El día 31 fue el único en que logramos estar todos juntos. Nos reunimos en casa de Lucho, yo no tenía muchas fuerzas, pero al ver a todos tan felices, me contagiaron y reí con ellos hasta pasada la medianoche.
Brindamos y pedimos unión, salud y felicidad. En ese brindis, no podía faltar vuestro recuerdo, siempre estaréis con nosotros de una u otra forma.
Al día siguiente, Lucho se marchaba con los suyos a pasar el Año Nuevo con la familia de Mari Nery. No regresarán hasta después de Reyes.
Los que quedamos, celebramos el día del Año en mi casa, no hubo karaoke, había menos risas al faltar los tres nietos mayores, pero hemos disfrutado de la unión familiar.
A última hora de la tarde, Willi se tuvo que marchar con su familia, tenían que recorrer más de 200 km hasta llegar a su casa. Trabajaban al día siguiente.
Con nosotros ha quedado Máriel, ha cogido los días de vacaciones que aún le quedaban y disfrutaremos de su compañía un poco más.
Como verás, querida madre, se repite lo de años anteriores. El cariño hay que compartirlo y yo encuentro muy natural que mis hijos vayan sembrando alegría en las casas de esos otros abuelos que esperan ansiosos la llegada de sus nietos.
Como se acerca el día de Reyes ¡cuánto te gustaba ese día! He pensado prepararte una especie de tarta-bizcocho que he descubierto en un blog que me recomendó mi hija Máriel.
El blog se llama MÁS DULCE QUE SALADO, pertenece a una gran cocinera, su nombre es MARA.
Un día entré en él y, con su permiso, copié la receta. Le prometí, si le parecía bien, que la daría a conocer en mi blog.
Hoy me parece un momento oportuno para hacerlo. Me he tomado la libertad de añadirle algo nuevo que surgió sobre la marcha.
Bizcocho-Tarta de cerveza:
INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO: 250 ml de cerveza negra Guinness u otra, sirve igual.
250g de mantequilla derretida y templada, 140g de nata líquida, 80g de cacao en polvo (yo utilicé un cacao a la taza que había comprado en Mercadona) 400g de azúcar, dos huevos, 250g de harina, una cucharadita de azúcar vainillado, y dos cucharaditas y media de bicarbonato.
1- En un bol, echar el cacao, el azúcar, el bicarbonato, el azúcar vainillado y la harina. Mezclar bien y reservar.
2- En otro bol, poner la nata líquida y los huevos, batirlos para mezclar bien y obtener una masa uniforme.
3- Añadirle la cerveza mezclada con la mantequilla fundida y templada, remover para que todo quede bien ligado.
4- Esta mezcla la vamos añadiendo al otro bol que hemos reservado con el cacao, azúcar, harina etc. Con ayuda de unas varillas, incluso con un batidor eléctrico, mezclarlo bien. La masa resultante es bastante líquida, pero es así como tiene que quedar.
5- Volcar este preparado en un molde engrasado. Yo utilicé dos, tipo keique.
7- Pasado el tiempo, se retiran del horno y se dejan enfriar bien antes de desmoldarlos.
8- Mientras, se prepara el frosting. Para ello debemos tener tanto la nata, como el recipiente en que la vamos a montar, muy fríos (incluso se pueden meter unos minutos en el congelador). Empezar a batir la nata con la varilla eléctrica, primero lentamente y, poco a poco, se va aumentando la velocidad hasta que veamos que la nata se queda adherida a la varilla.
9- En un bol, mezclar el queso con el azúcar glas e ir incorporando la nata, poco a poco, hacerlo con movimientos envolventes para que no pierda volumen el frosting.
10- Así preparado, se extenderá con una espátula o se meterá en una manga pastelera y se decorará a gusto.
Madre, cuando desmoldé el primer bizcocho, salió entero y precioso, el segundo no corrió la misma suerte, se despegó sólo una plancha y la otra mitad quedó adherida al fondo.
Como estaba tu nieto Willi a mi lado y ya sabes lo artista que es, me dijo que lo arreglaría pegando las dos mitades.
En un vaso puso azúcar glas, mantequilla a punto de pomada, una buena cucharada de mermelada de frambuesas y un poquito de leche, lo batió todo y con ello rellenó una de las capas, colocó la otra encima, presionó un poco y lo decoró dedicándome la tarta.
Por hoy acabo, ya sabes que volveré, no sabría que hacer si no te siento a mi lado.
Cariños especiales en abrazos.