     Echar la mezcla anterior en el cuenco donde hemos batido los huevos con el azúcar.

9-     Mezclar bien hasta obtener una masa sin grumos.

10-Precalentar el horno, con calor arriba y abajo, a 180 grados. Engrasar y enharinar un molde. En casa, todos los que tenía eran de chimenea y grandes, he elegido el más pequeño, pero lo ideal, según Fina, es que tenga 23cm de diámetro, sin dibujo en el fondo y me imagino que sin chimenea.

11-Echar en el molde, tres partes de la mezcla y poner encima nueces, a gajos, por toda la superficie.

12-Añadir el resto de la mezcla e ir colocando, por toda la superficie, dados pequeños de una manzana pelada y más nueces. Debe quedar bien cubierto.

13-Meter al horno, bajarlo a 170 grados y dejar que se vaya haciendo. Tardará 45 minutos, más o menos.

14-Mientras se hornea el bizcocho, se prepara un ALMIBAR con:
Una taza de agua, media de azúcar y yo, en lugar de ponerle un poco de manzana al almíbar, he utilizado mermelada de manzana que hice el otro  día.

15-Poner en una cazuela pequeña, el agua y el azúcar, llevar al fuego y remover, cuando el azúcar se haya disuelto, añadimos dos  o tres cucharadas de la mermelada, dejar que hierva unos minutos y retirar del fuego. Dejar templar y reservar.

16-Cuando el bizcocho está hecho, se retira del horno y se deja templar un rato.

17-Pasar el almíbar a un cuenco y emborrachar con él el bizcocho, los laterales también.

18-Dejar reposar un rato y, si tenéis paciencia, esperad a que se enfríe.

 Ahora sólo me queda darle las gracias a Fina.

Es un bizcocho con el que se puede quedar bien tanto en un desayuno como a la hora de la merienda, ella lo sabía, por eso me lo ha mandado, y yo, desde aquí, quiero decirle que con este exquisito bizcocho, se hacen amigos.

Con anterioridad, yo contaba con sus cariños, pero,  a partir de ahora, tienes los míos de antes más otros que me han nacido al probar el primer trocito de esta delicia ¡Pero que solete eres! Mil gracias, amiga mía, de corazón a corazón.

Y ahora madre, voy a dar por terminada esta carta, pero antes también quiero prepararte el desayuno.



Volveré la próxima semana con cariños y abrazos, como ahora, como lo hago siempre para ti.

¡Y para ti también que has llegado hasta el final de la lectura!

                        Kasioles


jueves, 2 de octubre de 2014

UNA DORADA CON PATATAS Y VERDURAS DE LA HUERTA

Querida madre: Son las cinco de la tarde de un sábado gris y tristón.

He querido venir a este rinconcito donde tú y yo, hemos disfrutado de entrañables momentos, yo te contaba mis cosas y tú, madre mía, me escuchabas con atención.

¡Cómo me ha cambiado la vida! ¡Si supieras lo sola que me siento hoy…!



Es algo subjetivo, tengo a mis hijos cerca, están casi al lado, viendo la televisión en el salón.


Hoy no podemos salir, está cayendo lo que nunca cayó ¡vaya tormenta! ¡Qué rápido se aproximó! Es como si la gran presa del cielo se rompiera y el agua cae con furia, como queriendo escapar de algo que la retuvo y comprimió.





Corre desenfrenada dejando un surco a lo largo del camino, seguro que tiene prisa, dejémosla, no hay que privarla de su  derecho a seguir la ruta que ha elegido. 
Quizás, puede que la esperen ansiosos el río o el mar, tal vez muestren su furia porque tarda en llegar y necesitan sus mimos y caricias ¡si supiéramos el  amor tan grande que puede estar  escondido en las entrañas de ese maravilloso mundo sumergido!

Observo, desde nuestro rincón, que los árboles están llorando y, las lágrimas que resbalan de sus hojas, me están encharcando el alma, en este momento, no puedo por menos que acordarme de los dos.


CON LOS OJOS DE UN AYER
TRATO DE VIVIR EL HOY
PERO….
¿PARA QUÉ VOY A ENGAÑARME
SI YA ME FALTÁIS LOS DOS?
QUIERO, Y NO LOGRO APRENDER,
A CAMINAR SIN APOYO
SIN TU ABRAZO, MADRE MÍA
Y SIN SU AMOR…
¡QUE AÚN AÑORO!

Me estoy acordando de una canción que he guardado con cariño, me la había mandado, hace tiempo, una amiga que vive en Francia, es EVA, LA ZARZAMORA ( ES EL NOMBRE DE SU BLOG) una niña que trata de ser libre y escribe derribando todo aquello que la aprisiona y no la deja demostrar su valía y su gran corazón.


Y llega el momento de meterme en la cocina. Piensa un poquito Kasioles, ¿qué vamos a comer hoy?

Me estoy acordando de que aún tengo en casa unos pimientos y tomates que he traído de la huerta, ya están maduros y los voy a aprovechar ¡ya sé! Prepararé…

UNA DORADA CON PATATAS Y VERDURAS DE LA HUERTA

INGREDIENTES: Una dorada, dos patatas grandes, medio pimiento verde, medio pimiento rojo, un puerro, dos dientes de ajo, perejil picado, una cucharadita de pimienta blanca, un vaso de vino blanco, aceite sal y agua.



PREPARACIÓN:
1-     Trocear los pimientos, el puerro y laminar los ajos. Reservar.

2-     En una cazuela amplia y plana, echar aceite hasta que cubra el fondo, añadir los dos dientes de ajo laminados y esperar a que tomen color.


3-     Incorporar los pimientos y el puerro, rehogar y dejar pochar un ratito.

4-     Añadir el tomate pelado y troceado, dejar que todo junto se poche lentamente.

5-     Pelar y cortar las patatas en rodajas y colocarlas en la cazuela sobre las verduras.





6-     Añadir la pimienta y el vino blanco. Subir la intensidad del fuego para que se evapore el alcohol del vino.

7-     Picar perejil sobre las patatas y cubrirlas con agua. Ponerles el punto de sal y dejar que se cuezan lentamente.

8-     Cuando la patata casi está, es el momento de trocear la dorada y añadirla a la cazuela.

9-     Tapar la cazuela y dejar cocer 4 minutos.

10-Destapar y comprobar que el pescado está en su punto.

11-Servir y degustar.

Madre, ya se ha pasado otra semana más y, tu hija, sigue fiel al mandarte continuamente cariños y abrazos ¡Como me voy a olvidar de ti!


                                             Kasioles